Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Toros clausurados en Gijón

El ganadero de 'Feminista' y 'Nigeriano': “Son nombres que llevan desde 1986 en la ganadería”

"Los toros toman su nombre de la vaca de forma ajena a contextos sociales y políticos", apunta la Unión de Criadores de Toros de Lidia, que exige una rectificación

Los toros de Daniel Ruiz en los corrales de la plaza de toros de Gijón.

Sin haber digerido la noticia, el ganadero albaceteño Daniel Ruiz trata de asumir que el nombre de sus toros, “Feminista” y “Nigeriano”, ha provocado que la alcaldesa de Gijón, la socialista Ana González, haya decidido no prorrogar el contrato a la empresa Circuitos Taurinos (ni convocar un concurso de adjudicación) y, en definitiva, dejar a la ciudad sin su feria taurina de Begoña. “Nunca nadie le ha dado importancia a esto, son dos nombres que llevan en la ganadería desde que la compró mi padre en 1986. No entiendo la polémica ni todo lo que está ocurriendo”, explica el ganadero Daniel Ruiz en conversación con 'La Nueva España', diario del grupo Prensa Ibérica.

Fueron seis los toros lidiados el pasado domingo en El Bibio. “Feminista”, “Finito”, “Niñero”, “Turronero” y dos toros con el nombre “Nigeriano”, uno de capa negra que lidió Morante, y otro de capa colorada que lidió “El Juli”. “Los toros siempre llevan el nombre de la madre, es decir, que si una vaca se llama ‘Nigeriana’ al hijo se llama ‘Nigeriano’”, detalla Daniel Ruiz.

En la misma línea se ha pronunciado la Unión de Criadores de Toros de Lidia, asociación ganadera a la que pertenece el hierro de Daniel Ruiz. “Por normativa de la raza para la inscripción de nacimientos de reses de lidia en el Libro Genealógico (dependiente de Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) con objeto de conservar la trazabilidad de la genealogía, los machos adquieren el nombre de la madre”, apuntan. “En ese sentido, los cuatreños liados el pasado fin de semana pertenecientes a la ganadería de Daniel Ruiz, descienden de la vaca ‘Feminista’ y ‘Nigeriana’, ambas vacas adquiridas por el ganadero en el año 1986, por tanto, con una descendencia superior a 35 años y con más de cuatro generaciones, ajenas de contextos sociales y políticos. Por tanto, consideramos fuera de lugar y muy desafortunada la polémica claramente intencionada durante estos días en los medios de comunicación y en las redes sociales que es fruto del desconocimiento sobre el ámbito ganadero y, también del mundo rural”, detalla la Unión. Y añaden: “exigimos una rectificación inmediata por parte de la alcaldesa de la ciudad respecto a las manifestaciones realizadas sobre una actividad que es Patrimonio Cultural reconocida por RD 18/2013”.

Compartir el artículo

stats