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Entrevista a Pedro Cabrera

Pedro Cabrera: “La otra candidatura no cumplió, no se pueden aceptar chapuzas”

"Lo lógico sería recurrir la sentencia, yo no me quedaría a gusto diciéndoles que todo está bien", asevera el presidente del Colegio de Médicos de Las Palmas

Pedro Cabrera, presidente del Colegio de Médicos de Las Palmas José Carlos Guerra

En abril de 2018, la junta electoral del Colegio de Médicos de Las Palmas proclamó a Pedro Cabrera presidente de la institución al considerar que la otra candidatura no cumplía con los requisitos exigidos. Ahora, dos años después, la justicia ha ordenado retrotaer el proceso para que Médicos por el cambio -la lista opositora- pueda subsanar errores para presentarse a unos nuevos comicios. Pedro Cabrera habla por primera vez de este conflicto.

Una sentencia judicial ordena retrotaer el proceso electoral, por el que fue elegido presidente del Colegio de Médicos en 2018, al punto anterior a la inhabilitación de la otra candidatura, Médicos por el cambio. Dos años después, con el desgaste que eso ha supuesto para la institución, ¿no cree que se debió llegar a una solución previa al fallo de una juez?

Para empezar a hablar de este asunto estoy obligado a poner una premisa, que es fundamental, porque entonces no se entiende nada: esto es un conflicto que se crea entre una candidatura, que es excluida, y una junta electoral. Esto no va con la junta directiva. La junta electoral y la junta directiva no tienen ningún, y recalco ningún, nexo de unión. La junta electoral se forma por sorteo notarial entre todos los médicos colegiados. Y salen cuatro, que son los que han de manejar el proceso electoral de forma absolutamente independiente.

La otra candidatura relaciona a la junta directiva con la junta electoral.

Ya. Esa es la teoría del totum revolutum. Y así se le ha presentado a la sociedad. Pero en la directiva no conocemos a los elegidos para la junta electoral. De verdad. A mí, ahora, me sienta delante a los miembros de la junta electoral y sólo conozco de vista a uno, porque trabajé en el mismo hospital pero nunca he hablado con él. Nunca. Y a los otros tres no los conozco de nada, no los reconozco por la calle. No sé quiénes son. Entonces, ¿qué ha hecho este grupúsculo que ha armado tanto ruido? Nos han presentado como un grupo corrupto al que han acusado de amañar las elecciones, de boicotearlos, de mala fe... Pero no tienen ninguna prueba, ni la pueden tener. Con todo, le admito que cometimos un error.

¿Cuál?

Por mantener una posición de neutralidad absoluta, por no salirnos de ese purismo que nos dicta que nos debemos a los colegiados, abandonamos todo el espacio público. Optamos por informar de manera puntual sólo a los médicos, pero esto trascendió más allá a través de lo medios y nosotros no entramos en ese juego. Y, visto ahora, fue un craso error. Nos cerramos herméticamente y facilitamos que los medios sólo tuvieran una fuente de información. Y ahora estamos dispuestos a corregirlo frente a este pequeño grupo, que arma mucho ruido, que lo tergiversa todo, que se mueve en lo que nosotros consideramos maledicencia, porque nos están achacando cosas que no tienen nada que ver con esta junta directiva. Fue excluido por la junta electoral, reitero, no por nosotros.

Señala a este grupo como muy pequeño, pero fue capaz de tumbar los presupuestos de su directiva en una asamblea.

Este grupo es muy pequeñito. Está conformado por la candidatura que fue excluida por la junta electoral, no por la directiva, y al cincuenta por ciento por médicos que practican suedociencias. Esos médicos, los que practican seudociencias, por cierto no se ven apoyados por esta junta directiva. Y ya les gustaría que a esta junta directiva la echaran. Ese es el grupito. Quedó demostrado en la última asamblea, la posterior en la que bloquearon los presupuestos. La junta directiva logró 234 votos y ellos 34. Y lo que hicieron antes, al tumbar, los presupuestos, fue muy grave.

Explíquese.

