Conducción, sueño y fatiga: peligrosa combinación

Enfrentarse al volante sin el descanso adecuado o bajo los efectos de la fatiga es un riesgo que multiplica las posibilidades de accidentes viales

La DGT pone fin al margen de 20 km/h para adelantar y hace obligatorio el uso de casco en patinete

Agencia ATLAS | Foto: EFE

Enfrentarse al volante sin el descanso adecuado o bajo los efectos de la fatiga es un riesgo que multiplica las posibilidades de accidentes viales. Una reciente noticia de la Dirección General de Tráfico revela datos alarmantes sobre la influencia del sueño y la fatiga en la conducción, poniendo en relieve la importancia de la concienciación y la toma de medidas.

Conducir con sueño

Conducir con falta de sueño es comparable a conducir bajo los efectos del alcohol, multiplicando las probabilidades de accidentes hasta por 5. Estas cifras se disparan a un asombroso factor de 30 cuando ambos factores se combinan.

Los datos de la DGT resaltan que los conductores que duermen menos de cuatro horas tienen 11 veces más posibilidades de verse involucrados en un accidente. Además, tras el 7% de los siniestros de tráfico se sospecha la influencia de la somnolencia. La falta de concienciación es una preocupación, ya que un estudio muestra que muchos conductores siguen al volante a pesar de sentir somnolencia.

Según datos de la DGT, los problemas del sueño pudieron ser el motivo por el que en 2021, 77 personas fallecieron en siniestros de tráfico relacionados con los problemas de sueño. Si extrapolamos esta tendencia a las cifras de siniestros de la última década, se calcula que de media cada año 75 personas fallecieron y otras 250 resultaron heridas graves por este mismo motivo.

En este aspecto la DGT resalta que no tenemos interiorizado que la falta de sueño sea un motivo de accidente de coche. Nos centramos más en los aspectos de siniestralidad «más clásicos» como el alcohol o las distracciones. Siendo la falta de sueño uno de los motivos por los que los españoles forzamos más la maquinaria y a pesar de tener sueño, sigamos conduciendo.

En otro espectro de los datos, en las jornadas organizadas por la DGT al respecto ( I Jornada sobre Sueño y Conducción) se destaca que los españoles dormimos, de media, un 10% menos que el resto de europeos. Un 45% de la población adulta duerme menos de siete horas al día y, lo que es más preocupante, el 30% padece algún tipo de trastorno del sueño.

Fatiga

La fatiga, esa sensación de falta de energía y motivación, afecta especialmente a conductores profesionales. Un estudio de 2021 de la Federación Europea de Trabajadores del Transporte reveló que el 66% de los conductores de autobús y el 60% de los camioneros sienten fatiga de manera regular.

Casi un tercio de los conductores de camión admitieron haberse quedado dormidos al volante al menos una vez en el último año. La fatiga conduce a reacciones más lentas, menor control del vehículo, distracción y, en muchos casos, incluso somnolencia. Este problema se ve exacerbado por largas jornadas laborales, baja calidad del sueño y presiones laborales que sufren los transportistas.

El accidente «tipo»

El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) y la Sociedad Española del Sueño (SES) coinciden en que la fatiga al volante y la somnolencia están presentes en alrededor del 20% de los accidentes de tráfico.

El accidente más común presenta las siguientes características y suele ser grave: involucra a un solo vehículo que se sale de la carretera. No suele haber marcas de derrape o de frenado ya que el conductor no ha intentado evitar el choque. Es más común que ocurra entre 3 y 5 de la madrugada o a media tarde.

¿Las causas? Volvemos a lo mismo, un mala calidad del sueño, jornadas de trabajo sin días libres, bajos salarios, escasez de áreas de descanso, presión laboral o exigencias para cumplir los plazos, son las principales causas de la fatiga en los conductores profesionales, según el informe del ETF.

Los descansos

Si leemos los datos de las campañas de vigilancia de la DGT de los últimos años, hay un factor común: no respetar los tiempos de descanso.

El incumplimiento de los períodos de descanso puede suponer, según un cálculo realizado por el ETSC, un coste en pérdida de vidas por accidentes de tráfico cifrado en 2.800 millones de euros anuales.

Para más inri, según un estudio de la Asociación de Seguridad en Carreteras de EE. UU. (GHSA), 18 horas sin dormir equivaldría a tener una tasa de alcohol de 0,5 g/l (una tasa que en muchos países excede el límite permitido). Una de las autoras del estudio, Palm Fischer, afirma que uno los problemas de la fatiga es que “es difícil de detectar a no ser que el conductor lo admita”.

Si tienes sueño, para.

El impacto del sueño y la fatiga en la conducción es innegable. La DGT y expertos en seguridad vial enfatizan la necesidad de concienciación para cambiar la mentalidad de los conductores respecto al riesgo del sueño al volante.

Medidas como respetar los tiempos de descanso y evitar conducir en momentos de alta somnolencia pueden marcar la diferencia en la prevención de accidentes viales. Reconocer que la fatiga es un enemigo real y adoptar hábitos de sueño saludables son esenciales para la seguridad en las carreteras, al menos en las vísperas a los viajes largos.