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Educación

Una PAU para los nuevos tiempos: buena letra, menos memoria y más reflexión

Unos 11.000 jóvenes canarios se preparan para estrenar la nueva Prueba de Acceso a la Universidad en junio

El examen de Lengua Castellana y Literatura solo tendrá una opción y descuentan las faltas ortográficas en todas las materias

Los estudiantes se preparan en la biblioteca para la PAU

Los estudiantes se preparan en la biblioteca para la PAU / Andrés Gutiérrez

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

A un olmo seco, de Antonio Machado, y el texto periodístico Esclavas (y puteros) del siglo XXI, de Alejandra Clements, fueron las dos opciones entre las que tuvieron que elegir los alumnos durante el examen de Lengua Castellana y Literatura durante la última convocatoria de la prueba de acceso a la universidad en Canarias, el pasado mes de junio. El panorama es bien distinto para los jóvenes que se preparan ahora para los exámenes previstos en las Islas para los días 4, 5, 6 y 7 de junio. En primer lugar, solo tendrán una opción a la que enfrentarse, y el modelo de examen se basará en la reflexión y en aplicar conocimientos, y no tanto en reproducir conceptos aprendidos de memoria.

Una viñeta de Mafalda, escrita por el universal historietista argentino Quino, en la que se pregunta sobre el empleo del tratamiento «vos»; un fragmento de Panza de burro, de Andrea Abreu, en el que se cuestiona la variedad geográfica del español que aparece reflejada en el texto; o una conversación por Whatsapp con una Inteligencia Artificial (IA) sobre plataformas para ver películas de manera ilegal. Estos son tres posibles exámenes que se encuentran adaptados a la nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) que estrenarán los canarios en las próximas semanas.

Nuevas fórmulas

Así, las horas de estudio de miles de jóvenes –se calcula que en el Archipiélago se examinarán alrededor de 11.000 menores en la convocatoria ordinaria– se adaptan estos días para dar respuesta a las nuevas características de la prueba. La principal novedad radica en que los exámenes contarán con una parte competencial, que variará entre el 20 y el 25% y que es obligatoria. Además, en esta ocasión el alumnado tendrá que responder correctamente a cuestiones que cubrirán entre el 75 y el 80% del temario de cada asignatura por lo que, para obtener la calificación máxima, los jóvenes deberán estudiar el temario completo y no solo la mitad, como ocurría hasta ahora en algunos casos.

Los aspirantes aprovechan las semanas previas y van aumentando poco a poco las horas que pasan en las bibliotecas

El objetivo último es que, más allá de memorizar largos textos, los alumnos preuniversitarios sean capaces de aplicar sus conocimientos para resolver los problemas que se les plantean y que estarán conectados con la realidad. Mientras que algunos jóvenes parecen resignados, otros que se enfrentan a esta nueva prueba en la rama de Ciencias se preguntan cómo serán finalmente esos exámenes. La joven Lucía Martín estudia estos días en la biblioteca junto con algunos compañeros de clase y comenta que «el bloque de análisis de Matemáticas va a ser competencial y no tengo ni idea sobre qué pueden preguntarnos. Para mí, es el más difícil por lo que tendré que estar muy atenta».

La forma de expresarse también será importante ya que, en los ejercicios de Lengua Castellana y extranjeras, un 10% de la nota dependerá de la «coherencia, cohesión, corrección gramatical, léxica y ortográfica, así como de su presentación», según las nuevas normas aplicables en todo el territorio español. Además, las faltas de ortografía penalizarán hasta un 10% de la nota de un ejercicio que implique redactar, como Historia de la Filosofía, pero no en Física. El porcentaje de penalización se incrementa hasta el 20% en los exámenes de Lengua, por lo que se podrán perder hasta dos puntos por estos errores. Además, la penalización alcanza el 15% en los ejercicios de lenguas extranjeras.

La bibliteca municipal de Santa Cruz de Tenerife, en TEA Tenerife Espacio de las Artes.

La bibliteca municipal de Santa Cruz de Tenerife, en TEA Tenerife Espacio de las Artes. / Andrés Gutiérrez

Este es precisamente uno de los aspectos que ocupa más la mente de los aspirantes estos días, pero es también lo menos que están estudiando. Las jóvenes Adriana Plasencia y Sofía Fuentes aseguran que «el día del examen todos vamos a estar muy centrados en lo que hacemos y seguro que vamos a escribir bien y procurando no equivocarnos». Por otro lado, Iván Pérez, Alejandro Verde y Álvaro Tejera no son tan optimistas y por eso se han propuesto organizarse bien durante la prueba para que les sobre tiempo y poder dedicarlo a revisar todo lo que hayan escrito.

