Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Crisis volcánica | El día a día de la catástrofe

Amenazados con una doble sepultura

El avance de la lava pone en riesgo el cementerio de Todoque y la única incineradora de La Palma

15

Volcán en Canarias: La ceniza invade todos los rincones Andrés Gutiérrez

Si el río de lava no modifica su dirección, el cementerio de Los Ángeles, en Los Llanos de Aridane, quedará sepultado. Un segundo enterramiento para los muertos del pueblo.

Adelmo es hijo de sepulturero. Su padre trabajó en el camposanto de San Andrés y Sauces durante más de 40 años y él fue el único de sus cuatro hermanos («otros tres varones y una hembra», como el mismo subraya) que acabó tomando el relevo como enterrador. Hace 13 años que «acompaña» a los difuntos en el tránsito definitivo hacia el otro mundo, pero en los últimos cuatro ha ejercido este oficio en el Cementerio de Los Ángeles de Todoque, en Los Llanos de Aridane, unas labores que comparte con la de sepulturero del Cementerio de San Vicente Ferrer (El Paso), donde suma una experiencia de tres años.

Al cierre de esta edición la lava se encontraba a unos 200 metros del cementerio y la incineradora de Todoque –su velocidad de desplazamiento era de cuatro metros por hora– y durante toda la jornada de ayer uno de las cuestiones más recurrentes en las tertulias giraba en torno a la posibilidad de que la lava terminara soterrando esta infraestructura municipal. «Esa es una posibilidad más que real, aunque parece que se puede desviar ahí encima (justo en la montaña de Juan Cogote o también conocida como la de Juan Domínguez) y podemos escapar por los pelos», aseguraba a media tarde Adelmo Bethencourt.

«La gente viene, te mira a los ojos y llora... No sabes qué hacer»

Adelmo Bethencourt - Sepulturero

decoration

El Cementerio de Los Ángeles y la incineradora –la única que existe en la Isla– están cerrados desde el pasado domingo. El miedo a perder para siempre el contacto visual con los que ya no están entre nosotros sobrevuela Todoque. «Algunos vecinos preguntan qué pueden hacer y otros municipios han ofrecido nichos», comenta Adelmo respecto a una situación que le está superando.

El sepultero de Los Ángeles roza la cincuentena y, con la vida encarrilada, aún no tiene claro que el legado familiar vaya a tener continuidad con sus dos hijos. «El niño creo que no y la niña es la que más preguntas me hace, pero esta es una profesión difícil», vaticina uno de los cuatro empleados (los otros tres son jardineros) de un camposanto que comparte lindes con el crematorio insular. «La gente viene, te mira a los ojos y llora... En una situación así no sabes qué hacer», cuenta un experto en labores funerarias que anota en su inventario una media de cincuenta inhumaciones al mes. «Los servicios de la incineradora –que también gestiona él– no son tan cerrados».

«Se te rompe el alma»

Adelmo estuvo durante toda la jornada de ayer mirando al volcán. La posibilidad de que la colada termine por pasar por arriba del cementerio es un drama que aún está por confirmar, pero su móvil no deja de sonar. Todos quieren saber cómo va la cosa. «Se te rompe el alma», confiesa sin perder de vista un río de lava que parece «que se queda quieto y vuelve a avanzar tras una explosión».

«El cementerio está en zona de riesgo, pero confiamos

Noelia García - Alcaldesa de Los Llanos

decoration

Noelia García, alcaldesa de Los Llanos de Aridane, también está sobrepasada por el calado de una catástrofe que puede minar la moral de muchos vecinos. «Yo tengo a gente en el cementerio y, al igual que el resto de los vecinos, lo estamos viviendo con angustia», añadiendo que «estos días hemos tratado el asunto con la UME, pero no se puede hacer nada». Eso sí, la dirigente del Partido Popular confía en un cambio de dirección de última hora. Un milagro. «El cementerio está en una zona de riesgo, pero confiamos en poder salvarlo», quiere creer García.

Compartir el artículo

stats