"Falta mucha educación sísmico-volcánica en España y en las islas", ha lamentado este viernes en el I Congreso Internacional de Cocinas y Ecosistemas Volcánicos Worldcanic el divulgador científico Mike Sánchez, quien ha subrayado que "prevenir es vivir".

Durante una mesa redonda dedicada al volcán de La Palma, este experto conocido como MIK3 y autor del blog Vivir entre volcanes, ha recordado que "lo que ha pasado en La Palma puede pasar en Tenerife", y mientras que en otras islas volcánicas como Sicilia o Islandia la población está más preparada e informada, en España "queda mucho por hacer".

Sánchez, que cree que la actividad del Cumbre Vieja durará seis meses, reclama simulacros, creación de canales de emergencia e instruir a los habitantes de la zona desde los colegios al estilo del programa 'Big Shake', que nació en California (Estados Unidos), pero conecta a varios países de riesgo del mundo en un gran simulacro.

"No hay que tener miedo a los volcanes, sí respetarlos y saber vivir con ellos", ha indicado este divulgador, para quien es importante aprender de cada catástrofe para no repetir errores y es necesario "seguir aprendiendo de los volcanes porque vivimos entre ellos".

Por ello considera imprescindible elaborar planes de emergencia para zonas de riesgo sísmico y volcánico que incluyan, por ejemplo para el segundo caso, "un lugar para almacenar las cenizas que expulsa el volcán, porque es un material muy rico para sembrar en un futuro, pero si las echas por el sumidero cuando llueve se compacta y puede provocar inundaciones".

"He escuchado cada locura sobre qué hacer con la lava... Hay que dejar que siga su curso", ha indicado a Efe Sánchez, para quien en el caso de La Palma "no se ha informado bien, quizá por no alarmar a la población, pero lo primordial es la vida humana y se tenía que haber activado el semáforo en su momento, porque los volcanes dan señales predictivas antes de entrar en erupción".

Opina que pudo deberse a priorizar el turismo, pero ha recordado que si actúa de forma correcta los visitantes también se sentirán "más resguardados, verán que las Canarias son islas seguras".

Mike Sánchez ha apuntado que "parece que el volcán (Cumbre Vieja) se va estabilizando" y los damnificados podrán "poco a poco recuperar la normalidad" con un futuro a largo plazo en el que puede haber un crecimiento de la producción y la diversidad agrícola, como ha ocurrido en otras zonas porque "lo mismo que nos quita, un volcán nos da".