El tendido eléctrico eleva la amenaza de desaparición de la hubara canaria
Un estudio del IUSA-ULPGC sienta las bases para el control de muertes de las aves endémicas en peligro de extinción, por actividades humanas en las Islas

Los investigadores del IUSA Cristian Suárez y Lucía Marrero. / Diego Llinás

Las colisiones con tendidos eléctricos y telefónicos fundamentalmente, suponen una importante amenaza para la conservación de la avutarda hubara canaria (Chlamydotis undulata fuertaventurae), una subespecie endémica del Archipiélago, cuya presencia se limita a Fuerteventura, Lanzarote y algunos ejemplares en La Graciosa, actualmente en peligro crítico de extinción. Un estudio realizado por investigadores del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, coordinado por Cristian Suárez Santana, aproxima el intervalo de tiempo entre el trauma y la muerte de las aves, confirmando que numerosas aves sobreviven al trauma inicial contra las líneas aéreas, mostrando intervalos de supervivencia variables antes de sucumbir a sus lesiones.
La investigación, que sienta las bases para el control de muertes de aves endémicas en peligro de extinción por actividades humanas en las Islas, se centra en los hallazgos post mortem de avutardas hubara canarias que chocaron con líneas aéreas, proporcionando información sobre los resultados posteriores a la colisión para estas aves. Una necropsia completa estandarizada de nueve avutardas hubara canarias reveló que el politraumatismo fue la causa de la muerte en todos los casos, aunque al no morir en el acto, no aparecen justo debajo del tendido sino en un radio de varios metros.
«Este estudio surge a raíz de lo que nos entraba en la sala de necropsias en base a lo que nos remitía la Red Vigía Canarias, la red de vigilancia sanitaria de la fauna silvestre que se creó en 2020 mediante un convenio de la ULPGC y el IUSA con el Gobierno de Canarias con el objetivo de diagnosticar la causa de la muerte de los animales silvestres, en concreto, de las aves», indicó el profesor Suárez Santana.
Patrón de lesiones
En este contexto, inician la investigación sobre la muerte de animales en peligro de extinción, como es el caso de la hubara canaria y confirmaron que existía un patrón lesional común y morían de un traumatismo. Las lesiones macroscópicas más notables asociadas con el trauma incluyeron fracturas óseas, laceraciones de tejidos blandos, hemorragias, luxaciones y hemoceloma, afectándose con mayor frecuencia ciertas regiones del cuerpo. «Todas presentaban una serie de lesiones con un patrón que explicaba la principal sospecha del trauma que era, en este caso, la colisión con los tendidos eléctricos, pero también con tendidos telefónicos, es decir, cualquier cable que cruce a una determinada altura es un peligro para la hubara canaria», apuntó el investigador del IUSA.
Efectos legales
Este estudio forense diagnostica la causa de la muerte y su principal aportación radica en sus connotaciones legales ante investigaciones medioambientales, al ser una especie amenazada. «Es un hito en la conservación de avifauna de Canarias porque, por primera vez, podemos determinar que estas aves mueren a consecuencia de colisionar con estas estructuras de origen antrópico, creadas por el hombre».
El estudio no sólo demuestra que las aves analizadas murieron a consecuencia de la colisión, sino que después de chocar sobrevivieron durante un tiempo. «Esto, que parece obvio, puede ser usado en la defensa de cara a un juicio en el que hay una parte que demanda porque se está causando un daño a esta especie amenazada, pero hay otra contraparte que se defiende argumentando que el ave estaba a 200 metros del tendido eléctrico, más allá de la carretera y pudo haber sido atropellada, por ejemplo».
Conclusiones
El estudio concluye, por un lado, con el diagnóstico de que las aves endémicas colisionadas con tendidos eléctricos y telefónicos mueren a causa de un traumatismo contuso; y confirma que la hubara canaria frecuentemente sobrevive y es capaz de dispersarse a una cierta distancia antes de morir a consecuencia del traumatismo, pero no justo debajo del tendido eléctrico o telefónico».
Los resultados han sido publicadod en la revista internacional, de alto impacto científico, Veterinary Sciences, por los investigadores del IUSA: Cristian Suárez, Lucía Marrero, Jose Navarro, Candela Rivero, Raiden Grandía, Ana Colom, Óscar Quesada, Eva Sierra y Antonio Fernández.
Electrocuciones y atropellos
Son muchas las amenazas -tendidos eléctricos y telefónicos, atropellos en carretera...-, que en la actualidad están acelerando el declive demográfico de la avutarda hubara canaria (Chlamydotis undulata fuertaventurae), actualmente presente en Fuerteventura, Lanzarote y, en menor medida en La Graciosa. En este contexto, la línea de investigación que coordina el investigador del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA), Cristian Suárez Santana -profesor ayudante doctor, en el área de Anatomía en el Departamento de Morfología de la ULPGC-, sobre veterinaria forense, se centra en diagnosticar la causa de la muerte de las aves. Una vez concluido el estudio sobre traumatismo por objeto contundente en la avutarda hubara canaria producido por colisión con líneas aéreas -eléctricas y telefónicas-, van a continuar trabajando con las electrocuciones (descarga eléctrica) que también afectan de forma importante a la avifauna local, y en los traumatismos con aerogeneradores. «Además, nos gustaría trabajar con la principal causa de muerte de la fauna silvestre, que son los atropellos», avanzó el profesor Suárez Santana.| M. J. H.
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