La ginecóloga Juliana Guerrero considera "muy triste" que se esté debatiendo sobre si una mujer que sufre una regla dolorosa debe tener una baja laboral cuando, afirma, lo que se debería plantear es por qué hay "una carrera sin fin" para poder acceder a un especialista en Ginecología.

Guerrero, quien forma parte de un Centro de Fecundación In Vitro de La Laguna (Tenerife), señala que se echa en falta el asesoramiento médico para las leyes referentes a la salud y, en el caso de la recién aprobada Ley del Aborto, se pregunta cómo se va a manejar este tipo de situaciones y cómo se va a corroborar el padecimiento de una regla dolorosa.

La dismenorrea, que es la denominación científica de esta dolencia, no es una enfermedad sino un síntoma, que es "algo muy distinto" y la especialista pone como ejemplo que si alguien pide una baja laboral por un dolor no se la dan porque "tiene dolor", sino porque tiene una osteoncondritis o una lumbalgia.

En el caso de la regla habrá que analizar por qué cursa con dolor, porque la solución no es "tengo una menstruación dolorosa y me quedo en casa", señala la doctora. Al respecto la Guerrero precisa que uno de los principales problemas de las mujeres es que "creemos que la regla tiene que ser dolorosa y abundante, y ni lo uno ni lo otro".

"Si partimos de esa base ya vamos mal", matiza la especialista, y tras la entrada en vigor de la ley todo el mundo va a pensar que es normal que las niñas no vayan a clase por tener la regla y que su madre no las lleve al ginecólogo, advierte la especialista.

Guerrero explica que algunas mujeres tienen reglas muy dolorosas y que llegan a ser incapacitantes pero que no entiende como las mujeres que padecen este tipo de menstruaciones no tengan revisiones ginecológicas "en condiciones" y la especialista se pregunta el por qué ante estas situaciones, estas no buscan una solución médica ante su padecimiento. "Se debate si puede ir o no al trabajo pero no se debate qué se ha hecho para que no sufra tanto, porque lo más importante es una evaluación médica, ya que ni todos los dolores son iguales ni es lo mismo un dolor de regla en la adolescencia que una endometriosis" sentencia la experta.

Al respecto, recuerda que en Canarias hay muchas mujeres en lista de espera para acudir al ginecólogo y que son derivadas en primer lugar para una matrona, lo que tarda entre seis y ocho meses, y después, si ésta decide que la debe ver el especialista pasará otro periodo de tiempo similar. "Parece una carrera sin fin poder llegar a un especialista en el campo de la Ginecología", subraya Juliana Guerrero, quien insiste en que los problemas de dismenorrea tienen solución, pero se pregunta cómo se puede plantear ésta a las mujeres si no tienen acceso a un ginecólogo.

Y la pandemia lo ha empeorado todo, "ha cavado en la herida", con una lista de espera "interminable" a la que se suma la "muy corta" lista de contratación de profesionales, lo que genera un problema muy importante a nivel sanitario.

"Muchas de mis pacientes me cuentan que llevan meses o años esperando para que las vean en la Seguridad Social, y muchas que acuden al médico porque no pueden tener hijos cuando llegan ya es tarde", lamenta Juliana Guerrero.

Precisamente la dismenorrea es uno de los síntomas en estos casos, pues generalmente está relacionada con un problema hormonal, y se soluciona simplemente con tomar el tratamiento adecuado, pero para ello debe haber una supervisión médica "y la velocidad a la que hay que ir al ginecólogo es primordial", subraya la especialista.