Hospital Vithas las Palmas

Dylan cumple un mes en la UCI Neonatal tras nacer con sólo 1,150 kilos

Su “cumplemés” es una de las historias que se viven a diario en una unidad abierta 24 horas para los padres, que destacan la cercanía del personal

Dylan nació a las 8:58 horas de una mañana de mayo de 2024, con 27 semanas y dos días y un peso de 1,150 kilos. Es por tanto un bebé gran prematuro. Por tal condición necesita estar ingresado en una UCI Neonatal hasta que cumpla al menos 35 semanas, pese 2,2 kilogramos y coma y respire de forma autónoma. De momento pesa 1,49 kilogramos y acaba de cumplir su primer mes de vida.

“Al menos se prevé que tardará un mes más en cumplir con todos los requisitos para el alta”, explica su madre, Mirella del Pino Rivero mientras cambia el pañal junto a Kevin Padrón, padre de Dylan. Es parte de su rutina diaria bajo la atenta mirada y asesoramiento de las dos auxiliares de enfermería presentes, Nerea y Guacimara.

“Aquí podemos estar los dos todo el tiempo que queramos con Dylan y eso nos da mucha tranquilidad”, explica Mirella mientras Kevin bromea con las auxiliares. “Hay un ambiente muy familiar, estamos en confianza”, explica. Nerea lo corrobora, advirtiendo que “la custodia de Dylan es compartida, no se vayan a creer lo contrario que no los dejo entrar”.

Los padres limpian el cordón umbilical de Dylan ante la supervisión de Guacimara. lp/dlp

Los padres limpian el cordón umbilical de Dylan ante la supervisión de Guacimara. / La Provincia

Y entre broma y broma les explican los secretos de la lactancia materna, cómo cambiarle el pañal, bañarlo o curarle el ombligo, en general sobre todos los cuidados necesarios para un bebé. “De aquí salen enseñados”, apunta Guacimara mientras les da indicaciones para que curen el cordón umbilical de Dylan en la incubadora.

De momento, se alimenta de la leche materna con una sonda mientras su madre lo coge por la mañana y su padre por la tarde para que no se pierda en ningún momento la conexión necesaria. “Nosotros venimos a cualquier hora el tiempo que queramos. Me han ayudado mucho con el pecho y ahora empezaremos la rehabilitación para que pueda succionar”, comenta ilusionada.

Mientras, Nerea pinta letras en un papel que luego recortará en forma de banderolas para acompañar las sopladeras y el cartel de feliz “cumplemés” que protagonizan una celebración que se prepara para cada peque ingresado. “Nos encanta hacer estos cumplemeses porque animamos mucho a las familias. Intentamos fomentar la humanización del servicio y la cercanía con los padres, que no solo tengan la atención sanitaria más profesional, sino que estén cómodos y se sientan bien acogidos, que puedan estar con sus bebés todo el tiempo que quieran para que esta etapa sea lo menos dura posible”.

Los partos siempre tienen la presencia de un pediatra, al igual que la UCI Neonatal

De hecho, a los tres bebés ingresados en la UCI se suma un cuarto al que se le están realizando algunos estudios, por lo que permanece en una habitación hospitalaria con sus padres para no separarlos. Incluso los abuelos y hermanos de los recién nacidos son bienvenidos para que puedan conocerlos.

Pero, sobre todo, Mirella destaca que “nos han cuidado mucho a los tres y nos han dado información siempre, a cualquier hora y día de la semana. Podemos preguntar cuando queramos y nos atienden con mucho cariño, desde el principio”.

Es la hora de hacer fotos a Dylan con sus distintos gorritos de fiesta, con sus padres, algunos pediatras, las auxiliares y enfermeras. De hecho, la puerta está repleta de imágenes de los bebés que han pasado por aquí y que suelen volver de visita a lo largo de los años, tal es el vínculo que se forma. El día continúa con Dylan en los brazos de su madre para que se alimente ante la atenta mirada y consejos de Nerea. Junto a Guacimara y Nerea, cuatro auxiliares más y cuatro enfermeras conforman el servicio de enfermería que supervisa Silvia Marques.

Estos bebés cuentan todos los días con una estrecha vigilancia y monitorización

Mientras Mirella tiene en brazos a Dylan, dos pediatras recorren la unidad que dirige el doctor Francisco Domínguez y hablan con las familias. Siempre hay uno como mínimo presente en la unidad. Les explican a los padres cómo está hoy Dylan en su “cumplemés”. Todos los días estos bebés requieren de una estrecha vigilancia y monitorización. El objetivo es un abordaje integral de todos los sistemas del prematuro para garantizar su completo desarrollo sin incidencias.

Mirella tenía claro desde que se quedó embarazada que daría a luz en este hospital, como hizo su madre. “Su experiencia fue muy buena y me lo habían recomendado mucho. Además, quería la intimidad que proporcionan sus habitaciones y lo cómodas que resultan y, por si acaso, que contaba con la UCI Neonatal”. De hecho, es la única unidad de este tipo de la sanidad privada a nivel regional, abierta además 24 horas, y a la que se suma la hospitalización pediátrica.

La madre de Dylan destaca asimismo la presencia de un pediatra durante su parto, que acompaña siempre a los nacimientos en el Hospital Vithas Las Palmas, junto al equipo de matronas y obstetras. Por ello, Kevin y Mirella coinciden en que repetirían mil veces. La espera al alta de Dylan en la gran familia que se forma en esta unidad, con acceso abierto 24 horas e información disponible en cualquier momento, siempre es más llevadera. Y la conexión con el bebé se mantiene inalterable.