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Negligencia médica | La tenacidad de Nayra, una ‘madre coraje’

El legado de Mateo

Una sentencia firme avala la lucha de cinco años de una madre para demostrar la negligencia médica en la muerte de su hijo

Impacta la intensidad de la mirada desde los ojos negros de Nayra. Pero más aún la aparente tranquilidad. Eso, pura  apariencia, porque “el dolor va por dentro”. Mateo está presente en ella, como demuestra su nombre tatuado para siempre. | andrés gutiérrez

Impacta la intensidad de la mirada desde los ojos negros de Nayra. Pero más aún la aparente tranquilidad. Eso, pura apariencia, porque “el dolor va por dentro”. Mateo está presente en ella, como demuestra su nombre tatuado para siempre. | andrés gutiérrez

Nayra Magdalena es “una luchadora nata”, como se define, además de una madre que ha perdido a un hijo. Eso casi bastaría para cerrar el círculo, pero no ha sido así porque esta mujer se repuso para ganar una ‘guerra judicial’ de cinco años y demostrar que la causa del fallecimiento del pequeño Mateo, gemelo de Joel, ha sido una negligencia médica. Quiere hacerlo público “para que no se repita”. Considera que se lo debía a Mateo, que ya tiene su legado. 

Una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) avala la tenacidad mantenida durante cinco largos años por una madre, Nayra Magdalena, para demostrar que una negligencia médica fue la causa del fallecimiento de su hijo a los 28 días de nacer. Nayra, vecina de La Laguna, vio como su vida cambiaba para siempre aquel verano de 2015. Primero, por el nacimiento, el 14 de agosto, de sus gemelos Joel y Mateo. Luego, por los graves problemas de salud que derivaron en la muerte de este último el 11 de septiembre. La justicia ha resuelto que, según expone el fallo, “la tardanza en el diagnóstico y subsiguiente intervención quirúrgica del menor mermó sus posibilidades de supervivencia”.

Nayra asegura que ha afrontado esta lucha con una doble motivación. Por un lado, “que no vuelva a ocurrir” y, por otro, “sentar un precedente a través de la jurisprudencia”. Tiene muy claro que los 63.269 euros de indemnización –condena al SCS y a su entonces aseguradora– “no me van a devolver a mi niño ni mitigar el dolor, pero teníamos que hacerlo por la memoria de Mateo”.

Nayra comienza su relato con una sentencia: “Confiaba plenamente en los médicos”. Se equivocaron y con consecuencias muy graves. El bebé fallece porque el cirujano de guardia no acude en un día festivo al hospital a comprobar el estado de Mateo.

“Me han movido dos objetivos: que no vuelva a pasar y sentar jurisprudencia”

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El origen.

Nayra reconoce el riesgo de su embarazo, algo frecuente cuando se trata de gemelos idénticos, pero, recuerda, “no fueron excesivamente prematuros al nacer”. La sentencia del TSJC, de 13 de agosto de 2020, ratifica la dictada en su día por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de Santa Cruz de Tenerife. Resume lo ocurrido después del nacimiento del niño, a las 00:30 horas del 14 de agosto de 2015, con un peso de 2,365 kilogramos. “Gestante gemelar–apunta el documento– el 10 de agosto de 2015, a las 33+2 semanas de gestación, la embarazada ingresa en el HUC para control de bienestar fetal”. Concluye que “el Servicio Canario de la Salud conoce desde el primer momento la situación”. Así, prosigue el relato, “se decide terminar la gestación a las 33+5 semanas precisamente porque... estamos ante un parto prematuro, anticipado, además, por decisión médica y porque se conocen las complicaciones”. Por tanto, “con esos antecedentes, debería haber habido un cirujano disponible desde el primer momento, desde el propio parto, pues resultaba claro que al menos uno de los gemelos podría nacer con dificultades”. La enterocolitis necrotizante, la patología de Mateo, es la más frecuente de las enfermedades gastrointestinales de un recién nacido prematuro, “así que parecía de todo punto lógico comprobar su presencia o ausencia desde el primer momento, así como tener disponible un cirujano para caso de necesidad”. Prosigue el relato: “El niño experimenta un empeoramiento progresivo desde el sábado 15 (festivo) hasta el lunes 17, cuando fue intervenido”. Desde que llega el cirujano el lunes se procede a operar de urgencia, “lo que debería haber sido llevado a cabo el 15”, señala la sentencia. Tras la intervención, “se le colocó a Mateo un drenaje que no funcionó correctamente”, valora el fallo. Y concluye: “Hasta el 2 de septiembre el niño no fue examinado de nuevo por un cirujano. Intervenido el 11 de septiembre, falleció ese mismo día a las 17:55 horas”.

