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Diez retos tecnológicos claves para la nueva década

Las herramientas tecnológicas son una poderosa parte de la solución a los problemas de la humanidad | El principal desafío es conseguir que nadie se quede descolgado

Iniciamos la década de la hiperconectividad, con personas, sistemas y dispositivos permanentemente online. | | LP/DLP

A nadie se le escapa que la década que dejamos atrás ha sido más bien gris, con retrocesos importantes en temas fundamentales como cuidado del medioambiente, la desigualdad o la cooperación internacional. Pero la nueva década que ahora empieza la vamos a reinventar, tenemos que corregir los errores anteriores, tomando impulso gracias a la tecnología, que, aunque por sí sola no mejora el mundo, puede ser una poderosa parte de la solución por su capacidad para convertir en realidad, de forma mágica, lo que un día fue solo un sueño en nuestra imaginación. Estos son los principales retos que nos aguardan y que tendremos que afrontar.

  1. Salud y Big Data. La utilización inteligente de los datos va a transformar el mundo de la salud. Los latidos del corazón, la respiración, la cantidad de oxígeno en sangre, la temperatura o la presión arterial son datos que nuestro cuerpo genera y que podemos monitorizar y contabilizar, y que, tratados con los algoritmos adecuados, nos aportarán soluciones innovadoras en materia de telemedicina, cuidado continuo, calidad de vida y una mayor eficiencia del sistema sanitario.
  2. Medioambiente. En un sistema construido sobre el concepto de usar y tirar, en un entorno que nos empuja a desechar un objeto y comprar otro nuevo sin tan siquiera esperar a que se rompa, la generación de residuos se ha vuelto un problema cada vez más difícil de gestionar. Sin embargo, el acceso a la tecnología nunca debería suponer un deterioro del medio ambiente. Luchar contra la obsolescencia programada, apostar por el ecodiseño, prolongar la vida útil de los dispositivos, o construir plantas más modernas y avanzadas de tratamiento de residuos, son tendencias que van en la buena dirección y que tendremos que consolidar. El futuro digital será de tecnología sostenible, o simplemente no habrá futuro.
  3. Educación. La era digital ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos, de relacionarnos, de buscar información y de obtener respuestas. Ahora utilizamos Internet masivamente, y los estudiantes necesitan la capacidad de navegar en flujos de información online instantáneos, diferenciando entre hechos y ficción, entre lo que es verdadero y falso. Con información infinita a golpe de un clic, ya no resulta tan necesario convertir nuestro cerebro en una enciclopedia de datos, ahora lo más importante es desarrollar la comprensión lectora y el pensamiento crítico, así como la capacidad de análisis, síntesis y resolución de problemas, sin olvidar dos cimientos clave que son el trabajo en equipo y la creatividad.
  4. Industria 4.0 y nuevos trabajos. La digitalización y automatización del sistema productivo destruirá muchas empresas tradicionales, y muchos de los trabajos rutinarios que requieren habilidades de nivel bajo-medio. Muchos expertos pronostican que se crearán millones de puestos de trabajo novedosos, como especialistas en Big Data o Inteligencia Artificial, pero será imprescindible que como sociedad sepamos gestionar de forma eficiente el reciclaje de las numerosas personas, no nativos digitales, que corren el riesgo de quedar aislados en el nuevo mercado laboral. Los cambios se están produciendo a una velocidad de vértigo, el número de robots instalados pasará de 2,25 millones en 2020 a 20 millones en 2030, por lo tanto debemos reaccionar cuanto antes.
  5. G. Esta nueva generación de transferencia de datos será la base y resultará fundamental para hacer realidad el despliegue de las nuevas tecnologías. El paso del 4G al 5G supondrá un revulsivo para los dispositivos conectados a internet (IoT) en cuanto a la Velocidad, que será 100 veces más rápida; la Capacidad, 100 veces mayor, con la posibilidad de conectar un millón de personas o dispositivos en un kilómetro cuadrado; y la Latencia, con tiempos de respuesta instantáneos, inferiores a 1 milisegundo.
  6. Smart Cities. Para el año 2030, se calcula que la cifra de personas que vivan en ciudades alcance los 5.000 millones, el 60% del total, y seguirá en aumento porque no cabe duda de que el futuro es urbano. Pero esta concentración de la población nos plantea grandes y variados retos; como los nuevos edificios inteligentes y de bajo consumo energético, los Robo-taxis, los drones mensajeros, el mobiliario urbano conectado a la red y las eco-torres para la generación de alimentos.
  7. Vehículos conectados y autónomos. Los conductores quedarán liberados de la tarea de estar dirigiendo el vehículo, el espacio interior cambiará radicalmente y se transformará, según nuestro gusto o necesidad, en un lugar para descansar, trabajar o surfear por la Red; pues esencialmente el coche dejará de ser solo un coche, y se convertirá en un espacio vital compartido, que además nos transporta.
  8. Redes sociales y ciberseguridad. Las personas pasan de media más de siete horas por semana en sus feeds sociales, principalmente Facebook, Instagram y Twitter, eligiendo, mostrando contenido y compartiendo información que en ocasiones podrá ser utilizada de forma malintencionada. El mundo digital tiene muchos beneficios para la sociedad, pero también entraña riesgos importantes, y ser conscientes de ello y educar a la población en el uso racional y seguro de las redes, será uno de los retos importantes en la nueva década.
  9. Neurotecnología. Entendida como la intersección de tecnología, medicina y psicología, nos va a permitir conocer cada vez más nuestro cerebro, y desarrollar habilidades como controlar un ordenador con nuestra mente, o diseñar dispositivos que puedan leer nuestros pensamientos. Se producirán grandes pasos para prevenir enfermedades neurodegenerativas o tratar enfermedades motoras, pero también supondrá un reto a nivel ético.
  10. Inteligencia artificial. La capacidad de que las máquinas piensen y aprendan por su cuenta puede ser el avance más importante de esta década. Esta increíble tecnología crecerá a un ritmo exponencial y resulta difícil poner límites a lo que podremos alcanzar, pero su uso abusivo y descontrolado también entraña ciertos riesgos. Cada vez son más numerosos los tecnólogos, científicos y filósofos que afirman que deberíamos extremar el cuidado, y anticipar una estrategia para afrontar un futuro en el que la inteligencia artificial supere a la humana, con el objetivo de mantener el control y que no se haga un uso inapropiado de la IA para desarrollar armas contra la humanidad.

Pero sin duda el mayor reto será preparar a todo el mundo para que nadie se quede descolgado de este tren tecnológico. Son quizás nuestros mayores los que más están sufriendo la brecha digital, que los va desconectando progresivamente de este nuevo mundo. En nuestra mano está desarrollar, en paralelo a las grandes innovaciones disruptivas, también tecnología sencilla, inclusiva y accesible; porque la emoción del aprendizaje aleja la vejez, … y nos acerca a la juventud.

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