El consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, dijo ayer en comisión parlamentaria que se está a la espera del informe que emita la comisión de investigación que por un presunto acoso laboral por razón de sexo en la Unidad de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario de La Candelaria se creó en abril del 2021. Trujillo respondió al diputado del grupo Nacionalista (CC-PNC-AHI) Alberto Díaz Estébanez, quien preguntó al consejero si había denuncias o quejas por acoso laboral en dicho centro y, en su caso, consecuencias, expedientes, traslados o resoluciones que afecten a demandantes o demandados.

El consejero explicó que, de forma concurrente a esa denuncia de dos médicas residentes, en 2020 hubo una situación conflictiva entre el jefe de servicio de esa especialidad, los adjuntos y los residentes, de forma que seis de los siete adjuntos dejaron de prestar servicio. El 19 de noviembre de 2020 se agravó la situación con la presentación de las dos peticiones de activar el protocolo por acoso laboral, lo que llevó a abrir expedientes que motivaron las comisiones de investigación previstas, que se formaron en abril de 2021. Esas comisiones solicitaron documentación y el 7 de mayo acordaron devolver todo al órgano gestor porque los hechos podrían ser constitutivos de un delito por razón de sexo.

Se iniciaron actuaciones a partir del 7 de junio del 2021 y se produjeron «hitos», de forma que se formaron las comisiones de investigación por acoso por razón de sexo, formadas por tres técnicos, uno de ellos del Instituto Canario de Igualdad, y dos de la junta de personal o del comité de empresa. El 26 de abril de este año se constituyeron las comisiones de investigación, a falta de los dos representantes de personal y solicitaron a la gerencia documentación para realizar los trabajos, indicó el consejero, quien recordó que las denuncias son confidenciales y añadió que, por ahora, no se ha emitido el citado informe.

Tras las renuncias de los seis adjuntos, la Gerencia del Hospital intervino el servicio de Cirugía Pediátrica y suspendió la actividad asistencial, la cual se derivó al Hospital Universitario de Canarias (HUC), a la vez que se inició el procedimiento de suspender la acreditación docente, que se culminó y fue admitido por parte del Ministerio de Sanidad.

Reasignación

Esa desacreditación llevó a reasignar a las dos médicas residentes, de tercer y quinto año, en centros de la Península y, para no perder la actividad asistencial, el servicio se reordenó, de forma que los hospitales Universitario de Canarias y Universitario de La Candelaria configuran un área de salud, señaló el consejero. La previsión es que esta situación se mantenga durante un año antes de «volver a la normalidad», pero Trujillo pidió que no debe olvidarse que hay falta de profesionales en esta materia, de forma que en la última lista de contratación de La Candelaria quedó desierta y no se encontraron especialistas ni en el ámbito canario ni en el español ni en el europeo.

El diputado Alberto Díaz Estébanez mostró su preocupación por que se haya perdido una acreditación docente que se consiguió en 2009, así como del desmantelamiento del servicio de Cirugía Pediátrica. Además, Díaz Estébanez criticó la falta de respuesta de la Dirección del hospital a la denuncia presentada por las médicas residentes, que «se han visto forzadas» a trasladarse a centros peninsulares para seguir formándose. Añadió que las dos médicas comentaron a medios de comunicación que desde el centro hospitalario se les dijo que el jefe de servicio era «intocable».