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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Denuncia a un joven que se masturbó a su lado en la guagua

Jeannette J., de 26 años, le relató lo ocurrido al chófer pero este no expulsó al joven del vehículo y los pasajeros no le dieron apoyo

La joven Jeannette J.T., de 26 años, con la denuncia interpuesta en la mano.

Denuncia a un joven que se masturbó a su lado en la guagua. Eran sobre las 07.40 horas del pasado jueves 11 de agosto cuando la joven Jeannette J.T., de 26 años, esperaba en la estación de San Telmo para subirse a la guagua de Global 210 rumbo a Arucas donde ejerce de trabajadora social. Ya en ese momento previo notó como un hombre, de unos treinta años, no paraba de seguirla con la mirada, un hecho que le generó una gran incomodidad. 

«Siempre suelo sentarme en las últimas filas de asientos. Como no paraba de mirarme opté por sentarme más lejos para ver si me seguía. Y fue tal cual, había bastante hueco en la guagua y el tío se puso justo en el asiento detrás del mío», relata la joven. 

En ese momento, con la guagua ya en marcha el hombre puso su mano en el hueco entre el asiento de Jeannette y la ventanilla, casi a la altura de la cintura de la joven. «Es imposible que la pusiese de forma natural. Me dio mal rollo. Cuando íbamos por las Alcaravaneras como me sentía peor me cambié de asiento. No pensé que estuviese haciendo algo. Me puse en paralelo a él. En un momento dado me di cuenta, por reojo, de que estaba haciendo un movimiento como si se estuviese masturbando. En ese momento me empezaron a dar taquicardias y vi que efectivamente se estaba masturbando», explica.

Acusación

En ese momento, al darse cuenta de que ella le había visto se tapó la zona con una mochila para intentar disimular su excitación mientras continuaba con los movimientos. «Estábamos por Mesa y López y le espeté: ¿En serio? y me respondió ‘en serio ¿qué? si no estoy haciendo nada. Si no estaba haciendo nada porqué se defiende. Con la misma me dirigí al chófer y le conté lo que estaba pasando», añade.

Para su sorpresa, el conductor paró la guagua y se dirigió al joven. Al preguntarle este negó los hechos y tachó de loca a la víctima. En ese momento, el conductor le advirtió que si le veía hacer algo raro le echaría del vehículo. «No entendí que no le echara en ese momento de la guagua. He visto como han expulsado a gente por llevar mal la mascarilla y a este hombre que se había masturbado junto a mi no le hicieron nada. Me dijo que como él no lo había visto hacer nada no podía expulsarle», subraya.

Fue esa indiferencia y el hecho de que pusiese su testimonio en entredicho lo que más molestó a la joven. Pero la actitud del conductor no fue la única que la indignó. «La gente se quejó de que parase la guagua porque iban a llegar tarde al trabajo o a una cita médica. Me echaron la culpa de que iban a perder tiempo porque tenían prisa. Nadie me apoyó. Yo estaba temblando y llorando y la gente con el móvil pasando de la situación», explica.

Insultos

Al ver que no se tomaban medidas contra el hombre Jeannette optó por sentarse en la parte delantera de la guagua pero antes sacó una foto del denunciado. Este respondió acercándose a ella para grabar en vídeo con su teléfono móvil e insultándola. «Le dije que era un hediondo y el me gritó que era una puta. En ese momento, el chófer paró la guagua y le expulsó por haberme insultado. Por masturbarse no le expulsó pero por insultarme sí. Sigo sin entender ese criterio», relata.

Tras este último episodio el chófer llamó a la Policía Nacional solicitando su presencia. Al llegar a Las Arenas cuatro agentes esperaban para tomar cartas en el asunto. «Los agentes me atendieron muy bien y me aconsejaron que denunciase los hechos», recuerda. Esa misma tarde, tras ir al centro de salud con un cuadro de ansiedad, acudió a denunciar los hechos pero al estar la comisaría llena de gente optó por ir al día siguiente. «Cuando volví el agente que me atendió quitó hierro al asunto y no puso mucho interés en que pusiese la denuncia y en la gravedad de los hechos», se queja.

Por desgracia, con el actual Código Penal, todo quedará en el peor de los casos en una falta administrativa leve al no haber enseñado sus órganos sexuales al y al no haber menores en su presencia durante los hechos. Global se ha puesto en contacto con ella ante los hechos vividos. 

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