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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Crisis del coronavirus | Situación sanitaria en Canarias

Así recibieron el alta 87.346 personas en el Archipiélago en el transcurso de un día

Un retraso en la actualización de los registros explica el notable descenso de casos activos

Un sanitario procede a tomar una muestra para realizar una prueba PCR.

87.346 casos activos de coronavirus menos en solo 24 horas. Las Islas contaban el pasado domingo con 105.816 pacientes pasando la afección, pero el lunes el cómputo quedó cifrado en 18.470. ¿La explicación? Un retraso en el registro de las altas epidemiológicas en las encuestas, derivado del aluvión de contagios en la sexta ola. «Con el incremento de casos, esta tarea fue inabordable. Además, esta actividad no es prioritaria para nosotros en un contexto de alta incidencia, ya que está por delante la vigilancia de los brotes y validar tanto los fallecimientos como los casos diarios», apuntó ayer Laura García, técnica de la Dirección General de Salud Pública.

Tal y como aclaró la propia administración sanitaria el pasado lunes, el total de cuadros clínicos activos no se tiene en cuenta a la hora de evaluar el nivel de riesgo en el que se encuentra cada isla por tratarse de casos ya declarados. En este sentido, García recalcó que «se analiza el número de nuevos casos, las incidencias, el porcentaje de positividad de las pruebas y el nivel de ocupación tanto en planta como en UMI».

Ahora bien, con el propósito de que se no se vuelva a producir el mismo conflicto, la Dirección General de Salud Pública ha implementado un sistema de automatización de altas. «Los médicos podrán seguir registrando las altas de forma paralela», detalla la profesional. La última actualización refleja que en la región ya han sido emitidas 258.275 altas médicas.

A juicio del doctor Antonio Sierra, integrante del Comité Científico que asesora al Ejecutivo autonómico en el manejo de la crisis sanitaria, el retraso notificado no es un asunto que deba preocupar. «Es un hecho aislado y no le doy valor. Creo que es lógico que se prioricen los datos de incidencia, hospitalización y fallecidos porque todavía son muy altos».

Sobre esta líneas, el catedrático de Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de La Laguna (ULL) recordó que la incidencia acumulada, que alcanzó cifrás récord a mitad de enero, está disminuyendo, pero hay que tener «prudencia» a la hora de interpretar esta reducción. «A pesar de que estamos descendiendo, aún tenemos cifras elevadas. A esto hay que sumar que los datos de incidencia son inferiores a los reales en todos los países por la cantidad de casos asintomáticos o leves que no son motivos de rastreo y porque se están haciendo menos test», anotó.

En base a las palabras de Sierra, «hay esperanza», pero ahora habrá que seguir muy de cerca a la subvariante BA.2 de ómicron, de la que ya hay nueve casos confirmados y 141 muestras sospechosas en proceso de secuenciación. «En algunos países ya se ha convertido en la cepa dominante. Es mucho más contagiosa que ómicron y hay que estar atentos a su comportamiento», valoró el experto.

Consciente de que la alta tasa de vacunación ha logrado reducir la cifra de casos graves y de fallecimientos, teniendo presente el elevado cómputo de cuadros clínicos que ha registrado el sexto embate del patógeno, Antonio Sierra se mostró contundente al decir que, «aún queda un largo camino por recorrer». «Hay que mantener la prudencia y definir muy bien las posibles nuevas estrategias de vacunación. Es lógico que se estén flexibilizando las restricciones para poder acercarnos cada vez más a la normalidad, pero seguimos en un nivel bastante alto en el escenario pandémico», determinó el miembro del Comité Científico.

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