Enrique Martinón Armas, uno de los hoteleros más importantes de España, fundador e impulsor del Grupo Invercar Grumasa, ha muerto con 81 años, en la tarde del pasado domingo, 25 de septiembre, en su residencia de Madrid, según se recoge del Diario turístico de la República Dominicana arecoa.com . Precisamente allí es donde el empresario nacido en Canarias afincó la fortaleza de su imperio hotelero.

"Martinón padre estaba considerado como el principal empresario turístico nacido en Canarias", explica el medio de comunicación. "Vivía entre Punta Cana y Madrid y era un enamorado de RD. Apostó firmemente por nuestro país como inversor y como lugar de residencia", asegura.

El conejero Enrique Martinón Armas fue consciente ya en en 1987 de las posibilidades del Caribe como destino turístico de importancia mundial y decidió apostar por la internacionalización de sus empresas constituyendo la sociedad mixta con Cuba, Cubanacan.

A través de ella participó, durante más de una década, en la construcción y puesta en marcha de cuatro hoteles en Cuba, operados por Meliá.

Quienes conocieron al empresario Enrique Martinón lo definen como un hombre emprendedor, inagotable, trabajador siempre en la excelencia, inspirador, excepcional líder, muy discreto y familiar y con un profundo y enorme amor por Canarias, sobre todo por Lanzarote, de donde es originario. Dicen que el espíritu volcánico e indomable de esa isla inspiró la gestación del Grupo Invercan Grumasa, una estructura empresarial salida de la mente de este ingeniero industrial, un visionario que vio el potencial turístico canario y que fue pionero en exportar este modelo al Caribe, inicialmente a Cuba, hace ya 30 años. El propio Fidel Castro fue el valedor de su primera aventura empresarial en el Caribe, que se ha consolidado con los años en República Dominicana y México, además de en Canarias.

El empresario canario mantuvo una gran amistad con el Comandante en jefe cubano. Tanto es así que Fidel Castro apadrinó la boda de Martinón con una médico cubana. Así lo narraba en el El País Mauricio Vicent, el 2 de octubre de 1998: «Fidel Castro bendijo simbólicamente la inversión española en Cuba con una doble ceremonia. La primera, privada, consistió en la boda del empresario canario Enrique Martinón, el pionero de la inversión extranjera en Cuba y responsable de la construcción de tres hoteles en la playa de Varadero y de un cuarto en La Habana -inaugurado anteayer [el 30 de setiembre de ese año]- , todos bajo gestión de la cadena Sol-Meliá», escribía.

«Castro y el abogado canario José Juan González Batista, apellido que sin duda llamó la atención al mandatario cubano -precisaba el periodista Mauricio Vicent- apadrinaron con sus firmas la boda civil entre Martinón y Janet Martínez Morán, la media naranja cubana del empresario canario, con quién convive desde hace años y tiene dos hijas, Josefa y Mónica». La boda fue oficiada por el cónsul de España en Cuba, Eduardo de Quesada. Fidel Castro con toda la comitiva salió después a proceder a la segunda ceremonia: la inauguración del Hotel Meliá Habana, el último construido por Martinón -en aquella época- en asociación con la empresa minera canadiense Sherrit y la empresa estatal Cubanacan. Estuvieron presentes, además de Castro y Martinón, el presidente de Sherrit, Ian Delaney y el de Sol-Meliá, Gabriel Escarrer, representantes de las dos compañías extranjeras con más intereses e inversiones en la isla.

Con la muerte de Fidel Castro y terminada la concesión estatal, Martinón vendió sus participaciones en Cuba. Pero previo a ello, el Grupo tomó la decisión de continuar su expansión en el Caribe y de ampliar su presencia en España. De este modo, en 2001 se construyeron dos hoteles en la Riviera Maya y en su isla natal y, a lo largo de este siglo ha continuado su expansión con cinco nuevos hoteles en México y República Dominicana. Fue impulsor, asimismo, de la cadena THE. Esta hotelera es propietaria y explotadora de establecimientos en las Islas Canarias, entre ellos el Volcán Lanzarote. En Gran Canaria tiene en la actualidad el Hotel Puerto de Mogán, el Koala Garden y en la capital el Hotel Fataga y el Lumm, este último inaugurado hace un año en el Parque Santa Catalina. Y en Fuerteventura el hotel The Corralejo Beach.

Hombre discreto

"Martinón fue un empresario tan destacado como discreto, muy alejado del mundo mediático", continúa destacando el diario. "De una gran habilidad, consiguió el hito de que algunos de los hoteles que puso en marcha fueran operados por dos cadenas entonces muy competidoras como Meliá y NH".

El empresario también abogó por la diversificación de empresas o sociedades fuera del ámbito turístico y se adentró en sectores como el inmobiliario o el industrial, como pueden ser la alimentación, la construcción o las energías renovables, como la fotovoltaica. Según indica la empresa en un comunicado, el presente y el futuro de Invercan Grumasa está garantizado y ya una segunda generación, «empuja fuerte de la mano de sus cuatro hijos»: Alicia Martinón, quien dirige el negocio en Canarias; Enrique Martinón hijo, quien desde República Dominicana coordina todo el negocio en el Caribe; y las hermanas María José y Mónica Martinón, quienes desde Madrid se encargan de la sección jurídica y fiscal del grupo.

Condolencias

A lo largo del día, a medida que se fue conociendo la noticia de su fallecimiento, comenzaron a llegar notas de condolencias. Entre ella, hay una del PP de Lanzarote. La presidenta insular del partido, Astrid Pérez, señaló que lamentaba profundamente "la pérdida del que ha sido considerado como uno de los hoteleros más importantes de España". Destacó de él su "espíritu emprendedor" que supo ver "las oportunidades que se abrían en el mercado turístico de finales de la década de los ochenta y hacía el que enfocó toda su trayectoria profesional y vital" o la de la consejera de Turismo , Yaiza Castilla.