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Feminismo

“Tenga contento a su marido”: así trataba la publicidad a las mujeres en los años 60

Francisco Jurado expuso en la Feria Coleccionista de Mieres una muestra sobre la representación femenina en artículos promocionales de cocina

Francisco Jurado muestra un anuncio de Tulipán de los años 60, uno de los artículos de la colección.

Una mujer limpia la casa. Luce perfecta: traje de chaqueta rojo, el pelo rubio ondulado y zapatos salón en blanco. Así anunciaba sus aspiradores, a mediados del pasado siglo, la empresa Philips. En los carteles de Maizena, allá por los sesenta, los niños solo contaban para su cuidado con mamá. Y el chocolate se vendía mejor con una mujer sonriente y curvilínea.

Un anuncio de Philips.

El coleccionista mierense Francisco Jurado ha expuesto este fin de semana, en la X Feria del Coleccionismo de Mieres (celebrada en el recinto ferial de Santullano), una muestra sobre la evolución de la imagen de la mujer en la publicidad relacionada con la cocina y otras labores del hogar. Un total de 170 piezas, que incluyeron latas, recetarios y carteles. Artículos de marketing desde mediados de los años 30 hasta los 60 del siglo pasado.

“La mujer, en muchos de los artículos que han formado parte de esta exposición, aparece cosificada. Se representa como un mero apéndice de un hombre, que se tiene que dedicar a la casa y al cuidado de los niños”, explica el coleccionista. Jurado añade que “España estaba entonces como estaba en el tema de la mujer. De hecho, aún a día de hoy seguimos peleando por la igualdad”.

Los anuncios de productos infantiles descartaban a los padres en el cuidado de los niños: "Mamita sabe lo que hace", rezaba un anuncio de Maizena

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Si bien aún queda camino por andar, el cambio desde aquellos años es notable. Basta atender a los epígrafes que acompañaban a los recetarios: “Perfecta cocinera. Con este libro, no necesita ya más para cocinar bien y económico”, “Cocineras, adquiriendo este libro ganarán más sueldo, tendrán satisfechos a sus dueños y serán felicitadas por los convidados”, “Señoras, adquiriendo este libro ahorrará dinero, tendrá contento a su marido y será celebrada por sus amistades”. “Es una publicidad con la que, hoy en día, nos echamos las manos a la cabeza. Pero también es cierto que estos anuncios son un medio para asomarse a la historia”, destacó Jurado.

Un buen repaso a través de las imágenes en las latas. Envases de aceite, pimentón y cacao, entre otros productos. En todos aparece una mujer, ni rastro de los hombres en la cocina. Aunque, en las latas más antiguas las figuras representadas son difusas. Además, las féminas visten atuendos recatados y se dibujan entre adornos. Ya más cerca de la actualidad, en torno a los años cincuenta y sesenta, las mujeres lucen menos tapadas. Chocolates “Coto”, que se fabricaba en Langreo, vendía sus tabletas a la taza con una sonriente mujer de talle estrecho.

Un anuncio de Chocolates Coto.

“Mi colección de productos relacionados con la alimentación y la cocina es muy extensa. Supera las 300 piezas. Creo que es interesante el enfoque de esta muestra, que no solo se ha quedado en los productos, sino que también ha abordado el mensaje que guardan estos objetos publicitarios”, destacó Francisco Jurado. De algunos de los recetarios de la muestra, que se repartían como propaganda el pasado siglo, apenas se conservan más copias.

El recetario 'Perfecta cocinera'.

El mierense es un conocido coleccionista, que comenzó su andadura con el cine. Su colección sobre publicidad y cocina fue la exposición central de esta X Feria del Coleccionismo. “Hemos tenido un buen número de visitantes, estoy satisfecho. Los visitantes se han sorprendido, sobre todo, con los carteles”, afirmó Jurado.

No es de extrañar. Además del citado anuncio de Philips, la mayoría de los carteles apelan a la mujer solo como madre. Dan a entender que los hombres no tenían ninguna responsabilidad en el cuidado de los pequeños de la casa. La única figura masculina que aparece entre las 170 piezas es la de un hombre, con un cuchillo de grandes dimensiones, en el libro “La matanza (de cerdo) casera”.

Crema Tulipán vendía la margarina con el dibujo caricaturizado de una mamá rubia repartiendo bocadillos entre tres niños. Atención al mensaje de Maizena, en un cartel que sostiene un bebé en pañales: “Mamita sabe lo que hace… ¡Solo me da lo mejor!”, acompañado del epígrafe “Cría hijos robustos”. Cuidar del niño, no era cosa de papá.

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