Un meteorito ha permitido rastrear la composición isotópica del agua hasta el inicio del sistema solar, en las regiones interiores donde se formaron la Tierra y los demás planetas terrestres.

Investigadores franceses analizaron uno de los meteoritos más antiguos de nuestro sistema solar, utilizando un método innovador desarrollado solo para su estudio.

Sus datos muestran que existieron dos depósitos de gas durante los primeros 200.000 años de nuestro sistema solar, incluso antes de la formación de los primeros embriones planetarios.

Uno de estos depósitos consistía en el gas solar en el que se originó toda la materia de nuestro sistema solar. Con el meteorito, los científicos pudieron medir su registro directamente por primera vez. El segundo yacimiento de gas estaba enriquecido en vapor de agua y ya tenía la firma isotópica de agua terrestre.

Fue creado por una afluencia masiva de agua interestelar en las regiones internas calientes del sistema solar, tras el colapso de la envoltura interestelar y la formación del disco protoplanetario. La existencia temprana de este gas con una composición isotópica similar a la de la Tierra implica que el agua de la Tierra estaba allí antes de la acumulación de los primeros bloques constituyentes de nuestro planeta.

Estos hallazgos, liderados por el CNRS (centro nacional de investigación científica francés) se publican en Nature Astronomy.