Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una de las plantas más venenosas está en parque y jardines en Canarias

Sus flores decoran parques y carreteras, pero esconden una toxicidad extrema que ha provocado intoxicaciones graves e incluso muertes

Adelfa, la silenciosa flor venenosa

La Provincia

Diego R. Moreno

Diego R. Moreno

Las Palmas de Gran Canaria

Sus flores rosa, blancas o rojas adornan avenidas, parques y carreteras. Su resistencia a la sequía y su bajo mantenimiento la han convertido en un clásico de los paisajes urbanos. Pero tras su aparente belleza, la adelfa esconde una amenaza silenciosa. Esta planta, presente en muchas zonas de Canarias, es una de las más venenosas del planeta.

No se trata de una exageración: todas sus partes son tóxicas, desde las hojas hasta la savia. Y lo más alarmante es que sigue pasando desapercibida en entornos cotidianos, donde el riesgo de intoxicación está al alcance de cualquiera.

Conocida también como laurel rosa, la adelfa crece especialmente bien en climas cálidos como el de Canarias. Florece durante casi todo el año y no necesita cuidados, por eso ha sido ampliamente utilizada para embellecer espacios públicos y privados. Pero esa elección estética ha traído consigo un peligro real.

La planta contiene oleandrina y neriina, glucósidos cardíacos que pueden provocar desde vómitos y arritmias hasta paros cardíacos fulminantes. Ingerir solo una pequeña cantidad puede resultar letal para un niño, un perro o una cabra.

Peligro disfrazado de belleza: La adelfa adorna muchos espacios públicos, pero cada parte de esta planta es altamente tóxica

Peligro disfrazado de belleza: La adelfa adorna muchos espacios públicos, pero cada parte de esta planta es altamente tóxica / Pexels

Casos reales de intoxicación y muerte

No estamos ante una amenaza hipotética. Existen casos documentados de envenenamiento grave por contacto o consumo de esta planta, tanto en humanos como en animales domésticos y de granja. En Canarias, donde la adelfa abunda, el riesgo está presente en el día a día.

En junio de 2014, una niña de siete años resultó intoxicada tras jugar con ramas de adelfa en un parque cercano al Centro Comercial Alcalá Magna. Horas después, presentó vómitos y malestar general, siendo atendida en un centro médico.

Presente en Canarias y otras regiones cálidas, la adelfa representa un riesgo silencioso que pocos conocen.

Presente en Canarias y otras regiones cálidas, la adelfa representa un riesgo silencioso que pocos conocen. / Pexels

La Revista Española de Cardiología, en un informe señala que una mujer de 45 años fue ingresada en urgencias por síncope y bradicardia tras ingerir grandes cantidades de adelfa con fines suicidas. El electrocardiograma reveló un bloqueo auriculoventricular 2:1, requiriendo atención médica especializada.

¿Dónde se encuentra?

La adelfa se ha colado en el paisaje canario con naturalidad. Se la puede ver bordeando carreteras, en medianas ajardinadas, en jardines privados e incluso cerca de centros escolares. Su uso como planta decorativa está tan extendido que pocos advierten el verdadero riesgo que representa.

Aunque florece casi todo el año, una sola hoja de adelfa puede ser letal. Su belleza esconde un peligro real.

Aunque florece casi todo el año, una sola hoja de adelfa puede ser letal. Su belleza esconde un peligro real. / Pexels

También está presente en otros países del Mediterráneo, como Italia o Grecia, y en regiones cálidas de América y África. Pero en Canarias, su presencia es tan común como invisible para el ojo desprevenido. Y esa es, precisamente, la mayor amenaza: no saber lo cerca que puede estar el peligro.

Tracking Pixel Contents