Desde la invasión de Ucrania hace más de un año, los precios de la gasolina han ido sufriendo importantes cambios. El año pasado alcanzó su máximo histórico cuando los carburantes superaron la barrera de los 2 euros el litro durante los meses de verano. El Gobierno de España lanzó una medida para intentar paliar la situación con el descuento de 20 céntimos y se mantuvo hasta finales de 2022. A principios de año, el ejecutivo decidió suspender la bonificación y el precio de los combustibles volvió a repuntar.

En los últimos días, los conductores han detectado un descenso importante del precio, tanto en la gasolina como en el diésel y según la predicción de los expertos esta tendencia podría seguir hasta alcanzar valores parecidos a antes de la pandemia. Una bajada de precios que ha sido muy bien recibida por los conductores que no paran de ver como los precios de las hipotecas y supermercados no paran de subir.

Baja el precio de la gasolina

En todo el mundo ha aumentado la construcción de refinerías por lo que se ha aumentado la capacidad de refinamiento y se han reducido los márgenes de beneficios de las empresas. Todo esto se está traduciendo en una baja de los precios de los carburantes que ya se está notando en las estaciones de servicio. Países como China, Kuwait y México han retomado sus proyectos de refinerías que llevaban parados desde antes de la pandemia. 

Según los expertos, en 2023 se espera que se produzca un aumento en la producción del crudo que podría llegar a los 1,5 millones de barriles, el mayor aumento en décadas. Si atendemos al precio del barril, el de diésel en Europa ha bajado desde los 80 hasta los 30 dólares, mientras que el barril de gasolina ha pasado de los 60 dólares a los 25, según los datos de la Agencia Internacional de Energía (AEI). 

Los consumidores serán los grandes beneficiarios de esta reducción de los márgenes del precio de los barriles de crudo. El precio de la gasolina ya ha empezado a descender después de un año con valores muy altos que provocó que gobiernos de todo el mundo actuaran para intentar reducir su coste. Por otra parte, la reducción del precio de los carburantes también podría ayudar a disminuir la inflación que viven los países miembros de la Unión Europea y que se traduce en un elevado coste de vida. 

Europa prohíbe la comercialización de coches diésel y gasolina en 2035 

Eso sí, a largo plazo parece que el precio del combustible irá subiendo, más después de que el Parlamento Europeo diera luz verde a la prohibición de la comercialización de los vehículos gasolina y diésel. De momento, esta medida solo afectará a las ventas de coches, es decir, que no se prohíbe la circulación de los mismos, aunque la tendencia parece ser esa. El objetivo de esta medida es que la industria del automóvil gire su política hasta los niveles de emisión cero para intentar reducir el impacto por el cambio climático.