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Profesor de Farmacoepidemiología en la Universidad de Oxford

Daniel Prieto: “La estrategia empleada hasta ahora contra el virus no ha funcionado”

Daniel Prieto Alhambra, ante uno de los centros de investigación de Oxford. | | LP/DLP

Daniel Prieto Alhambra, ante uno de los centros de investigación de Oxford. | | LP/DLP

El científico catalán Daniel Prieto Alhambra, doctorado en Medicina y Epidemiología, estudió Farmacoepidemiología y Farmacovigilancia en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, y tiene un máster en Ciencias Muscoesqueléticas en la Universidad de Oxford. En la actualidad, combina su labor como profesor en esa universidad con la investigación especializada en el análisis de datos y ha sido uno de los científicos que ha alertado de que la nueva variante del coronavirus hallada en el Reino Unido podría estar infectando desde semanas antes de su detección a ciudadanos de varios países europeos. 

¿Ya es demasiado tarde para evitar que la nueva variante del virus hallada en el sureste de Inglaterra se propague por toda Europa?

Es probable que sí, pero solo lo sabremos cuando se hagan secuenciaciones de virus en otros países.

¿Ha comunicado demasiado tarde el Gobierno británico el hallazgo?

No, en absoluto. Reino Unido es el país del mundo con mejor capacidad de secuenciación de virus. Y de los pocos que hacen genética de virus en tiempo real. Por lo que yo sé, se notificó en rueda de prensa y a la Organización Mundial de la Salud en el momento en que se descubrió la variante.

¿Esta nueva variante obligará a vacunar a más personas para conseguir la inmunidad de rebaño?

Si se confirma que aumenta la transmisibilidad, sería así. También es probable que necesitara más restricciones (confinamiento, reducción de movilidad, etcétera) hasta que se haya hecho vacunación para controlarlo.

Asesora a la EMA. ¿Ha hablado a favor de la vacuna de Pfizer, competencia de la de Oxford?

No asesoro ni evalúo productos concretos. Doy asesoramiento metodológico, pero no sobre un medicamento o vacuna concreto. La evaluación de productos la hace un comité con representantes de las agencias nacionales, como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios [AEMPS].

¿Fue un impacto para el Reino Unido que la primera vacunación se hiciera con la vacuna “extranjera” de Pfizer BioNTech y no la de Oxford? ¿Hirió el orgullo nacional?

Yo creo que no. Las vacunas no deben ser motivo de nacionalismo. De hecho, hasta que no vacunemos todos los países del mundo no nos desharemos del todo del virus.

La vacuna de Oxford está basada en un adenovirus de mono, tiene un enfoque “clásico”. ¿Por qué tardó más en salir al mercado que las de Pfizer y Moderna?

El estudio es más pequeño, y por tanto se tardó más en conseguir el número de casos infectados necesario para demostrar la efectividad.

¿Qué ventajas tiene la vacuna de Oxford respecto a las demás?

Tres muy claras: una, precio mucho más barato; dos, disponibilidad (se han producido más de mil quinientos millones de dosis); y tres, logística: se puede guardar en neveras normales y corrientes.

Hace unos días trascendió la colaboración entre las vacunas de Oxford y la rusa, que se consideraba la “apestada” por la escasa transparencia en los datos. ¿Fue una gran sorpresa?

Veo positivo que se haga investigación de calidad y transparente sobre la vacuna Sputnik. Cuando nos faltan datos, hay que generarlos, así trabajamos los científicos.

El estudio más reciente del que es coautor tiene que ver con el tratamiento de la hipertensión y la Covid-19, y ha sido publicado en ‘The Lancet’. ¿En qué consiste?

Se ha publicado en Lancet Digital Health, que es una revista del grupo Lancet. Es un artículo que demuestra que, a pesar de lo pensado inicialmente, el uso de ciertos antihipertensivos (IECA y ARA II) no conlleva mayor (ni menor) riesgo de infección por Covid-19.

¿Cree que es factible que Europa abandone la contención y adopte una estrategia de supresión y control, como las de Corea del Sur y Taiwán? ¿Sería posible en nuestras sociedades abiertas, garantistas en cuanto a libertades individuales y poco tecnificadas?

Es difícil, pero deseable. Está claro que la estrategia empleada hasta ahora no ha funcionado. No sería fácil, pero es posible. Sería una “inversión” temporal, hasta que las vacunas lo cambien todo.

¿Alguna vez habrá una evaluación independiente de la respuesta de España a la pandemia? En agosto firmó con otros científicos una carta en ‘The Lancet’ que lo reclamaba.

Cada día que pasa es menos útil esa evaluación. Nuestra intención no era juzgar, sino aprender para no repetir errores. Si hacemos la evaluación cuando ya no haya tiempo para cambiar el curso de la historia, no habrá servido de nada.

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