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Final feliz para Kiko, el loro 'turista' de Asturias

El animal, popular en la localidad, escapó de un bar donde estaba con su dueño, que pudo recuperarlo gracias a la movilización vecinal

Juan Rafael Perales y 'Kiko'

Kiko es el nombre del loro que Juan Rafael Perales Pantiga tiene desde hace unos diez años en su casa de Lugones, en Asturias. Ambos se entienden a la perfección, porque su dueño lo trata con enorme cariño, lo saca a la calle con frecuencia e incluso charla habitualmente con el animal, por el que siente, igual que toda su familia, un gran aprecio. Pero a este colorido ejemplar de tonalidades principalmente verdes, muy popular entre los vecinos, le gusta hacer 'turismo', aunque sea muy de vez en cuando. Y la última vez fue el domingo, cuando decidió echar el vuelo y perderse por la localidad. Para dar con él se produjo una rápida movilización en las redes sociales, que logró un feliz desenlace en pocas horas.

La localidad sierense, como otras zonas de Asturias, cuenta con un grupo en una red social que lleva por nombre 'Nun yes de Lugones si...', integrado por vecinos que comentan lo que acontece de manera cotidiana o, también, ponen avisos sobre diversos asuntos de interés para que sean de conocimiento público. Algo así sucedió este domingo, cuando una vecina informó de que en el alfeizar de su ventana había aparecido un loro. Incluso subió una foto del animal, muy relajado mirando hacia dentro de la casa desde el cristal exterior. A partir de ahí se sucedieron los mensajes, desde los de responsables de locales de hostelería que conocían a Kiko hasta los de quienes fueron capaces de ofrecer el nombre del propietario, que lo recuperó gracias a la cooperación vecinal.

Su dueño relataba este lunes lo sucedido. “Estábamos tomando algo en una terraza y de repente echó a volar. Él sale conmigo por ahí, lo saco. Estábamos en una terraza, estaba puesto en una silla y de repente arrancó. Serían las ocho de la tarde”, explica.

Algo más tarde apareció en la ventana de la vecina y esta colocó la imagen del animal en su alfeizar a través de las redes. Le pidieron que lo retuviera una vez se identificó al propietario, que lo recuperó sobre las once de la noche. “Ya marchó otra vez hace unos años”, cuenta Juan Rafael Perales.

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