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Artisophia reconoce a Amancio Prada, Mary Sánchez y al colectivo Anataban

La fundación canaria concede a estas figuras los Premios Internacionales Aglaya a la Cultura y la Paz, que se entregarán en septiembre en el Auditorio Alfredo Kraus

El compositor y cantautor Amancio Prada, durante una actuación.

El compositor y cantautor Amancio Prada, durante una actuación. / Luisma Murias

Y. Martín

Las Palmas de Gran Canaria

El Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria se vestirá de gala el 14 de septiembre para celebrar la entrega de los Premios Internacionales Aglaya a la Cultura y la Paz, unas distinciones que concede la Fundación Artishophia y que este año celebran su segunda edición. En esta ocasión, los galardones han recaído en el compositor y cantautor Amancio Prada; la cantante Mary Sánchez; y en el movimiento artístico Anataban. «Estamos muy esperanzados y orgullosos porque esta segunda edición de los premios es la confirmación de que han nacido para tener continuidad», manifiesta Mariluz Laforet, presidenta de la citada entidad canaria. 

El leitmotiv de la institución es, precisamente, aunar los conceptos de cultura y paz. De ahí que decidan premiar a los artistas que se han preocupado por fusionar estos valores a lo largo de su trayectoria vital y profesional. De la figura de Amancio Prada, que conquista el galardón en la categoría Nacional, Laforet destaca su calidad humana, su esfuerzo por poner voz a los poetas durante 50 años de carrera y su intenso afán por unir la tolerancia y la paz. «Estamos muy ilusionados, pero creo que él está más emocionado que nosotros porque lleva dos décadas sin venir a cantar a Canarias. De hecho, después de la gala, ofrecerá un concierto en el que interpretará todas las canciones que más se acoplan a la cultura de la paz, la trascendencia y la espiritualidad», desvela la presidenta de la organización. 

Amistad entre los pueblos

De Mary Sánchez, que recibirá el premio en la categoría Canarias de las manos del artista Pepe Dámaso, resalta las acciones que ha realizado por visibilizar a las Islas en los escenarios y sus mensajes para promover la amistad entre los pueblos. «Acaba de cumplir 90 años y siempre ha hablado desde la bondad, a pesar de haber estado presente en prácticamente todos los escenarios del mundo. Creemos que los reconocimientos y los homenajes deben hacerse en vida y, por su puesto, estamos encantados de que pueda estar con nosotros ese día», asevera Mariluz Laforet. 

El movimiento artístico Anataban –una palabra árabe cuya traducción en español es estoy harto– ha sido distinguido en la categoría Internacional. Se trata de un grupo de artistas jóvenes de Sudán del Sur, que se unió en 2016 para luchar contra las injusticias sociales, expresar la angustia de la población sudanesa tras años de conflictos bélicos y pedir la paz. A lo largo de todo este tiempo, sus armas han sido el rap, el slam –rap sin música–, los murales, los grafitis y el teatro callejero. «El colectivo está compuesto por artistas de todo tipo. Hemos decidido apoyarlos porque nos parece que han tenido una idea brillante, y ya barajamos emprender varias acciones para darles más voz en el futuro», informa la responsable de la Fundación Artishophia. «El hecho de luchar a través del arte es una forma espectacular de romper con todos los esquemas y merece ser reconocido. Ellos son muy humildes y aún no se lo creen», agrega. 

El objetivo de la institución es celebrar el próximo año una nueva entrega de estos premios. Hay que recordar que en 2023, los galardones recayeron en el artista grancanario Pepe Dámaso, el actor y dramaturgo Rafael Álvarez -El Brujo- y en el dúo Grev Kafi, compuesto por la pareja de artistas Evdokia Fideliskaya y Gregory Kabachny. «Estos premios han llegado para quedarse y esperamos que su notoriedad vaya en aumento. El año pasado conseguimos llenar el Auditorio Alfredo Kraus y nuestro deseo es que el próximo mes ocurra lo mismo», confiesa Mariluz Laforet.  

Ahora bien, ¿qué impacto se espera que tengan estos premios en la comunidad artística? Tal y como afirma la misma fuente, la aspiración es que el resto de artistas se anime a proyectar la cultura de paz a través de su trabajo. «El arte es una herramienta maravillosa para transmitir esperanza, pese a todas las circunstancias terribles por las que está atravesando el mundo. Consideramos que los artistas tienen esta responsabilidad», concluye la presidenta de la entidad. 

La Fundación Artisophia por la Cultura, la Ecología y la Paz fue fundada en Nueva York en 2018 y, desde el pasado año, se encuentra inscrita en el registro de Fundaciones Canarias. La institución cuenta con el reconocimiento de entidad colaboradora por parte de la Unesco, dentro del programa Bandera de la Paz y la Cultura.

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