El tesón científico impulsa la dotación de un barco oceanográfico en Canarias
Un proyecto de los investigadores con Astican desatasca una vieja demanda para afianzar el liderazgo mundial de las Islas en ciencias marinas y cambio climático

A. González (i), S. Hernández, M. A. Moreno, García Brink, M. Machín, J. Franco, S. López, M. González y A. Hernández . / LP/DLP

Las aguas canarias constituyen uno de los mejores laboratorios naturales para el estudio del cambio climático en los océanos y, a ello se le suma que el archipiélago cuenta con grupos de investigación punteros a nivel mundial en ciencias marinas. Lo único que hace falta para afianzar el liderazgo mundial de las Islas en este campo es disponer de un buque oceanográfico con base permanente para cubrir las necesidades derivadas de los numerosos estudios que se llevan a cabo en esta parte del Atlántico y que son fundamentales para comprender los cambios que se están experimentando por el calentamiento global y las medidas a tomar. Se trata de una vieja demanda que inició un grupo de investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) hace casi dos décadas, a la que se ha sumado toda la comunidad científica en este ámbito de la región que, en su conjunto, realizan entre 258 y 297 días de campaña al año en las aguas canarias.
Tras muchos años de oídos sordos y gestiones «en balde hasta el momento» en Madrid por parte de senadores canarios -Pedro Quevedo, María José López y Fernando Clavijo, entre otros- para que Canarias fuera base permanente de un buque oceanográfico del Instituto Español de Oceanografía (IEO), dicha necesidad ha encontrado un nuevo impulso gracias, una vez más, al empuje y tesón científico a través de un proyecto con Astilleros Canarios-Astican. Consiste en la compra de un barco noruego diseñado para las plataformas petrolíferas -«que son los más adecuados para la actividad que requerimos»-, y convertirlo en un buque oceanográfico con toda la dotación en laboratorios, maquinaria y espacios que eso requiere.
Reunión
Esta iniciativa, que tiene un presupuesto cercano a los 42 millones de euros, fue presentada esta semana a la consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, Migdalia Machín, y al director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información Javier Franco Hormiga, por una delegación de la comunidad científica canaria en ciencias marinas, entre los que se encontraban los investigadores del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG) de la ULPGC, Alonso Hernández, Melchor González Dávila, Santiago Hernández, así como el vicerrector de Investigación y Transferencia y el director de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Sebastián López y Aridane González, respectivamente. También estuvo presente en la citada reunión Raúl García Brink, consejero de Desarrollo Económico, Energía e I+D+I del Cabildo de Gran Canaria, institución que respalda dicho proyecto y que se ha comprometido al mantenimiento anual de la embarcación.
Los investigadores realizan unos 297 días de campaña oceanográfica al año en aguas canarias
El encuentro se saldó con la solicitud al Gobierno de Canarias para que gestione la demanda de fondos FEDER -Fondo Europeo de Desarrollo Regional- para la financiación del buque oceanográfico. «Los fondos FEDER posibilitan la financiación del buque, ya que financian, en el caso de Canarias el 85%. Un ejemplo, es el barco que se ha construido para Andalucía y que ya ha iniciado las pruebas en el mar, de 80 millones de euros, que se logró gracias a los fondos europeos», indicó Alonso Hernández, catedrático de Oceanografía Física de la ULPGC y uno de los impulsores pioneros de la demanda del barco oceanográfico para Canarias.
Comisión
Otro de los avances acordados en el citado encuentro es la constitución de una comisión de seguimiento del barco oceanográfico, que se reunirá de forma periódica para avanzar en el proyecto, lo que supone un paso más hacia la consecución de este objetivo. «Como la construcción del barco no será de un día para otro, hablamos de unos dos o tres años, la consejera Migdalia Machín va a volver a solicitar que venga a Canarias un barco del IEO, uno de los tres que están matriculados en Santa Cruz de Tenerife, de forma permanente. En paralelo, seguimos dando los pasos necesarios para la construcción del buque en Canarias».
