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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Astronomía

El silencio de los deseos

Por primera vez en varios años, el Parque Nacional del Teide ha mantenido su quietud característica durante la lluvia de estrellas de las Perseidas

Una intensa lluvia de meteoros atraviesa el Parque Nacional desde el Observatorio hasta el Teide | | M. R ALARCÓN / D. PADRÓN (IAC)

El Parque Nacional del Teide está en calma. El frío corta las mejillas incluso con tres capas de abrigo encima, pero la noche invita a mantenerse despierto y atento al cielo. Nadie se quiere perder las estelas fugaces de las pequeñas rocas y trozos de hielo que se aventurarán en la atmósfera esta noche. Nadie quiere dejar de sorprenderse por el retrato que sus largas colas verdosas pintarán en el cielo limpio y oscuro de Tenerife. Nadie quiere quedarse fuera en el espectáculo de las Perseidas.

En esta ocasión, sin embargo, la tradicional excursión al corazón del Teide para disfrutar del espectáculo astronómico ha tenido que ser suspendida para muchos. La pandemia y el calor han obligado a las autoridades insulares a controlar los accesos y son centenares los que acaban dando media vuelta sin ver ni una estrella. Y es que, el espectáculo se encontraba algo más arriba, donde la nube de la inversión térmica no podía llegar.

Una vez atravesado el Mirador de Matanzos, millones de estrellas aparecen ante el asombro de los más escépticos. El cielo está exquisitamente limpio, pues la Luna, que evoluciona hacia su cuarto creciente, apenas consigue romper esa oscuridad endémica que enorgullece a cualquier canario.

El silencio es abrumador. Tal es así que cuando del cielo cae la primera estela no hay un alma cuyos vítores resuenen entre las montañas, algo que dista mucho de lo que ha ocurrido en años previos, en los que cada estrella fugaz se celebra de manera entusiasta por los miles de visitantes que acuden a mediados de agosto al Parque Nacional del Teide. Salvo por el traqueteo de los coches autorizados por el Cabildo de Tenerife, que bajan y suben por la carretera a cuentagotas, en aquel espacio oscuro es posible llegar a sentirse solo y pequeño. La inmensidad del cosmos parece aplastar a cualquier valiente que se atreva a tumbarse sobre la tierra a contemplar tan espléndido espectáculo natural. Y a la vez, la falta de masificación, regala un momento perfecto para pensar en silencio qué deseo pedir a las estrellas.

Sorpresa antes de medianoche

El primer trozo de cometa Swift- Tuttle llega poco antes de la medianoche. Una sorpresa, sin duda, pues estaba previsto que la máxima actividad de la lluvia de estrellas diera comienzo poco después de las doce de la noche. En su larga trayectoria por el oscuro cielo canario es posible divisar el fuego que lo rodea debido a su contacto con la atmósfera terrestre. Tras de sí deja un rastro de color verde intenso, debido a su composición química. «Cuando estas piedras desprendidas del cometa entran en la atmósfera se desencadena una reacción química», explica Miquel Serra-Ricart, director del Observatorio del Teide y científico en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), que señala que este rozamiento con la atmósfera excita a sus elementos químicos. En este caso, es el oxígeno el átomo que genera ese característico color verdoso de la cola de la estrella. «Es un efecto similar al que provocan las auroras boreales», recalca el investigador, quien sin embargo, recuerda que sus orígenes son muy distintos. En el caso de las auroras boreales, son partículas las que excitan la atmósfera terrestre, mientras que son rocas o trozos de hielo quienes lo provocan durante las Perseidas.

Las estrellas siguen cayendo, con una potencia y una recurrencia que nada recuerda a la del año anterior. «Este año podemos ver más de 100 meteoros a la hora mientras que el anterior no llegamos a 80», señala Serra-Ricart. Esto depende de muchos factores, como que la Luna se oculte o que justamente la nube de partículas que el Swift-Tuttle ha ido dejando sea especialmente espeso.

Una cápsula del tiempo

Cada año por estas fechas, la Tierra atraviesa una nube de materia que forma parte del rastro que el meteoro va dejando atrás en su órbita alrededor del Sol. «El Swift-Tuttle es uno de los cometas más antiguos que conocemos», señala el astrofísico. De hecho, esa es la razón de que esta lluvia de estrellas sea tan famosa y haya generado tantos mitos a su alrededor. «Un fenómeno tan antiguo da para mucho. Al principio era incomprensible, pues parecía que las estrellas se caían», remarca Serra-Ricart. Esta circunstancia es la que ha generado que hasta el día de hoy perduren mitos como el de que las estrellas fugaces conceden deseos o que aún se les apode como Lágrimas de San Lorenzo.

Su antigüedad tiene relación directa con la del cometa, que lleva dando vueltas alrededor del Sol desde hace milenios. La Tierra realiza cada año un viaje al pasado cuando se encuentra con una de estas nubes, dado que lo que atraviesa es materia de la que el meteoro se desprendió hace años. En estos momentos, los investigadores estiman que La Tierra puede estar atravesando las pequeñas trazas del cometa que corresponden a las de 1.800 o 1.900, aunque la fecha es imprecisa.

Las restricciones han dejado a parte de la población canaria con el mal sabor de boca de no poder acudir a ver este espectáculo anual en el emplazamiento habitual. Pero aún hay tiempo y alternativas para disfrutar del mismo. La mayor actividad de las Perseidas se prolongará hasta mañana y la Tierra estará atravesando la gran nube de materia hasta el 24 de agosto. Por otro lado, existen otros emplazamientos en las Islas desde los que se puede ver la caída de estrellas. «En cualquier playa del sur se puede disfrutar de este espectáculo astronómico», como señala Miquel Serra-Ricart. De hecho, el investigador anima a acudir a otros lugares que no sean el Parque Nacional del Teide durante los próximos días, como el municipio de Vilaflor, pues cuentan con un mejor acceso, se contempla en ellos el cielo con la misma pulcritud y generan menor impacto en el medio natural.

Revisionar el espectáculo

Gracias al proyecto de divulgación Energy Efficiency Laboratories (EELabs), el espectáculo de las Perseidas de este año 2021 se puede volver a rememorar. En el canal de Youtube de sky-live.tv se ha quedado alojado el vídeo de la retransmisión que se realizó el IAC realizó desde el Observatorio del Teide. Este proyecto estudia el impacto de la contaminación lumínica en las áreas naturales de la Macaronesia y vela por la protección de la oscuridad de sus cielos. | V.P

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