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La edad de los profesores frena la vuelta a las aulas en Ciencias Jurídicas

Es el único centro de la ULPGC con docencia ‘online’ junto a Informática | Teleco, Ciencias del Mar y Humanidades ya alcanzan el cien por cien de presencialidad

La edad de los profesores frena la vuelta a las aulas en Ciencias Jurídicas | JOSÉ CARLOS GUERRA

La edad de los profesores frena la vuelta a las aulas en Ciencias Jurídicas | JOSÉ CARLOS GUERRA

La edad del profesorado, con una media que supera los 60 años, y el alto volumen de alumnado, son dos de las razones que han motivado el hecho de que la Facultad de Ciencias Jurídicas y la Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) hayan optado por continuar con la docencia 100% online, incluso en los primeros cursos. Dos casos opuestos a la mayoría de los centros, que o bien han combinado clases físicas con telemáticas, o han optado sólo por la presencialidad, como es Ciencias del Mar, Ingeniería de Telecomunicación y Electrónica, y las titulaciones de Humanidades: Geografía e Historia, Traducción e Interpretación y Filología. Así lo afirma la vicerrectora de Profesorado, Ordenación Académica e Innovación Educativa, Cecilia Dorado, quien prevé un mapa con mucha mayor presencialidad al inicio del próximo curso, gracias a la campaña de vacunación contra la Covid.

La edad de los profesores frena la vuelta a las aulas en Ciencias Jurídicas

Con una plantilla cercana a los 1.600 profesores y más de 20.000 alumnos, de los que 15.000 estudian un grado, las escuelas y facultades de la Universidad de Las Palmas están afrontando de forma dispar la situación extraordinaria de la pandemia por coronavirus en el presente curso académico. En el conjunto de los centros, sólo el 29% han apostado por las clases presenciales, mientras que el 57% mantienen un modelo híbrido que ha ido creciendo en presencialidad a medida que avanza el curso, y sólo Ciencias Jurídicas e Ingeniería Informática se han quedado ancladas en la docencia online que empezó con el estado de alarma y el confinamiento en 2020.

«El problema de la presencialidad depende un poco del carácter docente de las asignaturas y de los profesores. Aunque la Universidad puede decir que aspira a dar el máximo de docencia presencial, lo cierto es que tenemos una plantilla muy envejecida, de riesgo en muchos casos y no se puede obligar a los profesores que están en esta situación a impartir clases en un aula llena de alumnos, debemos respetar cada realidad», indicó Dorado.

Muchas facultades que iniciaron el curso con un modelo mixto han ido elevando la presencialidad

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Es el caso de la Facultad de Ciencias Jurídicas, donde la media de edad de la plantilla docente supera los 60 años, una situación sin embargo muy similar a la de Arquitectura, que también cuenta con un claustro docente con una edad media muy alta, con muchos profesores en situación de riesgo y sin embargo, han optado por un sistema híbrido de enseñanza. «La diferencia entre ambos centros», explica la vicerrectora de la ULPGC, «es que en Arquitectura tienen unas infraestructuras más favorables a la enseñanza presencial, las aulas son muy grandes, con mesas de trabajo enormes, y hay un menor número de alumnos. Sin embargo, en Ciencias Jurídicas las clases son más teóricas y hay muchísimos estudiantes por aula, entre 150 y 200, y la presencialidad no se puede dar con ese porcentaje de plantilla envejecida y volumen de alumnado».

Plan de medidas

Para asegurar las mejores condiciones para la docencia, el Consejo de Gobierno universitario aprobó en julio 2020 en reunión extraordinaria un documento de medidas para la adaptación de la docencia en el inicio del actual curso 2020-2021 como consecuencia de la Covid-19, en el que se incluyen medidas preventivas como la reducción del número de personas en los espacios cerrados, la adaptación de la docencia y espacios de trabajo para los miembros de la comunidad universitaria considerados grupos de riesgo o inspecciones periódicas por parte del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la ULPGC, entre otras. En este sentido, la actual vicerrectora de Profesorado, Ordenación Académica e Innovación Educativa, que tomó posesión del cargo hace poco más de un mes, señala como un acierto dar las competencias a los centros «que conocen mejor a su profesorado y su infraestructura, y eso ha permitido adaptar mucho la docencia, a las particularidades, con los miedos, reticencias y riegos de cada profesor».

Consciente de que muchas miradas comparan la situación de colegios e institutos, que han seguido un modelo totalmente presencial con éxito a pesar de movilizar a miles de alumnos, Cecilia Dorado señala que la situación de la enseñanza superior, y en particular de la ULPGC, difiere de la no universitaria en tres aspectos: espacio, profesorado y alumnado.

En Derecho y en Arquitectura, la edad media del profesorado supera los 60 años

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Respecto al espacio, la catedrática recuerda que los institutos han podido desdoblar los grupos de estudiantes y separarlos por turnos. «Han puesto bachillerato por la tarde y el resto de niveles por la mañana para que hubieran más aulas y pudieran desdoblar los grupos. Nosotros, en la Universidad, no podíamos hacer eso porque ya ocupábamos las aulas por la mañana y por la tarde, por lo tanto, no podíamos desdoblar más».

Sobre la plantilla docente, Cecilia Dorado apunta que está más envejecida porque la edad de jubilación es más alta que en otros niveles educativos. «Nuestro profesorado es más mayor, en enseñanzas medias es posible jubilarte a los 60 años, mientras que en la Universidad aguantamos hasta los 70, son bastantes los centros con una plantilla docente cuya edad media es superior a los 60 años, y hay muchos con 59. Son una población más de riesgo».

Y por último, apuntó la edad de los estudiantes, algo que influye en el riesgo de contagio. «Los universitarios quizás se expongan más al virus porque están en una edad en la que salen más, sus relaciones sociales son mayores, y están en los grupos de edad con más riesgo de contagiar, respecto a los alumnos de colegios e institutos».

Con todo, Cecilia Dorado prevé que la presencialidad sea la tónica general de cara al próximo curso en la ULPGC gracias a las campañas de vacunación. «Las reticencias y el miedo fundado que han tenido los profesores de mayor edad, sobre todo en los centros más numerosos, por la situación de pandemia al ser población de riesgo, va a cambiar tras las vacunas, por lo que el escenario del próximo curso será muy diferente», concluyó.

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