Sintonía y unión
Después de tantos años estancados en la solicitud del buque oceanográfico para las islas, Alonso Hernández considera que, con el nuevo proyecto, se da un paso fundamental para lograrlo. El investigador del IOCAG resaltó la sintonía existente en la reunión con los representantes del Gobierno de Canarias y del Cabildo, así como la unión de la comunidad científica de Canarias en ciencias marinas.
«Nuestra demanda de un buque oceanográfico no es una cuestión baladí, teniendo en cuenta que la repercusión del cambio climático en Canarias es al océano. Todo el mundo habla de la adaptación al cambio climático, cuando nadie tiene ni idea de a qué nos tenemos que adaptar, ese el gran problema», indicó el investigador del IOCAG-ULPGC.
El proyecto tiene un presupuesto cercano a los 42 millones y podría financiarse con fondos europeos FEDER
Como ejemplo recordó que el origen del clima que caracteriza a Canarias, más suave y moderado, obedece a la corriente marina que baña las Islas, de ahí la importancia de su estudio. «La corriente de Canarias, por su intensidad, hace que la superficie del mar esté inclinada hacia África. En el caso de que disminuyera su intensidad se aplanaría la superficie del mar, con lo cual, la costa oeste disminuiría la superficie pero la costa este -donde vive la mayoría de los canarios-, aumentaría y tendríamos dos efectos: la posible disminución de la intensidad de la corriente canaria, más la expansión térmica por el calentamiento. Ahora mismo no tenemos ni idea de lo que está pasando con la corriente de Canarias, que es la que nos da el clima», concluyó.
Estudios
Actualmente son muchas las investigaciones en marcha que precisan de campañas oceanográficas en las aguas del archipiélago. Algunos ejemplos son el estudio Monitoreo de la Corriente de Canarias y de cambios en su temperatura y salinidad: Aumento de la Superficie del Mar liderado por Alonso Hernández (GOF-IOCAG) en el que participa el IEO, para determinar la variación del clima en Canarias debido al cambio de la Corriente de Canarias; y Cambio climático y blooms de Trichodesmium, que coordina el investigador Javier Arístegui (IOCAG) y que tiene como objetivo monitorizar el desarrollo y aparición de blooms de la cianobacteria Trichodesmium, y su relación con el aumento de temperatura, calimas, estratificación del agua..., para desarrollar un sistema de «alerta temprana».
También destaca Monitoreo del transporte de carbono por la bomba biológica en Canarias, coordinado por Santiago Hernández (IOCAG) para determinar la absorción y transporte de carbono en el océano y conocer la proporción en la que Canarias tiene que reducir sus emisiones de CO2 para entrar en un balance neutro, que se emita lo mismo que la naturaleza absorbe; Observación del sistema del dióxido de carbono y la acidificación en la región de Canarias, que lidera Melchor González Dávila (IOCAG), que estudia la transferencia de CO2 desde la atmósfera al océano y su consecuencia en la acidificación oceánica, y en los ciclos biogeoquímicos de metales esenciales para los ecosistemas marinos -forma parte de la red internacional ICOS-; o Seguimiento y Vigilancia sanitaria de patógenos y contaminantes antropogénicos marinos con repercusión en la Sanidad Animal y Salud Pública, de Antonio Fernández (IUSA).
Miembros de la alianza mundial
Para entender el papel que juega Canarias en el ámbito de las ciencias marinas en general, y en el conocimiento del cambio climático en particular, cabe recordar el papel del catedrático de Oceanografía Física de la ULPGC, Alonso Hernández junto a la investigadora del Instituto Español de Oceanografía (IEO), Luz García, designados para presentar la estrategia y el conjunto de los estudios oceanográficos realizados en España para conocer los efectos del cambio climático, en la reunión científica que se celebró entre el 26 y 30 del pasado mes de agosto, en Washington DC, en Estados Unidos. Un encuentro que fue el punto de partida para el desarrollo por parte de la comunidad científica internacional, de la Alianza de Investigación e Innovación del Océano Atlántico -All-Atlantic Ocean Research and Innovation Alliance (Aaoria)-. | M. J. H.