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El Consejo Escolar de Canarias rechaza una prohibición absoluta de los móviles en las aulas

El órgano aboga por un marco regulatorio común con restricciones en función de la edad del alumnado o de determinadas circunstancias personales

La marea virtual para retrasar la edad del primer móvil se extiende por toda España

Agencia ATLAS | Foto: Helena López

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Las Palmas de Gran Canaria

El Consejo Escolar de Canarias rechaza la prohibición absoluta del uso de los móviles en los centros educativos. En su informe, aprobado el pasado martes y publicado este 19 de enero, recomienda un marco regulatorio común con restricciones que se apliquen en función de diversas circunstancias, como la edad y la madurez del alumnado o "situaciones personales particulares que aconsejen y justifiquen la tenencia del dispositivo personal durante el horario lectivo y complementario y que no supongan un menoscabo de la participación y la convivencia".

El órgano explica que la mayor incidencia del abuso del móvil "se corresponde de manera exponencial con los niveles más altos de educación secundaria", por lo que aboga por una regulación en primaria, secundaria, bachillerato y formación profesional. El Consejo Escolar de Canarias es partidario de "fortalecer y confiar" en la gestión de los centros educativos, en sintonía con la demanda de sindicatos como Anpe, pero a su vez aconseja que se ofrezca asesoramiento para aplicar el marco regulatorio común que finalmente se decida, "en beneficio de un clima académico en el que se minimicen las potenciales distracciones, situaciones de riesgo y conflictos"

En cualquier caso, la normativa que se establezca "debe ser clara y concreta", detalla el texto, para que cada centro pueda aplicarla en función de sus necesidades y, también, de acuerdo al diálogo, acuerdo y consenso entre la comunidad educativa. Así, considera que se podrá definir con precisión el límite al uso de los móviles en el contexto escolar.

Por otro lado, recuerda a la Consejería de Educación la necesidad de dotar a los centros con infraestructuras, conexión y dispositivos, "para su uso exclusivamente pedagógico, a fin de generar de manera segura, controlada y supervisada por el centro, la necesaria competencia digital del alumnado en el uso responsable, crítico y seguro de las TIC que exige la sociedad global actual". En este sentido, también sugiere que se cuente con el mobiliario necesario para la custodia de los dispositivos para que puedan ser recuperados sin mayores incidencia.

El informe aconseja que la educación digital se imparta con la tecnología facilitada en las aulas

El Consejo advierte que, de cara a hacer un uso pedagógico en las aulas, puede existir alumnado que carezca de acceso a esta tecnología, especialmente en los primeros cursos de la ESO, en el ámbito personal, lo que conlleva al riesgo de quedar señalado o excluido, "aumentando la presión social ya existente sobre la persona y su familia para que la adquiera". "Esto es aplicable también a cuestiones socioeconómicas, pues hay familias que no tienen la capacidad económica para que sus hijos e hijas tengan un móvil, y no es de recibo que en el aula se pueda requerir su uso, pues ello solo aumentaría la exclusión social a la que pueden estar ya expuestas", añade el informe.

Por ello, estima que la educación digital que se imparta debería realizarse a través de las herramientas digitales del propio centro educativo, pues además de fomentar la igualdad entre el alumnado, implica que el alumnado pueda estar mucho más vigilado y protegido de los peligros de la red que si empleara sus propios teléfonos.

Alumnado y docentes

El informe ofrece una serie de recomendaciones para el alumnado y docentes que versan, principalmente, sobre el uso pedagógico de las tecnologías en la sociedad actual. En concreto, aboga por "cultivar y desarrollar" competencias digitales recogidas en otro estudio publicado por el Consejo en 2019 sobre la importancia de que el sistema educativo dispusiera de tecnología con el objetivo de mejorar de la calidad del proceso de enseñanza y de aprendizaje.

En paralelo a este aprendizaje, el Consejo aboga por usar la propia tecnología para desarrollar el pensamiento crítico, la creatividad, el análisis de la información o la expresión en contextos variados. También defiende que, tanto el alumnado como el profesorado, tengan conocimiento en lenguajes informáticos, como los hipertextos, o los formatos audiovisuales. En este sentido, expone ejercicios en los que el alumnado cree objetos digitales de conocimiento que puedan ser compartidos en la red para favorecer el trabajo colaborativo con estudiantes de otras geografías.

Y para afrontar los efectos adversos de la tecnología, el Consejo apuesta por "la comunicación franca y sincera del alumnado con los agentes educativos del centro" y, en caso de que fuese necesario, poder activar "los mecanismos necesarios para poder realizar una intervención rápida y certera".

Familias

El Consejo atribuye a las familias la principal responsabilidad para usar de forma adecuada los móviles y recomienda el acompañamiento y la tutela de los hijos durante los primeros años de utilización de los teléfonos. "Es clave estar junto a ellos cuando exploran el ciberespacio", cita el texto. De forma práctica, aconseja que se establezcan normas y horarios de uso de los dispositivos y, en cualquier caso, fomentar la conversación y la comunicación abierta, explicándoles los riesgos asociados con el mal uso del teléfono, como el ciberacoso o el acceso a contenidos inapropiados de acuerdo con su edad, facilitando progresivamente su autonomía en el uso responsable de las tecnologías en la adolescencia.

"Es preciso que los adultos sean ejemplo de un uso funcional y racional de los teléfonos móviles, ya que los menores tienden a imitar comportamientos", añade el informe, que también ve necesario potenciar por parte de las administraciones proyectos dirigidos a formar a las familias en el uso y las competencias de las tecnologías.

La entidad es partidaria de «confiar» en la gestión de los propios centros

En suma, el informe del Consejo se aleja de las acciones que han llevado a cabo otros gobiernos autonómicos en España que han optado por la prohibición de forma general y, excepcionalmente, que los móviles puedan ser usar con fines didácticos. Recomienda, sobre todo, que se pueda garantizar la plena inserción del alumnado en la sociedad digital y, de forma paralela, que pueda aprender a consumir de forma responsable, crítica y segura de los medios digitales.

Estudiar el documento

El consejero de Educación del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, ha mostrado su preferencia a prohibir los móviles, si bien no tomaría ninguna decisión que no fuese consensuada con la comunidad educativa, motivo por el cual ha esperado por el correspondiente informe del Consejo Escolar. Técnicos del área regional trabajarán el documento para tomar una decisión final, que en cualquier caso, debe ser adoptada antes de final de mes, cuando está prevista la reunión de las autonomías con el Ministerio.

La cartera que dirige Pilar Alegría ya manifestó su predilección de prohibir el teléfono móvil en primaria y que no se pueda hacer uso de los dispositivos en las aulas hasta los 12 años, cuando se permitiría exclusivamente para fines pedagógicos bajo supervisión y decisión del profesorado.

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