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Crisis del coronavirus | Situación sanitaria en Canarias

La presión crece en el Insular con la llegada de pacientes menores de 40

De las 32 camas que hay en intensivos, 21 están ocupadas por enfermos con covid | La mayoría de los ingresados no ha recibido la vacuna contra el virus

Sanitarios en la UMI del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, en una imagen de archivo. | | ÁNGEL MEDINA/EFE

Sanitarios en la UMI del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, en una imagen de archivo. | | ÁNGEL MEDINA/EFE

La presión en la Unidad de Medicina Intensiva (UMI) del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria ha aumentado de forma significativa en el transcurso de los últimos días con la llegada de pacientes aquejados de coronavirus. Según indica el doctor Sergio Martínez, adjunto a esta área en el citado centro capitalino y presidente de la Sociedad Canaria de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias, «la mayoría de los afectados tiene menos de 40 años y no ha recibido la vacuna contra el patógeno».

La situación inquieta a los especialistas. Y es que, hasta ayer, de las 32 camas que hay en el área, 21 las ocupaban enfermos afectados por el microorganismo, lo que ha llevado a los profesionales a derivar al área de Reanimación y Despertar a las personas que precisan asistencia en críticos por otras patologías. Allí había hasta este jueves seis pacientes.

«No paran de llegar enfermos con el virus y la UMI está llena. De hecho, el martes ingresamos a seis y el miércoles a siete. Tenemos pacientes de todas las edades, pero la mayor parte de las personas que estamos asistiendo tiene entre 20 y 39 años y no sufre enfermedades previas», apunta el facultativo. Si bien precisa que el sobrepeso es uno de lo factores de riesgo más observados.

Además, los últimos que han ingresado han llegado directamente desde Urgencias, lo que evidencia que han acudido al hospital con un cuadro clínico grave de la patología. «La variante Delta es la predominante y nos ha demostrado que es más agresiva que el resto. No solo es más contagiosa, sino que infecta mucho más rápido a las células pulmonares y provoca neumonías importantes», asevera el doctor Martínez.

Lo cierto es que el personal está preocupado por la situación que se está viviendo en el centro, y más aún teniendo en cuenta que hasta el pasado miércoles, 21 de julio, el número de pacientes diagnosticados de Covid-19 en intensivos se encontraba cifrado en 12. El dato refleja, por tanto, un claro incremento. «Los profesionales estamos agotados y necesitamos descansar. Ahora mismo hay compañeros de vacaciones y nos estamos esforzando para que no peligren las del resto, ya que si siguen aumentando los ingresos no sabemos qué va a pasar», comenta.

No obstante, a juicio del sanitario, aún deben transcurrir unas semanas hasta que disminuya la presión. «Creemos que todavía nos esperan unas semanas duras y que seguirá llegando un gran volumen de pacientes. Es cierto que también se registran altas, pero es probable que se llene otro módulo de la UMI, por lo que tenemos que estar preparados para lo que venga», sentencia Martínez.

Camas de agudos

La situación en planta también ha experimentado variaciones en la última semana. En base a las palabras de la directora gerente del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil (Chuimi), Alejandra Torres, hasta ayer había 34 pacientes positivos en la infección por SARS-CoV-2 hospitalizados en la octava planta del Materno; un menor en la 5B; tres personas con alta sospecha clínica en el ala Norte de la 11ª planta del Insular; y otras seis en cuarentena en el ala Sur. Hasta el 21 de julio, eran 25 los pacientes positivos que permanecían en planta.

«Ahora mismo estamos en la tercera fase del plan de contingencia de hospitalización convencional. En UMI, en cambio, estamos en la primera, aunque la noche del miércoles tuvimos que activar la segunda. Como se han producido altas, hemos podido retroceder», explica la responsable. De momento, la actividad quirúrgica «no se ha visto afectada» y no ha sido necesario cancelar intervenciones. «Hemos intentado ajustar la programación para que se pueda cumplir todo el parte quirúrgico sin suspender operaciones», agrega la directora gerente.

En este sentido, hay que señalar que los equipos han apreciado una reducción de las estancias tanto en planta como en críticos. «Como los pacientes son más jóvenes no suelen tener otras patologías asociadas. Esto posibilita que las camas se liberen mucho antes, lo que nos ha permitido absorber la presión en la UMI sin tener que avanzar en el plan de contingencia», detalla Torres.

Cabe resaltar que en la última semana, la edad media de los pacientes que ocupan una cama de agudos en el Chuimi «oscila entre los 49 y los 53 años». Asimismo, según precisa la profesional, la media general en UMI es de 49. Sin embargo, coincide con el doctor Martínez al decir que la mayoría no ha recurrido a la vacuna. «Solo el 10% de los que ingresan ha completado la pauta vacunal y la mayoría está en planta», subraya.

En el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín el perfil de los pacientes es otro, ya que la edad media de los ingresados en planta es de 60 años y la de los que permanecen en intensivos es de 52. Pero los efectos de la quinta oleada también se perciben en el hospital norteño, aunque en menor medida que en el Insular. Hasta ayer había 27 personas con coronavirus en la planta 4B –siete más que hace tan solo una semana– , mientras que otras ocho se encontraban en críticos –cinco más–.

Desde el centro informan que en esta área sanitaria hay 54 camas, de las cuales 36 las ocupan pacientes que requieren asistencia por causas ajenas al coronavirus. Las hospitalizaciones se encuentran en el nivel B del plan de contingencias y la UMI en el A.

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