En esa asamblea reconocieron que los presupuestos eran buenos, que estaban bien hechos, pero los tumbaron porque no estaban de acuerdo con los servicios jurídicos. ¿Pero sabe qué bloquearon con esa decisión? Todas las acciones de este Colegio contra la Covid-19 en un momento clave, en un momento de gran necesidad, en un momento en el que los médicos no tenían mascarillas. Traer mascarillas de Holanda para los médicos cuesta dinero. Y no puedes hacerlo con unos presupuestos bloqueados. Bloquear los presupuestos del Colegio supone alterar la función social que hay para los médicos. Nosotros pagamos los estudios a huérfanos de médicos, pagamos pensiones a viudas, pagamos discapacidades de médicos, pagamos coberturas para médicos que están en situaciones muy precarias. Todo eso lo hipotecaron por un puro capricho. Eso no se podía tolerar. Ellos dijeron que eran buenos, pero no apoyaron las cuentas caprichosamente. ¿Qué seriedad es esa? Aunque se vendan de manera rimbombante como Médicos por el Cambio...

Perdone que insista. ¿No hubiera sido mejor un entendimiento?

Ellos lo judicializaron rápido.

Digo antes, en pleno proceso electoral, cuando se les excluye por un problema con una firma.

Ellos sólo hablan de la firma, pero nunca han dicho que se les excluyó por dos motivos: una firma en apariencia falsa y por una documentación que no presentaron. Tuvieron un plazo para subsanar ambos problemas y no lo hicieron. Y hay un detalle que me gustaría subrayar: una firma no es una cosa baladí. La firma de un médico tiene el valor que tiene porque un médico es un fedatario público. Un médico certifica nacimientos, defunciones, minusvalías. La firmas son sagradas. Y por ley las vigila y custodia el Colegio de Médicos, es una de sus funciones. Era tan diferente esa firma que no la aceptó la junta electoral, no la aceptaron ellos, ya que el líder de esa candidatura, en una radio, expuso que le generaba dudas. Un perito caligráfico la dio por falsa. Y la jueza apuntó en su sentencia que no se parece en nada a la original. Nadie la ha aceptado. ¿Cómo la va aceptar el colegio, que es el garante del papel de fedatario de los médicos?

¿Ha valido la pena? La sentencia le obliga a volver al punto del proceso electoral anterior a la aceptación de esa firma.

Si quiere la analizamos.

Claro. ¿Qué va hacer?

En la demanda que ellos presentan piden cinco cosas. Primero, que se anule todo el proceso. No se le concedió. Segundo, que acepten su candidatura tal y como la presentaron. Tampoco lo obtienen. Tercero, que se les acepte la firma en cuestión. La juez ni discute que las firmas no guardan similitud. Cuarto, que se anule la proclamación de nuestra candidatura. Se le deniega, porque nosotros cumplimos con los estatutos y sería vulnerar todos nuestros derechos. Y la quinta, que por lo menos se les dé una nueva posibilidad de subsanar el problema de la firma, posibilidad que ya les había dado la junta electoral.

Que se acepta en el fallo.

La juez, en una sentencia difícil de entender para esta directiva, les da la última. Y expone que todo, por parte de la junta electoral, se hizo bien, dentro de la ley y sin arbitrariedad. De chapó. Sin embargo, su decisión se fundamenta en un principio que se llama antiformalismo. ¿Qué es? Es un principio jurídico, no una ley. Es filosofía jurídica. ¿Cómo van a saber cuatro médicos que forman la junta electoral de filosofía jurídica? Ellos lo hicieron bien, el que hace una chapuza es el que no presenta la documentación. Ellos son los que tienen la carga de la prueba. Los que tienen que hacer las cosas bien son ellos. La directiva es la albacea de lo que hizo la junta electoral, pero no somos los que tenemos que resolver el problema.

¿No van a ejecutar el fallo?

La juez, en su fallo, admite que es consciente que pueda ser difícilmente aplicable. Si la ejecutamos podemos meter en un laberinto a la institución. Por ejemplo, ¿qué pasaría con los colegiados de Lanzarote? Ahora mismo tienen dos representantes de primer nivel, de un currículum espectacular. Si volvemos al proceso anterior, quedarían representados por dos médicos que ahora ejercen en Galicia. No podemos dejarlos en esa situación. Bonita faena sería. Tal vez lo mejor es que una instancia superior revise el asunto. Que, con todo desmenuzado, tome una decisión definitiva. Insisto. ¿Quién hizo las cosas mal?

Eso suena a que van a presentar un recurso.

No hay una decisión definitiva.

¿Y no sería más fácil celebrar elecciones y, si como usted apunta, tiene un apoyo mayoritario, se acaba el problema?

