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Volcán en La Palma

El terreno ganado al mar en La Palma supera ya la superficie de la Ciudad del Vaticano

La nube de ceniza afectará al aeropuerto de La Palma hasta el fin de semana | La lava avanza a unos 10 metros por segundo en la base de la montaña de La Laguna

La lava del volcán de La Palma sobre la nueva fajana La Provincia

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La lava del volcán de La Palma sobre la nueva fajana Isabel Durán

El terreno que la lava que emana del volcán de Cumbre Vieja ha ganado al océano Atlántico ya supera la superficie de la Ciudad del Vaticano, que cuenta con 44 hectáreas. La primera fajana –la que se forma sobre la playa de Los Guirres desde el día 29 de septiembre– tiene una extensión de 43,46 hectáreas, a las que se suma el crecimiento del delta lávico que comenzó a crearse el lunes a las 12 horas, cuando un nuevo río de material magmático desembocó en el litoral palmero, sobre la playa de La Viña. El aporte de lava a la colada siete continúa muy activo y la alta temperatura a la que se desplaza la roca fundida hace que alcance una velocidad de diez metros por segundo, según los científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan). Si estas condiciones se mantienen, el desarrollo de la fajana norte podría evolucionar con mayor rapidez que la primigenia.

Sobre las 13.15 horas de ayer, el material magmático que se precipita sobre el acantilado situado a la altura de Punta del Perdido ocasionó un derrumbe en la pared costera y provocó una nube de polvo marrón que se fundió con el penacho marino de vapor y gases tóxicos derivado del choque térmico que se produce al contacto de la lava, que alcanza los 1.000 grados, con el agua salada, que apenas tiene una temperatura de 23 grados.

Se levanta la orden de confinamiento de 3.000 vecinos de Tazacorte por la presencia de gases

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La dirección del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias levantó ayer el confinamiento ordenado el lunes para unos 3.000 vecinos de varios núcleos de Tazacorte (San Borondón, el casco de Tazacorte y la zona entre El Cardón y Palomares) tras la llegada de la nueva colada al mar. El director del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, destacó que las mediciones realizadas han confirmado que los gases del penacho marino no suponen un peligro de afección a la salud en un radio superior a un kilómetro. Si bien, recomendó que las personas que residen cerca de la zona utilicen mascarillas del tipo FFP2. Además, la Marina Mercante restituyó la actividad marítima en el puerto de Tazacorte, aunque se mantiene la zona de exclusión a la que solo pueden acceder los científicos y la Armada. 

Las coladas que discurren entre las montañas de La Laguna y Todoque (la cuatro y la siete) siguen alimentándose del material que brota de la Cumbre Vieja y en las últimas horas arrasaron trece nuevas hectáreas, con lo que el territorio engullido por la lava asciende hasta las 1.073,21 hectáreas, lo que supone el 1,5% de la extensión de La Palma. Los técnicos del Pevolca calculan que la superficie de cultivos afectada por el avance de la lava alcanza las 326,6 hectáreas, 12,53 más que el día anterior. De ellas, 198,26 corresponden a cultivos de plataneras, 59,93 a viñedos y 25,99 a aguacateros. La anchura máxima que alcanza el conjunto de coladas es de 3,3 kilómetros, 100 metros más que el día anterior.

La calidad del aire mejora, pero el Pevolca recomienda a la población el uso de mascarillas FFP2

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La actividad aeronáutica del aeropuerto de La Palma, en el que no opera ninguna aerolínea desde el sábado, se verá afectada hasta el fin de semana. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) adelantó que hoy se puede abrir «una ventana temporal» favorable, pero todo apunta que después volverán las malas condiciones para que los aviones puedan despegar y aterrizar. La previsión es que la nube de ceniza de dióxido de azufre siga dispuesta hacia el este noreste desde el foco eruptivo, por lo que «probablemente» la operatividad del aeródromo seguirá interrumpida, a no ser que la actividad efusiva del volcán disminuya. Durante estas jornadas, los operarios del aeropuerto palmero se han afanado en mantener la pista libre de ceniza, ya que un solo milímetro de polvo volcánico sobre el suelo podría generar problemas a las aeronaves. Mañana se espera la llegada a la isla de una vaguada atlántica, que producirá precipitaciones de carácter fuerte con acumulados de doce horas que podrán superar los 60 milímetros en la zona este. Las lluvias podrían ocasionar problemas en las edificaciones que tienen ceniza acumulada sobre los techos, ya que el agua suma peso a la estructura y puede derivar en un derrumbe.

La sismicidad se mantiene en la Villa de Mazo y Fuencaliente y se ha visto incrementada en profundidades superiores a 20 kilómetros. El terremoto de mayor magnitud registrado ayer fue de 4,8 y se produjo a la 1.03 de la mañana. Solo 30 segundos después de confirmó otro temblor de 4,7, ambos ampliamente sentidos por la población y con epicentro en la Villa de Mazo. Estos seísmo tuvieron lugar a una profundidad de 39 y 38 kilómetros, respectivamente. El tremor permanece en un nivel bajo, al igual que en días anteriores, y las deformaciones del terreno siguen estables en todas las estaciones de la isla. 

La emisión de dióxido de azufre (SO2) fue alta pero confirma una ligera tendencia a la baja, al registrarse un rango de valores entre las 4.500 y las 6.000 toneladas diarias. La emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) sigue con valores por encima de 2.500 y 2.900 toneladas diarias.

Un total de 505 personas continúan alojadas fuera de sus domicilios. En un hotel de Fuencaliente hay 443 y otras 72 están albergadas en un alojamiento turístico de Los Llanos de Aridane, además de las 43 personas dependientes que están siendo atendidas en centros sociosanitarios de la isla.

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