El legado de Mateo

El legado de Mateo

El proceso.

Nayra rememora que “el 14 por la noche, viernes, se fue el equipo de neonatólogos, y en las 31 horas siguientes no aparece absolutamente nada escrito en el expediente del niño, algo inusual”. Es decir, que ningún médico comprobó el estado de salud del niño durante tres días desde el festivo 15 de agosto. La sentencia lo corrobora: ”Puede observarse la ausencia de toda anotación médica entre las 10:04:33 horas del 14 de agosto y las 17:11:22 horas del 15. Ergo no puede considerarse acreditado que ningún médico comprobara el estado de salud durante ese lapso temporal, que supera las 24 horas”. Nayra resume: “Nos dimos cuenta –aproximadamente a las 36 horas de nacer– de que el intestino de Mateo estaba inflamado al recibir el primer alimento”. Aquí, según avala la sentencia, se produce un vacío. “Nos dicen que están en contacto con un equipo de pediatría de guardia que se ha demostrado que no existía. El informe médico detalla que Mateo tuvo que pasar 48 horas en la UCI. El de enfermería concluye otra cosa”. El cirujano de guardia no acude a ver al menor –había pediatras en el HUC, pero no especialistas– al ser fin de semana y hasta en dos ocasiones decide, vía telefónica, que la situación de Mateo no requiere intervención. “Nos dijeron una y otra vez que no requería valoración, pero nos parecía que no era normal que nadie lo hiciera presencialmente”, añade. Casi desde el instante del desenlace Nayra y su esposo, Jonás, deciden investigar “para hacer justicia”.

“Siento paz, pero también una especie de vacío por acabar un período tan intenso”

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Cinco años de lucha.

Cinco años –casi seis ya– y tres sentencias después, la negligencia médica está plenamente demostrada. Nayra y Jonás contratan a un abogado, Carlos Sardinero, y a una perito independiente, además de encargar una autopsia. El peritaje determina “dos negligencias. No intervenir al niño de entrada y un drenaje mal puesto en la operación del 17 de agosto”. Presentan una reclamación patrimonial, ahora definitiva. Nayra valora el desgaste, pues “no basta con dejarlo en manos del abogado, hemos seguido el caso prácticamente a diario”. Carlos Sardinero, el letrado, lo explicaba así en SER Tenerife: “Los pacientes no se pueden quedar desamparados porque sea verano o fin de semana. Estas tragedias pasan siempre en estas épocas con el personal bajo mínimos y no se puede permitir”. Nayra rompe una lanza “a favor del equipo de Enfermería, que se desvivió por Mateo durante los 28 días en los que luchó por su vida”.

El legado de Mateo

El legado de Mateo

Siempre presente.

Nayra admite que “esto nos cambió la vida para siempre”. Ha sufrido sus “bajones”, pero la familia se ha rehecho. Desde hace tres años cuenta con un miembro más, Julieta, que nació en el Hospital de La Candelaria “fruto de una decisión muy racional”, recalca Nayra. El núcleo familiar lo forman ahora madre e hija, junto a Jonás, un marido que “siempre me ha apoyado y arropado como mi entorno”; Abril, de 13 años, fruto de una relación anterior; Joel, el gemelo idéntico que logró sobrevivir, a punto de cumplir seis años, y Mateo. También Mateo porque siempre está presente. Lo explica su madre: “Hemos visto crecer a un niño exactamente igual a como sería su hermano. Joel lo sabe y lo tiene muy presente. Lo nombra con naturalidad e, incluso, hace actividades como si él estuviera. Nota el vacío al ser gemelo idéntico”. Nayra pone punto y final a esta historia: “Me siento en paz porque hemos logrado el impulso para que esto no se repita. Sé que los niños que han nacido después del mío han tenido el servicio que no tuvo Mateo y, además, se sienta jurisprudencia. Aunque a mi hijo no me lo va a devolver ninguna sentencia”. Por otro lado, concluye “siento cierto vacío, la sensación de que hemos cumplido y no tengo que seguir cuidándolo como hasta ahora”.

Algunas fechas clave 

14 de agosto de 2015: Nacen Mateo y Joel

  • Nayra da a luz a las 33,5 semanas de gestación. A las 36 horas surge el problema de Mateo.

17 de agosto de 2015: Operado de urgencia

  • El niño es operado de urgencia . La enfermedad avanza y ya es grave.

11 de septiembre de 2015: El desenlace

  • Mateo no supera una nueva operación y fallece.

14 de agosto de 2020: Una casualidad

  • “Todo tiene su día”, valora Nayra. La sentencia definitiva “es notificada el de su cumpleaños, 14 de agosto”.

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