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La ULPGC instala anclajes en el Atlántico Sur para medir su papel en el cambio climático

Culmina en Gran Canaria la campaña oceanográfica SAGA10W iniciada en Chile, en la que participan cuatro jóvenes investigadores del Iocag

Científicos de la campaña Campaña SAGA10W en el Sarmiento de Gamboa. | | LP/DLP

Científicos de la campaña Campaña SAGA10W en el Sarmiento de Gamboa. | | LP/DLP

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha participado, a través de cuatro jóvenes investigadores del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (Iocag), en la instalación de anclajes en medio del Atlántico Sur para medir el calentamiento en aguas profundas, y el papel del océano en el cambio climático. Dicha iniciativa se ha llevado a cabo a través de la Campaña Oceanográfica SAGA10W realizada en el buque Sarmiento de Gamboa que finalizó ayer en Gran Canarias tras iniciarse hace 42 días en Punta Arenas (Chile).

En la campaña han participado Verónica Caínzos, Cristina Arumí, Daniel Santana y Marta Veny, estudiantes del Doctorado de Oceanografía y Cambio Global que imparte el Iocag de la Universidad de Las Palmas, junto con investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO), la Universidad de Barcelona y del Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

“Han sido 42 días de travesía, desde Punta Arenas en Chile hasta Gran Canaria sin parar en ningún puerto por la pandemia. Se han realizado una serie de estaciones hidrográficas y, lo más importante, instalaron unos anclajes en mitad del Atlántico Sur para determinar el flujo de la corriente que fluye hacia el norte desde el océano Indico y desde el Pacífico con la contribución del Atlántico y el flujo de retorno hacia el sur en capas profundas”, explicó el director del Iocag, Alonso Hernández sobre la campaña para estudiar la cinta transportadora global del océano a fin de recabar nuevos datos de la contribución del océano Atlántico Sur al cambio climático.

El estudio precisará los cambios de calor en la cinta transportadora global oceánica

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La cinta transportadora global se mueve desde abajo hacia arriba en el Atlántico, llevando aguas cálidas procedentes de los subtrópicos hasta el norte, donde se enfría y se vuelve más densa, para volver a descender luego hacia el sur. Se trata de un ciclo que está siendo ampliamente investigado por cuanto constituye un mecanismo crucial para el equilibrio del clima mundial. “El sol calienta el océano más en el ecuador por lo que tendría que haber un flujo de calor hacia los dos polos, hacia el norte y hacia el sur para que no se caliente indefinidamente el ecuador. Y así ocurre en el Indico y en el Pacífico, pero no en el océano Atlántico, que es el único donde el transporte de calor es desde el hemisferio sur hacia el hemisferio norte, no desde el ecuador hacia los polos, y esto es debido a la cinta transportadora global. Cualquier variación de este flujo de calor hacia el norte, es debido a una variación de la cinta transportadora global, con lo cual hay que determinar estas variaciones en el Atlántico sur que es el que marca la diferencia respecto a los otros océanos”, apuntó el investigador Alonso Hernández.

Precisamente la campaña SAGA10W -longitud 10 oeste- se enmarca dentro del proyecto SAGA financiado con casi un millón de euros por el Plan Nacional de I+D+i del Estado, para comprender mejor el funcionamiento de la circulación global profunda y su influencia en el clima. La importancia de realizar el estudio en el Atlántico Sur radica en que es una especie de “cruce de caminos” que regula la intensidad de la cinta transportadora encargada de transportar las aguas cálidas hacia el norte y las aguas frías hacia el sur.

El proyecto se lleva a cabo junto con científicos del IEO, la Universidad de Barcelona y el CSIC

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Durante la citada campaña, se ha realizado el despliegue de una serie de aparatos para medir distintas variables oceanográficas a una profundidad de entre 2 y 4 kilómetros en siete zonas diferentes, y tres anclajes para medir las corrientes, así como la temperatura, la salinidad y la conductividad del agua. Dichos anclajes estarán en el agua durante dos años, tras lo cual se recogerán y se podrán analizar los datos que permitirán medir y comprender el funcionamiento de la cinta transportadora global.

En enero o febrero de 2022, los científicos tienen previsto iniciar una segunda campaña oceanográfica, SAGA34S, -34 Sur- desde Ciudad del Cabo en Sudáfrica hacia Buenos Aires, en Argentina.

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