Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

CRISIS DEL CORONAVIRUS | ¿Para cuándo el fin de las mascarillas?

Mascarillas: El grafeno siembra la duda en Canarias

La Agencia del Medicamento recomendó suspender en abril la venta de una marca de mascarillas con este material a raíz de un estudio en Canadá | La alerta suscita opiniones enfrentadas en la comunidad científica

Cinta con partículas de grafeno para un ensayo clínico sobre los peligros de las mascarillas con este material. | | LP / DLP

Las farmacias canarias suspendieron el 16 de abril la venta de una marca de mascarillas fabricadas con grafeno, un material compuesto por átomos de carbono que ha sembrado dudas en cuanto a toxicidad. La retirada de estos protectores se llevó a cabo de forma automática y como medida preventiva, en Canarias y en otras comunidades autónomas, tras la recomendación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios de no utilizar, en concreto, las mascarillas quirúrgicas tipo IIR con grafeno fabricadas por la empresa china Shandong Shenquan. La iniciativa surgió a raíz de la denuncia de las autoridades sanitarias de Canadá que alertaban sobre un posible riesgo para la salud pulmonar. Siete semanas después, la alerta sigue siendo una sospecha y no hay consenso entre los expertos sobre si el grafeno en estos productos es un riesgo para la salud.

El citado material, que consiste en diminutas escamas de átomos de carbono dispuestos hexagonalmente, tiene una serie de propiedades potencialmente beneficiosas, entre las que se incluye la capacidad de matar bacterias y virus cuando se exponen a él. Tras advertir de que las mascarillas que contenían grafeno se usaban en adultos y en niños en escuelas y guarderías como medida de protección contra la Covid-19, el Ministerio de Salud canadiense encargó una evaluación científica sobre los riesgos, y el informe concluyó que las partículas de grafeno inhaladas «tienen cierto potencial para causar toxicidad pulmonar temprana en animales».

Partículas

Sin tener pruebas determinantes sobre su toxicidad en humanos, los autores de la investigación señalaron que existían «altas sospechas» de que pudieran suponer un riesgo, y que variables como el diseño de la mascarilla, la duración de la exposición o las características del grafeno utilizado podían afectar al potencial de inhalar partículas y a los riesgos para la salud asociados. El gobierno canadiense ordenó entonces a todos los distribuidores, importadores y fabricantes, la retirada de los productos afectados y prohibió su venta.

Una decisión que traspasó fronteras. En España, ante la duda, la Agencia del Medicamento recomendó no usar estos productos, y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos solicitó el cese de comercialización y utilización del modelo cuestionado: mascarillas quirúrgicas tipo IIR con grafeno fabricadas por la empresa china Shandong Shenquan.

Desde entonces, han surgido opiniones y estudios por parte de la comunidad científica que mantienen la duda en torno a las mascarillas con grafeno.

Luis Alberto Henríquez, investigador de la Unidad de Toxicología del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias (IUIBS) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria señaló que existe bastante bibliografía científica sobre la toxicidad del grafeno por exposición inhalatoria. «El grafeno puede llegar al alvéolo inhalado en nanopartículas, que no son lo suficientemente pequeñas como para atravesar la barrera pulmonar y entrar en el torrente sanguíneo y producir una toxicidad general. Se quedan atrapadas en el alvéolo como si fuera un colador y al estar ahí retenidas el pulmón reacciona con inflamación, con disnea y determinados problemas respiratorios derivados de esto». Para el profesor Henríquez, la recomendación, por tanto, es utilizar otro tipo de protectores ante el riesgo de que dicho material, compuesto de carbono arenoso, se puede desprender de la mascarilla e inhalarlo.

En la tesis contraria se encuentra el grupo de investigación Nanomaster Lab que dirige Félix Zamora, catedrático del Departamento de Química Inorgánica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Zamora ha coordinado un estudio que descarta la posibilidad de que exista toxicidad por inhalación procedente de la degradación de las mascarillas FFP2 con grafeno del fabricante Shengquan y afirma que este material es «plenamente seguro» para la salud de los usuarios.

La UAM desarrolla, desde hace más de un año, un proyecto para fabricar mascarillas nacionales de polipropileno con un contenido de grafeno, dadas las características biocidas de este compuesto. Ante la alerta suscitada por el gobierno de Canadá, el grupo de investigación de Félix Zamora llevó a cabo un ensayo de degradación en condiciones extremas de las mascarillas retiradas, muy superiores a la degradación que se produce durante el uso de la mismas por los usuarios, y no se detectó degradación alguna del material filtrante, ni partículas o nanopartículas que se desprendieran durante el proceso de degradación.

La conclusión de este estudio es que «no hay posibilidad de inhalación de partículas de grafeno, ya que durante el uso de las mascarillas no se desprenderá partícula alguna de las mismas que pudieran ser inhaladas por el usuario, por lo que no se puede esperar una toxicidad por inhalación en el uso de este EPI».

Farmacias

El Colegio de Farmacéuticos de Las Palmas, ha confirmado que en la actualidad no se venden en las oficinas de farmacia las mascarillas quirúrgicas tipo IIR con grafeno fabricadas por Shandong Shenquan. La alerta que surgió en su momento no se ha levantado, se retiró el material que existía de esa marca en concreto y desde entonces, no ha habido ningún aviso por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para anular la alerta, ni para aumentarla.

Desde el citado órgano colegial aseguran que la retirada no causó ninguna alarma entre la población, ni se ha experimentado un mayor interés entre los usuarios por saber si las mascarillas que van a comprar contienen o no grafeno. El hecho de que haya tantos puntos de venta, más allá de la farmacia, y modelos a elegir, podría haber restado interés y percepción de riesgo en torno al grafeno y las mascarillas.

Compartir el artículo

stats