Insisto. Ejecutar la sentencia crearía un problema serio. No es tan sencillo. ¿Dónde quedaría la seriedad del colegio, aceptando unas firmas que no son? Buscaremos otra opinión.

Eso es un recurso.

Ya veremos la decisión que se puede tomar. No estamos cerrados a nada, aunque sería lo más lógico. Yo no me quedaría a gusto diciéndoles que todo está bien. Ellos no cumplieron. No se pueden aceptar chapuzas. Y estos que hacen chapuzas las corrigen haciendo una mayor. ¿Qué credibilidad tienen para presidir esta institución?

Médicos por el cambio entiende que, según los estatutos del Colegio, usted lleva el doble de lo permitido en el cargo.

Mentira flagrante. Nuestros estatutos no establecían límites y fue nuestra junta directiva la que fijó un plazo de ocho años como máximo. Lo pusimos nosotros. Cualquiera que entienda un poco de leyes sabe que no son retroactivas. Por eso la juez no admitió ese argumento en la denuncia, porque desde que establecimos ese límite yo había cumplido un primer mandato de cuatro años y, después de que un grupo de colegiados me lo pidieran, opté a otros cuatro años más. Y se acabó. No hay más.

Cambiemos de tercio: la pandemia. Muchos médicos, estos meses, me han advertido sobre su preocupación por Atención Primaria, un área que ya venía debilitada de la anterior crisis. Ahora se le están viendo las costuras y el problema es que quede como un solar cuando todo esto pase. ¿Lo sienten así?

Los gobiernos decían que teníamos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. ¿En base a qué sostenían esa afirmación? A un cálculo a partir de cuánto se dedicaba del PIB a la Sanidad y qué resultados se obtenían. España, en esas cuentas, era líder: ponía poco dinero y tenía muy buenos resultados. ¿Cómo lo logró? Fundamentalmente manteniendo unos sueldos bajos para los médicos. Son los más bajos de Europa. Por ejemplo, un profesional francés gana el doble que un español. Eso revela que el sistema no era tan bueno. Y la pandemia ha supuesto para la sanidad a una prueba de estrés. Y en este caso nuestra sanidad la está pasando a duras penas. Nosotros, desde hace años, hemos puesto sobre la mesa un plan para Atención Primaria.

Cuente.

En nuestra directiva hay una representación muy cualificada de Atención Primaria. Y entre todos, antes de la pandemia, desarrollamos un plan que se llama Otra Primaria es posible. Da para otra entrevista. En su momento se lo presentamos a Baltar y, de momento, no hemos tenido ocasión de dárselo a conocer al actual consejero de Sanidad. Ese plan, que está en nuestra web, habla de lo que quieren los médicos de Primaria, que es tener autonomía. Ahora, para diagnosticar una hernia, el médico de Atención Primaria no puede pedir una resonancia. Se tiene que derivar al paciente al Especialista, con lo que se pierde capacidad diagnóstica. Ellos, además, tienen una función que es la especialidad comunitaria, pero no la pueden desarrollar porque están sobrepasados por la asistencia. Hay un buen ejemplo actual que retrata ese problema.

¿Cuál?

Ahora se ha decidido que las farmacias vendan un test para detectar el coronavirus, pero lo tiene que recetar un médico. Para eso, el profesional de Primaria tiene que ceder parte de su tiempo para atender los caprichitos de una persona en lugar de diagnosticar una enfermedad. Hablamos de profesionales que han pasado un periodo de cualificación, como mínimo, de 10 años, que toman decisiones difíciles todos los días y a los que se les paga miserablemente. La Primaria está quemada y puede quedar exhausta

Los datos de Canarias, durante la pandemia, siempre han mostrado una situación más benévola que en el resto del país. ¿A qué cree que se debe? ¿Cree que se valora?

La sociedad sí lo valora. Esos aplausos de primavera nos llegaron. Año tras año, los médicos aparecen como los profesionales mejor valorados en el CIS. Y no hay quién nos quite de lo alto del podio. La sociedad sabe diferenciar qué le corresponde al médico y qué a la administración sanitaria. Y sobre los datos de Canarias, si hay que romper una lanza, la rompo por la Dirección General de Salud Pública. Los resultados de Canarias tienen nombre y apellidos: la Dirección General de Salud Pública. Con recursos más que mínimos, siendo el hermano súper pobre y despreciado de la Sanidad. Se debe a sus profesionales. No digo al Gobierno, digo a la Dirección General de Salud Pública.

