Los erasmus crecen en el IES Politécnico

El centro duplica tras la pandemia el presupuesto para la movilidad del alumnado de FP en países como Austria, Islandia, Italia, Portugal, Holanda, Bélgica y Albania

Álvaro Hernández (derecha) y Alba Betanor (2ª d), Isabel Rodríguez (3º d), Hamza Bouchait (1º dª arriba), Andrea Marrero (3 dª arriba) y Carolina Noumbissie (4 dª arriba) en Holanda.

Álvaro Hernández (derecha) y Alba Betanor (2ª d), Isabel Rodríguez (3º d), Hamza Bouchait (1º dª arriba), Andrea Marrero (3 dª arriba) y Carolina Noumbissie (4 dª arriba) en Holanda. / LP/DLP

María Jesús Hernández

María Jesús Hernández

El IES Politécnico Las Palmas apuesta desde 2008 por el programa de movilidad europeo entre sus estudiantes de ciclos medio y superior de Formación Profesional, aunque es a partir de la pandemia del covid-19 cuando le ha dado un impuso importante, logrando duplicar el presupuesto para el Erasmus + desde hace tres cursos, según señala Elena de la Fuente García, coordinadora de Erasmus+ KA131 del citado centro educativo. «Hasta la pandemia nuestro instituto iba incrementando curso tras curso el número de participantes pero el mayor crecimiento lo tuvimos en el 2020/2021. Los estudiante no pudieron salir en 2020 y muchos centros españoles se vieron obligados a devolver dinero sobrante de sus proyectos. En ese momento, a propuesta del Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (Sepie) solicitamos un incremento del presupuesto para el programa, que vino prácticamente a duplicar el inicial. Desde entonces nos mantenemos en la misma línea».

Muchos estudiantes de FP, que en su segundo curso deben realizar un periodo de su formación en un centro de trabajo (FCT), optan por realizarlo en el extranjero, de forma que no sólo entran en contacto con el mundo laboral, la mayoría por primera vez, sino que se enfrentan a realidades completamente diferentes a las vividas hasta ese momento.

Estudiantes

En el IES Politécnico, cada curso salen entre 18 y 20 alumnos de ciclos formativos de grado superior y cinco de grado medio, y entre siete y diez profesores realizan job-shadowing en otros países. «El destino son instituciones o empresas europeas que permiten ampliar conocimientos sobre nuevas técnicas y a fomentar entre ellos la acogida de nuestro alumnado en prácticas», indicó la profesora De la Fuente.

El hecho de que la movilidad en los ciclos formativos de grado medio sea inferior obedece principalmente a la edad del alumnado, algunos menores de edad, al perfil de los mismos y a que «no suelen entusiasmare con el programa». Para fomentar el interés, el centro ha solicitado para el próximo curso unas movilidades cortas, de dos semanas de duración, en las que cuatro alumnos y un profesor irán a trabajar a una empresa. «De esta manera se pretende quitar el miedo a lo desconocido y aumentar las ganas de probar la experiencia Erasmus tradicional de dos meses», apuntó la coordinadora.

Destinos

Este curso han salido en el IES Politécnico 22 alumnos en movilidad con destino a Bélgica (1), Austria (6), Islandia (1), Italia (3), Portugal (2), Holanda (7) y Albania (2).

Es el caso de Adam Pérez Díaz y Daniel Domínguez Romero, estudiantes del ciclo superior de Sistemas de Telecomunicación e Informáticos, que han realizado una estancia en Austria. «Arriesgarse a veces asusta pero recompensa más de lo que podrías esperar».

El destino de Maitane Rivero Brouard fue la ciudad de Cremona, en Italia. «El Erasmus ha significado cambio y resolución para mí, no sabes de lo que eres capaz de conseguir hasta que tienes que desenvolverte en un entorno desconocido, con un idioma que no entiendes. Puede asustar al principio, pero el orgullo que te inunda es inmensamente mayor», señala la alumna del ciclo superior de Electromedicina Clínica.

Habilidades lingüísticas

Para Álvaro Hernández Díaz, del CFGS de Análisis y de Control de Calidad, el Erasmus+ que ha realizado en Holanda, le permitió «sumergirme en una cultura diferente y mejorar mis habilidades lingüísticas, abriendo mis horizontes personales y profesionales».

Mientras que para Alba Moreno Alemán, del ciclo superior de Laboratorio de Análisis y de Control de Calidad, si bien la decisión de ir a Holanda le intimidaba en un principio, «el crecimiento personal y el aprendizaje que te llevas de ello es lo que, realmente, hace que merezca la pena. Todos podemos tener miedo, pero sólo gana quién, pese a las dudas, se lanza a lo desconocido».

Alvaro de la Hoz Armengol, del ciclo superior en Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos, fue a Albania y ha vuelto muy contento de su destino. Entre las ventajas, señala el coste de la vida y el carácter de los albaneses; además, comprobó in situ otra forma de trabajar en su especialidad.