Beatriz se agarró a la esperanza hasta el último momento. Hace sólo dos días decía: "Todo esto ha sido un teatro. Yo creo que si se cometiese una locura de ese calibre, tan loca, tan sumamente loca, sería mucho más rápido y fácil. Según los expertos, la negación hasta que no hay confirmación de una muerte es el mecanismo de defensa más habitual. Enfrentarse al duelo antes de tiempo provoca una sensación de haber fallado a las víctimas. "Por eso la madre de Anna y Olivia quiso colaborar en la busqueda difundiendo su imagen y dirigiéndose directamente al padre a través de cartas. Una estrategia de superviviencia hasta que la realidad ha golpeado de la manera más cruel. Imposible ahora encontrar consuelo", según afirman los expertos.

Amills: «Beatriz está destrozada»

El hallazgo del cuerpo sin vida de Olivia, la mayor de las niñas desaparecidas en Tenerife, ha sido un duro golpe para toda la sociedad española, ya que muchos ciudadanos confiaban en que aparecieran con vida. Pero, sin duda, el mazazo resultó mucho más grave para Beatriz, la madre de las pequeñas, que en ningún momento pensó en que su padre podía haberles hecho daño. Joaquín Amills, portavoz de la familia y presidente de la asociación SOSDesaparecidos, explicó al programa Juntos, de Telemadrid, cómo se encuentra Beatriz y todo su entorno en estos momentos: «Estamos sin poder decir palabra, tenemos que ser prudentes y esperar la confirmación de la prueba de ADN, pero ninguno esperábamos un hecho como este».

«No he podido hablar con ella directamente, he hablado con todo su entorno, pero lógicamente está destrozada, machacada... no hay palabras que describan una situación así, no se entiende que el ser humano pueda ser tan cruel, tan miserable», explicó Amills.

«Ahora mismo hay que dejar pasar el tiempo y seguiremos arropándola hasta que necesite, es algo que es dificilísimo de asumir, de entender», manifestó el portavoz.

Amills reconoció que «confiaba en que un tipejo así no haría daño a las niñas». Aclaró que, «desde el primer momento he pensado que las niñas estaban bien, y lo volvería a pensar», dijo el presidente nacional de la organización no gubernamental SOS Desaparecidos.

«He sido siempre franco y sincero defendiendo lo que creía en cada momento y no pensaba en el peor de los escenarios... por muchísimas cosas de su personalidad, confiaba en que un tipejo así no haría daño a las niñas». afirmó este portavoz nacional.