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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Cinco claves de la osteoporosis

El catedrático de Medicina de la ULPGC Manuel Sosa responde a las principales dudas sobre la enfermedad esquelética «silenciosa», en ‘The Conversation’

El catedrático Manuel Sosa en la sede institucional de la ULPGC.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 40% de las mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura relacionada con la osteoporosis en algún momento de su vida. Se trata de una patología esquelética muy común, que provoca una disminución de la densidad de masa ósea. Para conocer más sobre la denominada «enfermedad silenciosa» -no produce síntomas hasta que aparece la primera fractura-, el catedrático de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Manuel Sosa Henríquez, despeja las principales dudas en el artículo Preguntas y respuestas sobre la osteoporosis en la Plataforma de divulgación científica The Conversation. «Es una enfermedad habitual que afecta a las personas de ambos sexos, aunque con mayor frecuencia a las mujeres. Sobre todo después de la menopausia. El hueso no solo pierde calcio, también se altera su microestructura, lo que se conoce como calidad».

Patologías asociadas.

Aunque se hable de una manera general de osteoporosis, el profesor Sosa distingue entre aquella que se produce como consecuencia de otra enfermedad y que afecta al hueso, lo que se denomina osteoporosis secundarias, que pueden aparecer a raíz de trastornos como la anorexia nerviosa, cáncer o alteraciones como el hiperparatiroidismo primario. También por el consumo de determinados fármacos, como los corticoides.

Menopausia.

No obstante, la osteoporosis más frecuente es la que aparece en la mujer después de la menopausia, sin ninguna enfermedad asociada, por lo que se denomina osteoporosis postmenopáusica o primaria, al no existir una causa determinada. «En contra de la creencia popular, esta enfermedad ni duele ni produce ningún otro síntoma. La única complicación clínica son las fracturas, siendo la de cadera especialmente grave. En ocasiones incluso mortal. Otras fracturas habituales son las de vértebra, muñeca o húmero. En caso de fractura, el hueso osteoporótico normalmente consolida tan bien como el hueso sano».

Factores de riesgo.

Los principales factores de riesgo que pueden favorecer su aparición son la menopausia en las mujeres y el envejecimiento. Mayoritariamente es una enfermedad de personas mayores, la edad media de los pacientes que han sufrido una fractura de cadera está en los 80 años. Los varones también sufren osteoporosis pero mayoritariamente secundaria, en más de la mitad de estos casos es consecuencia de otra enfermedad o circunstancia, como es el alcoholismo y el consumo de corticoides. Por cada caso en varones de entre 50 y 70 años hay seis o siete de mujer. Pero a partir de los 80, la proporción disminuye a dos casos en hombres por cada uno en mujeres.

Diagnóstico.

La densitometría ósea, la prueba complementaria con la que se realiza el diagnóstico de la osteoporosis, «es un método bueno, fiable y reproducible, pero no es perfecto». El especialista aconseja un estudio global del riesgo de fractura, donde se combinen los factores de riesgo clínicos con la densitometría. Para ello, se emplean herramientas para el cálculo del riesgo de fractura, entre las que destaca FRAX. «No es aconsejable realizarse una densitometría para ver cómo están los huesos. Tampoco repetirla sistemáticamente cada año».

Prevención.

La osteoporosis puede prevenirse con un estilo de vida saludable, una dieta equilibrada con abundantes lácteos, principal fuente de calcio, por lo que se aconseja el consumo de leche, yogur y todo tipo de derivados. En caso de sobrepeso o de colesterol alto, se debe optar por su variante desnatada. También es importante la exposición solar diaria -unos 10 minutos- para la síntesis de una sustancia importante para la salud de los huesos, la vitamina D; así como no fumar y moderar el consumo de alcohol. También se recomienda realizar ejercicio físico; y se desaconseja el uso sistemático de suplementos de vitaminas para su prevención.

El papel de los lácteos

En el artículo publicado en The Conversation, el catedrático Manuel Sosa defiende el consumo de lácteos como fuente esencial de calcio para los huesos. «Es un grave error la aseveración que algunos negacionistas lácteos hacen de la leche y sus derivados, aduciendo que el hombre es el único animal que toma leche de adulto y que eso es malo para la salud. El organismo elimina diariamente unos 1.000 miligramos de calcio por las heces y la orina y no puede sintetizarlo. Es por esto por lo que su consumo a través de lácteos es imprescindible». Apunta que otros alimentos ricos en calcio no son suficientes: «haría falta ingerir unos cinco kilos de espinacas diarios para obtener el calcio que contiene un litro de leche». | M. J. H.

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