Largo recorrido

A pesar del cambio de nomenclatura, las mayores modificaciones de la prueba ya tuvieron lugar el pasado año y estuvieron relacionadas con la transformación experimentada en el currículo de Bachillerato, nivel en el que desaparecieron algunas asignaturas, como Cultura Audiovisual, mientras que aparecieron otras nuevas que, inevitablemente, tuvieron que ser introducidas de inmediato en la prueba de acceso a la universidad. Se trata, sobre todo, de modificaciones en la rama de Artes y Humanidades, en concreto, todo lo relacionado con la música. 

En 2026, toda España tratará de homogeneizar los bloques temáticos y el porcentaje de opcionalidad

El objetivo de estas variaciones, además de adecuarse a la nueva ley de Educación, es tratar de homogenizar los exámenes lo máximo posible en todas las comunidades españolas. Los coordinadores de la prueba en Canarias reconocen que eso es prácticamente imposible pero destacan que ya se está realizando un trabajo importante para tratar de dar grandes pasos en este sentido. «Es posible llegar a criterios comunes, como los bloques temáticos que entran en el examen de una materia, el porcentaje de opcionalidad en las pruebas, la cantidad de preguntas competenciales o cómo se contabilizarán los errores ortográficos», expresa el coordinador de la PAU en la Universidad de La Laguna (ULL), Antonio Adelfo Delgado. Y precisamente esos son algunos de los cambios que se introducen en las pruebas del presente curso, tanto en Canarias como en el resto del país.

El futuro

Aunque este se considera un año disruptivo, Delgado destaca que la prueba seguirá cambiando en los cursos sucesivos para garantizar, sobre todo, una adecuación del trabajo previo en el aula. En cualquier caso, Delgado explica que las novedades de la convocatoria de 2026 no se darán a conocer hasta que los exámenes de 2025, tanto los del llamamiento ordinario como extraordinario, hayan finalizado. Asegura que de esta manera se trata de proteger al propio alumnado que se examina este año, para que no reciban una gran cantidad de información, en algunos casos contradictoria, antes de realizar los exámenes y que de esta forma puedan llegar a la evaluación lo más tranquilos posible.

Precisamente la joven Patricia García habla de la presión que supone para ellos enfrentarse a estas pruebas y dice sentirse como «un conejillo de indias» porque les han dado la información sobre los exámenes muy tarde. «El agobio no nos lo vamos a poder quitar de ninguna manera, pero es que además parece que todo se ha hecho corriendo», lamenta. Por el contrario, el vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc), David Sánchez, considera que los centros isleños sí han trabajado el nuevo modelo de examen a lo largo del presente curso y asegura que «tengo total confianza en que llegan lo suficientemente preparados a los exámenes».

Diez aspirantes canarios que estudian estos días en las bibliotecas isleñas.

Diez aspirantes canarios que estudian estos días en las bibliotecas isleñas. / Andrés Gutiérrez

Los coordinadores avanzan que, de cara al curso 2025/2026, el porcentaje de preguntas relacionadas con la parte competencial aumentará y también se intentará armonizar la cantidad y los tipos de preguntas que se hacen en las diferentes materias en toda España. Además, se consolidará la eliminación de las dos opciones de examen en todas las materias, ya que este año solo se da en el caso de Lengua Castellana y Literatura. «Trabajamos para que cada vez exista una menor cantidad de opcionalidad. Todo ello en aras del cumplimiento de la ley y, sobre todo, para tratar de reducir las diferencias entre regiones».

Los encargados de la organización de estas pruebas en el distrito universitario de Canarias apelan a la tranquilidad de los examinados. «Se presentan a las pruebas cuando hace apenas un mes que terminaron las clases y van a ser evaluados sobre contenidos y competencias que ya han superado», reflexiona Antonio Delgado. En este sentido, David Sánchez afirma que esta PAU es, además, una perfecta puerta de entrada a los estudios superiores: «El Plan Bolonia apuesta por una evaluación continua con un enfoque mucho más competencial, basado en la aplicabilidad real de los conceptos que se estudian para que el alumnado pueda exponer su razonamiento». 

Los datos oficiales confirman la percepción de los organizadores de la prueba en Canarias ya que el Archipiélago registró el pasado año 2024 el mayor número de aprobados de los últimos diez cursos académicos. Así se desprende de los datos publicados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades esta semana. Nueve de cada diez aspirantes pasaron la prueba de acceso a la universidad pero los canarios continúan obteniendo la cuarta peor nota en la fase general de todo el país.

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