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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Ciencia

Canarias chequea los hábitos de vida y salud mental del alumnado de la ESO

Científicos de la ULPGC, Navarra y País Vasco inician el estudio Sessamo, primero en España dirigido a detectar y prevenir conductas nocivas en los adolescentes

Alumnos de la ESO. | | LP/DLP

Estudiar los hábitos de vida y la salud física y mental de la población de 14 a 16 años, de cara a detectar y prevenir conductas nocivas entre los adolescentes y evitar la aparición de enfermedades asociadas en el futuro, es el objetivo del proyecto Sessamo, en el que participa Canarias, junto con País Vasco y Navarra. El primer estudio en España de estas características, se llevará a cabo, de forma voluntaria, en centros educativos de Gran Canaria, El Hierro y La Gomera, en estudiantes de 2º a 4º de la ESO, según señala la investigadora principal, Almudena Sánchez Villegas, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias (ULPGC) hasta el pasado septiembre, mes en el que se incorporó a la Universidad Pública de Navarra.

En el proyecto Sessamo -Seguimiento de Estudiantes de Secundaria para valorar Salud Mental y Obesidad-, financiado por el Instituto de Salud Carlos III por tres años (2021 a 2023), trabajan investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, de la Universidad Pública de Navarra, además de personal sanitario del Servicio Canario, Navarro y Vasco de Salud, y de la Clínica Universidad de Navarra. En las Islas, también cuentan con la colaboración de la Consejería de Educación del Gobierno Autónomo, que está contribuyendo a informar a los centros educativos y haciendo un llamamiento masivo para que participen en esta iniciativa pionera en el país y de gran trascendencia de cara a la prevención de problemas de salud en las generaciones futuras.

Colaboración

«En un principio sólo se contemplaba la participación de Gran Canaria, pero gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, se ha aumentado a La Gomera y El Hierro, incluso se contaba con La Palma, pero la erupción volcánica no lo va a permitir. El objetivo es alcanzar una participación mínima de 4.000 jóvenes entre las tres regiones», indicó la investigadora.

La metodología del proyecto consistirá en responder a un cuestionario inicial, anónimo y online, con ayuda de personal investigador, que se repetirá cada dos años, para intentar hacer un seguimiento de los participantes hasta la edad adulta. Además, con el consentimiento de sus padres o tutores legales, se pesará y medirá al alumnado participante, y se tomarán muestras de células del paladar para realizar un estudio genético. «Se ha visto que algunos estilos de vida son capaces de aumentar el riesgo de una determinada enfermedad, pero solo en unos perfiles genéticos determinados, y queremos corroborar si esto es así, es decir, estudiar qué hábitos de vida interactúan con la genética para aumentar el riesgo de problemas o enfermedad mental».

En definitiva, el objetivo de Sessamo es chequear toda la información respecto a los hábitos de estilo de vida de estos menores, que incluyen desde dieta, actividad física, aficiones -videojuegos, internet, uso de móvil, acceso a pornografía, juegos, apuestas-; hábitos tóxicos como tabaco, consumo de alcohol, borracheras, drogas -cannabis, cocaína…-; hábitos de sueño, conducta sexual.

También se estudiará determinantes sociales, desde traumas o acontecimientos estresantes en su vida -divorcio de los padres, cambios de domicilio, problemas económicos…-; la presencia de abusos -psicológicos, violencia en la pareja…-, bullying -acoso y ciberacoso-; y la percepción que tienen sobre ellos mismos.

Otra de las patas importantes de este proyecto es analizar el estado de salud mental de los menores, a través de cuestionarios validados para detectar la posibilidad de presencia de patología mental. «No va a servir como diagnóstico, pero si como cribado, como herramienta de detección precoz que nos avisa de que hay síntomas elevados en alguna posible patología, y en el caso de detectarla, los investigadores nos comprometemos a ponernos en contacto con los padres o responsables legales de estos chavales, para que tomen medidas, acudan a un especialista que descarte o confirme lo que detectemos», apuntó Sánchez.

Para ello, disponen de cuestionarios específicos para trastornos del comportamiento alimentario, depresión y ansiedad, presencia de síntomas psicóticos, de capacidades y dificultades, ideación suicida, autolesiones, problema de adicción a internet o videojuegos, y trastorno de déficit de atención.

El anonimato es uno de los sellos de este estudio, según indica la catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública. «Todos los alumnos tendrán un número de identificación, de manera que no se va a saber su nombre y todos los datos se mantendrán bajo estricto secreto profesional».

El proyecto también contempla el diseño de una aplicación para el móvil denominada Sessamo, que se pondrá a disposición de los jóvenes que participen. A través de la misma se subirá información de interés -tanto en formato vídeo como en textos con un lenguaje adaptado a la edad-, sobre alimentación saludable, deportes, los peligros de las redes sociales, métodos profilácticos… «Los chavales podrán consultar en la App cualquier duda o tema que esté relacionado con las variables del proyecto, desde una perspectiva de salud pública y promoción de la salud».

Llamada a la participación

La investigadora principal del proyecto Sessamo, la catedrática Almudena Sánchez hace un llamamiento a los centros educativos y al alumnado objeto del estudio para que participen en esta iniciativa, por el alcance en el ámbito de la salud que tendrá en estas generaciones. Sánchez señala tres razones para sumarse al reto, entre ellas, que se trata de «una investigación pionera en España que va a servir para cambiar mucho de los hábitos nocivos de los adolescentes; y sólo por el hecho de hacer ciencia ya merece la pena participar». En segundo lugar, será un avance en detección precoz. «Vamos a detectar problemas antes de que éstos sean graves, por ejemplo, es mejor tratar una ideación suicida que un intento de suicidio». Por último, todos los centros que participen, podrán contar con el equipo científico para impartir charlas a padres, alumnado y profesores sobre salud pública y salud mental; además de informes o material didáctico. | M. J. H.

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