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La exdeportista Maricarmen Vargas Ruiz gana un premio literario en Suiza por su obra 'Mi yo destructivo'

Su libro, basado en su lucha contra la bulimia nerviosa, ha sido reconocida con el galardón especial del jurado durante una gala que se celebra en Lugano este 28 de septiembre

Maricarmen Vargas con su libro 'Mi yo autodestructivo'.

Maricarmen Vargas con su libro 'Mi yo autodestructivo'. / LP/DLP.

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Las Palmas de Gran Canaria

El libro Mi yo destructivo de la exdeportista canaria Maricarmen Vargas Ruiz (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) ha sido reconocido con el Premio Literario de Suiza 2024 con el galardón especial del jurado. La obra, basada en su lucha contra la bulimia nerviosa, ha sido distinguida durante una gala que se celebra en Lugano este 28 de septiembre. Cuando le comunicaron que había sido la seleccionada, Vargas confesó que sintió una "felicidad tremenda (...) era algo que ni me podía imaginar", si bien ha lamentado no poder asistir al certamen por dificultades logísticas para trasladarse.

Durante su juventud, Vargas fue una atleta destacada como lanzadora de jabalina y también militó en el Rocasa Remudas de balonmano. Incluso estuvo cerca de acudir a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, pero su trayectoria deportiva se truncó y poco después sufriría la muerte de su madre. Fue entonces cuando apareció la enfermedad que tomaría las riendas de su vida.

En su libro, Vargas narra lo que significa vivir con un Trastorno de la Conducta Alimentaria durante más de cuatro décadas. En 1996 le diagnosticaron por primera vez bulimia nerviosa y dos años después fue ingresada en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria.

Su calvario era doble porque ni siquiera podía acceder a la ayuda que necesitaba. El sistema sanitario ni siquiera contaba con unidades específicas y debía compartir tratamiento con pacientes con patologías totalmente diferentes, como la esquizofrenia. Y a día de hoy, denuncia que esta situación no ha cambiado en el Servicio Canario de la Salud.

Pero Vargas no pasa por su infierno sola. Conoció a su marido durante su primer ingreso y tienen tres hijos, que han sido su principal apoyo y la luz que alterna los instantes de oscuridad que sobrevienen con los pensamientos que la inducen a ir al baño. Todo ello ha sido recogido en su libro, que también quiso alumbrar como una forma de explicar su comportamiento a sus hijos, ese caos al que le arrastra la enfermedad en cada recaída.

Y que sea reconocido con un premio, para su autora, implica que la dureza que le supuso abrirse de esa forma al exterior se haya visto "recompensada con creces" y, sobre todo, así se le da "mayor visibilidad y difusión" más allá de su isla y puede llegar a otras personas que lo necesiten o a empujar hacia los cambios necesarios en el sistema sanitario.

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