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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La pandemia aplaza las operaciones en el Doctor Negrín por tercera vez

El incremento de los ingresos por Covid-19 lleva al centro a activar el nivel 2 del plan de contingencia | El programa quirúrgico de la tarde se encuentra suspendido

Un grupo de hombres, protegidos con mascarilla, en Agaete. | José Carlos Guerra

El incremento de los ingresos por complicaciones asociadas al Covid-19 ha llevado al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín a activar el nivel 2 del plan de contingencia. Esta medida implica, entre otras actuaciones, la suspensión del programa quirúrgico de la tarde, la prohibición de las visitas y el refuerzo del suministro de los equipos de protección a los profesionales sanitarios. “El plan de contingencia del Negrín contempla cinco niveles y, en la actualidad, es revisado dos veces a la semana. Las medidas actúan sobre los recursos materiales, las tareas diarias, el personal y la formación”, explicó el doctor Pedro Rodríguez, gerente del citado centro grancanario. Es la tercera vez que el hospital pone en marcha el protocolo en esta crisis sanitaria.

Según indicó el facultativo, las intervenciones que han quedado aplazadas son aquellas destinadas a abordar patologías no oncológicas y que no reúnen criterios de gravedad. El propósito es dejar libre el mayor número de camas posible para tratar los casos urgentes. Los pacientes permanecerán en lista de espera y la actividad quirúrgica será retomada desde el momento en que la pandemia conceda una tregua.

No obstante, las operaciones programadas en horario de mañana continúan realizándose. “Hemos rediseñado el plan quirúrgico y no lo hemos parado. De hecho, a lo largo de la próxima semana, salvo que las cifras epidemiológicas incrementen, abriremos 11 o 12 quirófanos diarios, lo cual está muy cerca de nuestra normalidad”, aseguró el responsable del centro.

En concreto, fue el pasado miércoles cuando entró en vigor la prohibición de las visitas, quedando solo autorizadas para acompañar a los pacientes que se encuentran en fase terminal o en estado crítico, a los menores de edad y a los mayores que dependen de otras personas para su cuidado. “En estos casos, solo puede acudir un visitante, pero es imprescindible que no abandone la habitación y que haga uso de la mascarilla”, subrayó Rodríguez. Ante esta restricción, los médicos asumen la tarea de informar a los familiares del estado de salud de sus allegados. “Realizan llamadas telefónicas todos los días, independientemente de que las personas se encuentren en planta, en quirófano o en otras áreas en las que se realicen pruebas diagnósticas o terapéuticas”, detalló.

Para reforzar la protección de los sanitarios en el centro, el Negrín ha decidido proveer a todos los profesionales de los recursos pertinentes, aunque no se encuentren en primera línea de lucha contra el virus. “También hemos reubicado a los pacientes, de tal forma que las áreas covid estén lo suficientemente separadas. Nuestro objetivo es garantizar la seguridad de los enfermos y de los profesionales”, recalcó el especialista en cirugía torácica.

Cabe resaltar que los niveles de los planes de contingencia en esta crisis se activan en función del grado de ocupación hospitalaria representado por los enfermos aquejados del virus, y que supone la reducción de la actividad ordinaria. Hasta ayer, en el hospital de referencia del área norte de Gran Canaria se encontraban ingresados 50 pacientes con covid en planta y 11 en la Unidad de Medicina Intensiva (UMI). Ahora mismo, el complejo tiene habilitadas dos alas en la cuarta planta para tratar a este grupo de enfermos.

La ocupación de los pacientes covid en la UMI representa el 17% de la capacidad total del área, que está compuesta por 62 camas. “Esto nos concede un margen de tranquilidad para seguir trabajando, pero no hay que olvidar que las personas siguen sufriendo accidentes, infartos y sometiéndose a intervenciones a las que hay que dar cobertura también en este espacio”, recordó el gerente. “Ahora, tenemos nueve camas libres en críticos. Pero si en algún momento llegamos a alcanzar un nivel 5 –el máximo hasta ahora ha sido el grado 3–, tendríamos capacidad para disponer de 118 camas”, agregó.

En base a las palabras de Rodríguez, en la actualidad, el 40% de las personas con covid que acude al Servicio de Urgencias del centro permanece en el ámbito hospitalario. El 60% restante, en cambio, puede ser supervisado por Atención Primaria en su domicilio.

Por lo que concierne a los últimos brotes registrados en el complejo, el profesional garantizó que ya se encuentran controlados y ya se ha podido identificar a todos los afectados. “Tenemos tres brotes activos, pero esperamos poder cerrarlos en cinco días. En total, han afectado a 12 pacientes y cinco trabajadores”, apuntó el doctor.

Hay que destacar que el centro realiza una prueba de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) a todos los pacientes que superan los 15 días de estancia hospitalaria. “Esto nos ha permitido detectar algunos casos asintomáticos y poner en marcha los protocolos necesarios”, valoró el gerente.

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