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Canarias detecta el primer caso positivo en el virus del Oropouche

El afectado es un hombre de 49 años que reside en Gran Canaria y que viajó a Cuba a mediados de junio

El paciente evolucionó de forma favorable y no requirió ingreso

Virus Oropouche

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Gran Canaria ha registrado el primer caso importado del virus del Oropouche (OROV) en el Archipiélago. Así lo confirmó este martes la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Según la administración sanitaria, el paciente es un varón de 49 años, que reside en la Isla, y que viajó a Cuba a mediados de junio. El cuadro clínico debutó con una sensación de malestar, que fue acompañada de la presencia de diarreas, náuseas y dolores articulares, lo que llevó al hombre a desplazarse a su centro de salud. Tras desvelar cuál había sido el lugar de destino de su viaje, su médico de cabecera decidió derivarlo al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, donde se le practicaron las pruebas de detección del zyka, el dengue y la chikunguña, que finalmente anotaron un resultado negativo. 

Sin embargo, ante la sospecha de la presencia del OROV, los profesionales enviaron las muestras al Centro Nacional de Microbiología (CNM) –en Madrid– para que fueran analizadas, pues, por ahora, en Canarias no se pueden estudiar. Allí, se pudo conocer el diagnóstico positivo en la afección. Por suerte, el hombre no requirió ingreso hospitalario y respondió bien al tratamiento, pero continúa en seguimiento domiciliario por precaución.

Hasta el pasado lunes, Sanidad había garantizado a este medio que la comunidad se mantenía sin constatar cuadros de la patología. De hecho, fue en la mañana de la última jornada cuando la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) conoció la noticia.

Sin vectores

«Los mosquitos que transmiten la enfermedad no están presentes ni en Canarias ni en toda Europa. Por tanto, estamos ante patologías importadas que debemos vigilar y tratar lo antes posible, pero con la tranquilidad de saber que los vectores no circulan en nuestro entorno», manifestó este martes el director general de Salud Pública en las Islas, José Díaz-Flores, que además adelantó que si el número de contagios importados va en aumento, su departamento valorará la posibilidad de practicar las pruebas específicas en el Archipiélago para no tener que depender de la Península. 

Y es que para detectar la infección es necesario extraer una muestra de sangre y realizar una PCR determinada para analizar la biología molecular, por lo que es imprescindible contar con los medios pertinentes. «Normalmente, la prueba se hace en el transcurso de los siete días posteriores al contagio. Para ello, tendríamos que adquirir las PCR específicas y hablar con los laboratorios de Microbiología de los hospitales para habilitar dos centros de referencia», detalló la misma fuente. 

Salud Pública valorará la posibilidad de realizar las pruebas de detección en la comunidad

Según explicó el lunes a este periódico José Poveda, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), el OROV es un arbovirus que pertenece a la familia Bunyaviridae. Los principales transmisores son los mosquitos Culicoides paraensis –jejenes– y Culex quinquefasciatus, que habitan en América del Sur, América Central y el Caribe. En ningún caso, la enfermedad se transmite de persona a persona. 

Cuando los sujetos sufren la picadura y se contagian de la afección, la sintomatología que suelen experimentar es muy similar a la característica del dengue, la chikunguña o el virus del Zika. Entre los síntomas más comunes, figuran la aparición de fiebre, dolores musculares, cefaleas, rigidez en las articulaciones, diarreas, náuseas y vómitos. Ahora bien, en los casos más graves –que representan la minoría– la patología puede causar meningitis y hemorragias.

Desde el pasado viernes, el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) comunicó que el continente constató entre junio y julio 19 casos del virus por primera vez, de los cuales 12 fueron detectados en España, cinco en Italia y dos en Alemania. Del total, 18 infecciones se relacionaban con viajes a Cuba y una con un desplazamiento a Brasil.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad admitió haber notificado cinco cuadros entre el 25 de junio y el 1 de agosto. Estos aquejados habían viajado a Cuba y residen en Andalucía, Galicia, el País Vasco y Madrid. Ahora, Canarias se agrega al listado de regiones que han confirmado casos importados de la dolencia. 

La Dirección General de Salud Pública del SCS mantiene activas tanto la vigilancia epidemiológica como la entomológica –a través de las trampas destinadas a atrapar otras especies de mosquitos transmisores de infecciones–. «También, hemos alertado a los servicios de Microbiología de los hospitales para que deriven a la Península las muestras de los casos sospechosos que se puedan encontrar lo antes posible», comentó José Díaz-Flores. 

Hay que recordar que no existe una vacuna para prevenir el OROV ni un tratamiento específico para abordarlo. En el transcurso de este año, han sido reportados más de 8.000 casos en países como Brasil, Bolivia, Colombia, Cuba y Perú. Solo en la primera nación se han notificado más de 7.000 contagios y dos muertes. 

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