El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado nuevamente este sábado a La Palma, en la que es su quinta visita desde que comenzó la erupción del volcán Cumbre Vieja el pasado 19 de septiembre.

Sánchez viaja para realizar el seguimiento de los efectos causados por la erupción y, como en anteriores ocasiones, se ha reunido con el Comité Director del Pevolca, el órgano encargado de coordinar la respuesta a la emergencia.

Sánchez y el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, han comparecido tras la reunión con los responsables del Pevolca.

El volcán de La Palma se ha cebado esta semana con el barrio de La Laguna. Después de que durante 48 horas se llevara por delante hasta 128 viviendas, la colada norte parece dar una tregua al quedarse prácticamente paralizada frente a las puertas de la iglesia de San Isidro. El encargado de definir el devenir de las últimas casas que aún se mantienen en pie es un flujo de lava detectado por las cámaras térmicas, que camina por detrás y presenta una «fuerte presión».

El avance de estos restos volcánicos determinará si se regenera el flanco norte para acabar sepultando las viviendas y la empaquetadora de la Cooperativa Volcán de San Juan o si la erupción, al fin, se apiada con los vecinos desalojados siguiendo su curso hacia el mar.