Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Iglesia

Gran Canaria brinda una multitudinaria despedida al papa en la Catedral

El obispo José Mazuelos oficia la misa por el «eterno descanso» de Francisco con una importante participación del clero, autoridades civiles y militares y una gran presencia de fieles

Una religiosa lee una de las lecturas en la misa funeral presidida por el obispo José Mazuelos, ayer, en la Catedral, junto a un retrato de Francisco.

Una religiosa lee una de las lecturas en la misa funeral presidida por el obispo José Mazuelos, ayer, en la Catedral, junto a un retrato de Francisco. / ANDRÉS CRUZ

La Provincia

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Gran Canaria brindó ayer una multitudinaria despedida al papa Francisco en la Catedral de Canarias, en la plaza de Santa Ana. A las 19.00 horas comenzó la misa funeral presidida por el obispo José Mazuelos, con una importante participación del clero de la Diócesis, además de una gran presencia de fieles que no han querido perderse la celebración de gratitud, de respeto y despedida al santo padre, así como de autoridades civiles y militares, el general del mando aéreo, de la Guardia Civil, miembros del Gobierno de Canarias, subdelegado del Gobierno, el rector de la ULPGC, alcaldes y representación de diversas corporaciones de la isla, y del cuerpo consular.

La ceremonia, asimismo, fue seguida por cerca de 150 personas en el canal de YouTube de Diocesana de Canarias.

Durante la eucaristía, Mazuelos señaló que tras la misa exequial en la plaza de San Pedro en el Vaticano para orar por el Papa Francisco el pasado sábado, la Diócesis de Canarias también ha querido celebrar en su catedral «el santo sacrificio de la misa» para pedir al Señor por el eterno descanso de su alma, «por quien fue para toda la iglesia y para el mundo un pastor con olor a oveja, como a él mismo le gustaba decir. Servidor humilde del evangelio, amigo de los pobres, constructor de puentes, testigo valiente de la misericordia de Dios».

El obispo recordó la última imagen del papa el domingo de Pascua, cuando a pesar de los graves problemas de salud, quiso impartir la bendición desde el balcón de la Basílica de San Pedro y luego bajó a esa plaza para saludar desde el papa móvil descubierto, a toda la gran multitud reunida para la misa de Pascua. «Su vida fue un camino de entrega silenciosa, Francisco nos enseñó que la verdadera grandeza está en arrodillarse ante los pequeños, que la verdadera fe camina de la mano de la ternura y que el Evangelio no se predica con fuerza, sino con misericordia».

Resaltó el deseo del papa de propiciar la cultura del encuentro frente a la cultura del descarte, «un concepto que se basa en el reconocimiento de la dignidad inherente de cada persona y la búsqueda del bien común, donde prevalezca el respeto, la solidaridad y la fraternidad».

Asimismo destacó su lucha contra el problema de la migración, haciéndose eco del deseo del pontífice de viajar a Canarias. «Su amor por los más desfavorecidos le llevó a prestar especial atención a los migrantes para los que pedía sin cesar acogida e integración».

Con gran cariño recordó su último encuentro con Francisco, junto al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en el que comprobó su cercanía con las islas ante el problema migratorio, que se constató en la carta que envió a las dos diócesis de Canarias donde les agradecía los grandes esfuerzos realizados para dar respuesta a la situación de emergencia que suponía la migración. En ella decía: Gracias por abrir las puertas del corazón a los que sufren». «Reconocía la sensibilidad y hospitalidad del pueblo canario y nos animaba a seguir construyendo redes de amor y fardo de esperanza que iluminen la senda de una nueva humanidad dispuesta a inclinarse como el buen samaritano».

Tracking Pixel Contents