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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Guerra en Ucrania

¿Por qué aumenta la demanda de pastillas de yodo en las farmacias?

El miedo a un ataque nuclear incrementa las peticiones en Alicante de fármacos con yoduro potásico para preservar el tiroides de la radiación | Los farmacéuticos advierten que no protegerían todo el organismo y que solo deben tomarse por orden de las autoridades sanitarias, aparte de que necesitan receta

Una caja de pastillas de yodo.

La invasión militar de Rusia en Ucrania y el miedo a un ataque nuclear tras los movimientos de Putin también tiene sus consecuencias en las farmacias de Alicante en otra muestra de globalización. La demanda de yodo en las boticas de la provincia aumenta conforme pasan los días de personas que preguntan, y encargan, dado que deben dispensarse con receta médica, pastillas de yoduro potásico, sobre todo extranjeros pero también españoles que van a viajar a los países nórdicos a visitar a familias que residen allí.

¿Para qué sirven estas pastillas? Para proteger al tiroides de la radiación en caso de una explosión nuclear. El medicamento está prácticamente agotado en Finlandia, país que también ha sido amenazado por el presidente ruso, y en Bélgica las autoridades han pedido a los ciudadanos que dejen de adquirir pastillas de yodo por la guerra en Ucrania, después de que a principios de semana cerca de 30.000 personas fueran a la farmacia a obtener el fármaco, gratuito en un país con dos centrales nucleares. Sea como sea, farmacéuticos de Alicante recalcan que el yoduro potásico protege solo al tiroides del cáncer en caso de contaminación radiactiva pero no a todo el organismo; y que la gente no debe pensar que por tomarlo va a estar protegido, únicamente si lo recomendasen las autoridades sanitarias. El tiroides es una de las glándulas endocrinas que producen hormonas. Las hormonas tiroideas controlan el ritmo de muchas actividades del cuerpo.

Lo cierto es que la demanda de yoduro potásico en las farmacias de Alicante se ha incrementado desde la invasión de Ucrania. Turistas finlandeses y de otras nacionalidades recorren las boticas buscando pastillas de yodo de 130 miligramos para protegerse de una hipotética radiación nuclear. Dado que se pide receta médica, la mayoría se van sin las pastillas pero hay quien ha tenido más suerte, con farmacias que no tenían el producto en stock pero admitieron el encargo, les pidieron las pastillas y se las vendieron. "Hemos tenido encargos de pastillas de yodo de nórdicos. Es algo que ya ha ocurrido en el pasado, cada vez que hay un conflicto en alguna parte del mundo. Es algo que tienen interiorizado. En España no todo el mundo sabe para qué sirve el yodo, sin embargo allí la gente lo tiene en su casa", explicaron desde uno de los establecimientos que las ha vendido.

Lo habitual, en cambio, es que los clientes que están buscando estas pastillas se vayan con las manos vacías si no llevan la receta. Esto ocurrió a, al menos, un eslavo, un oriental y otro extranjero en otra farmacia del centro de Alicante, que sí tiene yoduro potásico en stock. Preguntaron por este producto pero al no ser prescrito previamente por un médico no se lo vendieron. Desde esta botica explican que tienen las especialidades yoduk y yodafar, de tenencia obligatoria, que antiguamente se denominaban medicamentos catástrofe y actualmente se llaman indispensables, "un stock mínimo, que tiene poco movimiento habitualmente pero tenemos que tenerlo". Aparte, en las farmacias se vende, y suele tener más demanda habitualmente, el yoduro en combinación con ácido fólico para embarazadas; y pastillas para el tratamiento de enfermedades crónicas del tiroides que también suelen ir de la mano de la receta médica.

En otra céntrica farmacia no solo han recibido extranjeros que piden, y encargan, estas pastillas, también españoles que tienen a familiares viviendo en países nórdicos.

Los farmacéuticos explican que las presentaciones más habituales son de 100 ó de 200 microgramos. El farmacéutico Miguel Ángel Alvado explica que han tenido un incremento de peticiones de yoduro potásico, de personas españolas que se iban al extranjero, Suecia, Finlandia, o Noruega por el miedo a un ataque nucleara la vez que incide en que son medicamentos financiados que requieren receta médica para su dispensación.

En la misma línea, el farmacéutico Iñaki Malluguiza quiere aclarar que el yoduro potásico protege solo al tiroides del cáncer en caso de contaminación radiactiva pero no a todo el organismo; y que la gente no debe pensar que por tomarlo va a estar protegido. En este punto recomienda hacer caso a las autoridades sanitarias y no actuar ni medicarse por propia cuenta, y solo tomarlo en caso de que la Administración dieran la orden de administrarlo a la población, los cauces, dónde sería necesario y en todo momento controlado por Salud Pública.

La dosis sería de unos 130 miligramos en el caso de los adultos pero afirma que lo más importante serían los niños, y dado que un comprimido contiene 200 microgramos habría que tomar bastantes pastillas en el caso de los adultos, y en el caso de bebés, niños y adolescentes según su peso.

Los farmacéuticos apuntan que han consultado a los almacenes de proveedores y que no hay, a excepción de uno, pero desconocen si es a causa del temor a un ataque nuclear de Rusia que causa un tirón de la demanda, o bien porque es un producto que se vende normalmente tan poco que existe un problema anterior de escaso stock.

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