La lava que emana del volcán surgido en la Cumbre Vieja de La Palma tardó diez días en completar su camino hasta desembocar en el mar. Después de largas jornadas en las que la población se mantuvo en vilo ante el irregular avance de la colada, que unas jornadas se mantenía casi estática y otras se deslizaba con gran fluidez, el material magmático se precipitó por un acantilado de más de 85 metros y chocó contra el agua salada a la altura de la Playa del Perdido, al norte de la Playa de Los Guirres, donde ya ha formado un delta de unos 500 metros, según el Instituto Español de Oceanografía. En el momento en el que la lava entra en contacto con el océano se desencadenan una serie de reacciones químicas en las que están implicados componentes tóxicos como el cloro o el azufre. En previsión de posibles emanaciones nocivas para la salud, el comité director del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) ordenó el domingo por la noche el confinamiento de los barrios de San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa, en el litoral de Tazacorte, y ya había perimetrado una zona de exclusión marina de dos millas náuticas –cerca cuatro kilómetros– desde la costa.

¿Qué efecto produce el contacto de la lava con el mar?

Cuando la lava llega al océano está a unos 1.000 grados, mientras que la temperatura del mar es de apenas 20 grados. Este choque término genera columnas de vapor de agua cargadas con ácido clorhídrico como consecuencia del importante contenido de cloruro en el agua salada. Además, las columnas de vapor de agua contienen diminutas partículas de vidrio volcánico como consecuencia de la reacción que se produce entre la lava y el agua de mar. Según ha explicado el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), este vapor supone un peligro para las personas que visitan o viven en la zona afectada, debido a su alto contenido en ácido clorhídrico, y ha advertido que los vientos en la área dónde se producen estos penachos volcánicos costeros contribuyen a la dispersión de los gases. No obstante, el Involcan apunta que el peligro que representan se limita al entorno en el que produce el encuentro de la lava con el mar. 

¿Qué efectos tiene sobre la salud la nube tóxica de gases? 

La inhalación o el contacto de gases y líquidos ácidos pueden irritar la piel, los ojos y el tracto respiratorio, y puede provocar dificultades respiratorias, especialmente en personas con patologías respiratorias preexistentes. El catedrático de Toxicología Médica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Luis Domínguez-Boada, advierte que los gases derivados de elementos como el azufre o el cloro tienen un efecto irritante, que afecta especialmente a las vías respiratorias y a las mucosas que tenemos al aire, como la conjuntiva del ojo. «La irritación proviene de una inflamación, algo que si se produce en las mucosas respiratorias puede ser muy grave», detalla Domínguez-Boada, quien advierte que la reacción a los gases tóxicos «puede llegar a obstruir la glotis y, en personas con mucha sensibilidad, producir la muerte». El doctor subraya que en las industrias en las que se manipula este tipo de elementos químicos el personal va muy protegido a la exposición. «En La Palma tenemos una montaña expulsando gases y columnas formándose en el mar, sin ningún tipo de control», por lo que la única opción es «evitar la exposición», advierte.

¿Qué precauciones debe tomar la población? 

«Aunque sea una exposición de un minuto, hay que protegerse, porque desconocemos la concentración de elementos tóxicos que hay en el gas», afirma el doctor en Toxicología. Por esto, señala, es imprescindible que quienes se acerquen a la zona de emisión o vivan en las áreas más próximas utilicen mascarillas FFP2; mantengan las ventanas y las puertas cerradas, con un paño húmedo en las ranuras; y no utilicen los aparatos de aire acondicionado que se alimentan del exterior.

¿Las cenizas tienen un efecto nocivo para la salud respiratoria? 

La Palma amaneció el domingo bajo un manto negro generado por la ceniza que había expulsado el volcán y que el viento se encargó de esparcir. «Estas partículas alteran las vías respiratorias por lo que, junto a los gases tóxicos, son un cóctel muy peligroso que hay que evitar», defiende Domínguez-Boada. Las partículas más preocupantes son las de 2,5 micras, ya que por su tamaño son capaces de llegar hasta el alveolo. «Cuando se respiran entran por las vías respiratorias, atraviesan los bronquios, los bronquiolos y llegan hasta el alveolo, que es donde se produce el intercambio de oxigeno por sangre, lo que puede producir fenómenos agudos de insuficiencia respiratoria» detalla. Cuando se dan estas circunstancias, «por mucho que se respire, no llega el oxígeno a la sangre», explica el catedrático de la ULPGC.

¿El aire es respirable en La Palma?

Según el Pevolca, la calidad del aire es buena, aunque en una estación móvil del Gobierno de Canarias en Los Llanos de Aridane el martes se midieron más de 50 microgramos de partículas por metro cúbico, lo que no implica superar el límite establecido en la normativa. La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, aseguró este miércoles que la zona de interacción entre la lava y el agua del mar «es pequeña» y afirmó que la nube de gas no se ha extendido hacia los laterales. Por su parte, Rubén Fernández, director técnico del Pevolca, defendió que fuera del perímetro de exclusión está garantizada la seguridad para poder «discurrir con total normalidad», salvo por «la incomodidad» que supone la caída de ceniza. 

IGN Canarias: “Aunque esta colada activa ha llegado al mar, el proceso eruptivo continúa” Agencia ATLAS | EFE