Como neumólogo, cómo afronta la disyuntiva entre protegernos de la enfermedad y reactivar el turismo. ¿Son los test de antígenos fiables?

Yo creo que sí. Apuesto por los test de antígenos. ¿No tienen la fiabilidad de la PCR? Es cierto. Te cubren al 80% de los infectados. De 10 contagiados, el test te dice que ocho están infectados. Y de esos dos que no saltan, según estudios recientes, lo que sucede es que suelen ser personas que están al final de la infección y son muy poco infecciosos, con poca carga viral. Exigir PCR es muy duro. Hay que hacerlos con días de antelación y son muy caros. Pero es cierto que el test de antígenos es una técnica muy sofisticada. Creo que es una solución que nos permite salir de una situación muy delicada para la economía. Canarias vive del Turismo. No somos ajenos a esa realidad.

Nos acercamos a la Navidad, fecha marcada en rojo. ¿Cómo la va a afrontar usted?

En mi casa nos solemos reunir bastantes personas, pero este año sólo lo hará la familia conviviente. Se puede celebrar la Navidad sacando el mantel bueno y la vajilla buena con un grupo pequeño, un matrimonio y sus hijos. Soy partidario de llevar las normas de convivencia al límite porque nos jugamos mucho.

Reino Unido ya ha empezado a vacunar. Pese a los efectos de la pandemia, ¿va a tocar tirar de pedagogía para derribar el nivel de escepticismo que hay en parte de la población?

Sí. Desde el Colegio de Médicos nos hemos ofrecido a la Dirección General de Salud Pública para participar en campañas de concienciación. Es más, yo me he ofrecido para ser el primero que se vacune en Canarias. Que el primero, como ejemplo, sea el presidente del Colegio de Médicos de Las Palmas. Hay gente que desliza cierto temor por no querer ser de los primeros en pasar por eso proceso por el miedo a qué pueda pasar. Y eso es un error. Para que una vacuna se comercialice tiene que llegar al mercado, como mínimo, ya con 10.000 dosis puestas. Hay un proceso previo. No se improvisa nada. Aquí hay que entender que no es un problema de libertad individual, se la juega la sociedad. Tenemos que llegar a un 60% de la población vacunada para lograr la inmunidad como grupo. Que haya gente que, sin motivaciones serias, no se vacune me parece cruel. Porque al final los que se mueren son las personas mayores. No podemos ser tan egoístas.

Pfizer, Moderna y Oxford-AstraZeneca aparecen como las opciones más inmediatas. ¿A nivel científico ve alguna que destaque?

La eficacia de las tres, por lo que he podido leer, varía en porcentajes muy bajos. Así que lo más importante serán factores como si será de fácil manejo, mantenimiento o transportabilidad. Por ejemplo, la de Pfizer es de doble dosis y se tiene que almacenar a temperaturas de 70 bajo cero. La de Oxford-AstraZeneca será de una dosis y se podrá guardar en una nevera. Esos detalles marcarán un poco la diferencia.

El viernes, casi dos mil médicos de Canarias comenzaron una huelga indefinida. Son profesionales que acumulan años de interinidad y que piden unas oposiciones restringidas que protejan sus puestos. ¿Dónde se posiciona el Colegio de Médicos en este conflicto?

De entrada consideramos que esos profesionales llevan años sufriendo una situación de fraude de ley. Creemos que el Gobierno de Canarias debe hacer todos los esfuerzos para consolidar a estos médicos que se han dejado sus mejores años trabajando para la Sanidad de las Islas, sometidos a condiciones laborales que serían sinónimo de multas en la empresa privada. Hay sentencias de la Unión Europea que indican que se les tiene que resarcir. Por otra parte, los servicios jurídicos de la administración entienden que no se les puede homologar sin oposiciones, mientras que los médicos creen que hay base legal para hacer un concurso restringido para el médico que lleve tres años o más. Mantienen que eso es posible. Nosotros recomendamos al Gobierno de Canarias que vaya más allá. Hay dos figuras clave que pueden resolver esto: Julio Pérez, como consejero de la Función Pública, y Hernández Spínola, que es Secretario de Estado de Función Pública. Ángel Víctor Torres debería valorarlo. Nosotros apoyamos el concurso restringido, no apoyamos nada que vaya contra la ley. Si hay un mínimo resquicio legal, van a contar con nosotros.

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