Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La DGT sanciona con hasta 200 euros el “icing”, la práctica que bloquea la recarga de coches eléctricos

Aparcar en plazas reservadas para enchufar un vehículo eléctrico puede salir caro

El ITER abre al público 17 puntos de recarga gratuitos para vehículos eléctricos

El ITER abre al público 17 puntos de recarga gratuitos para vehículos eléctricos / Oficinas Verdes de Canarias

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Buscar sitio en la ciudad se ha vuelto casi un reto diario. Y a veces, la urgencia empuja a ocupar cualquier espacio disponible, incluso esas plazas marcadas con el símbolo de un enchufe. Lo que muchos desconocen es que hacerlo, aunque sea “solo un momento”, se considera una infracción: el llamado icing. Una maniobra que ya acarrea sanciones de hasta 200 euros.

El concepto procede del inglés y alude a estacionar un vehículo de combustión (ICE, por Internal Combustion Engine) en un espacio reservado para la recarga de coches eléctricos e híbridos. Para quien llega con la batería justa y encuentra el punto bloqueado, el efecto es, literalmente, como una “congelación”.

Las autoridades lo tienen claro: “No es un despiste sin importancia, es un impedimento para quienes dependen de la recarga para seguir circulando con normalidad”.

La señal que no debes pasar por alto

La base legal está en la señal R-308, que prohíbe expresamente a los coches de gasolina o diésel estacionar en estas plazas. Solo los vehículos eléctricos o híbridos pueden ocuparlas, y únicamente mientras dure el proceso de carga. El objetivo es asegurar la rotación y el acceso a la energía, no ofrecer aparcamiento alternativo. Aparcar allí por comodidad significa dejar a otro conductor varado, sin posibilidad de continuar su trayecto.

La señal se caracteriza por tener un fondo azul con borde rojo y una línea roja diagonal. No obstante, es importante tener en cuenta algunas variaciones que guardan restricciones específicas:

  • R-308a: Prohíbe estacionar los días impares.
  • R-308b: Prohíbe estacionar los días pares.
  • R-308c: Prohíbe estacionar durante la primera quincena del mes.
  • R-308d: Prohíbe estacionar durante la segunda quincena del mes.
  • R-308e: Prohíbe estacionar frente a un vado, es decir, frente a una entrada o salida de vehículos a una propiedad privada.
Señales R-398 y R-309 (DGT)

Señales R-398 y R-309 (DGT) / Gastón Trelles

El precio del despiste

Las multas están diseñadas para disuadir. Estas son las sanciones que se aplican:

  1. Estacionar un vehículo de combustión en una plaza de recarga: entre 100 y 200 euros.
  2. Bloquear un punto reservado a eléctricos o híbridos: hasta 200 euros.
  3. En todos los casos, la infracción se respalda en la señal R-308. Ese aparcamiento improvisado puede transformarse en un problema serio para el bolsillo.

¿Cómo evitar la sanción?

Cumplir la norma no es complicado si se asumen unas reglas básicas:

  • Si tu coche es de gasolina o diésel, evita las plazas con el icono del enchufe, aunque estén libres.
  • Aprende a identificar la señal R-308 y trátala como una prohibición rotunda.
  • Si conduces un eléctrico o híbrido, utiliza la plaza solo el tiempo necesario para recargar y libérala después.

El icing no es solo un asunto de tráfico o sanciones. Supone un freno real a la movilidad sostenible. Cada plaza ocupada de manera indebida es un vehículo eléctrico que queda sin opciones para seguir su viaje.

Desde la DGT insisten: respetar los puntos de recarga es parte del compromiso colectivo con una movilidad más limpia y eficiente. La multa busca disuadir, pero la clave está en la conciencia ciudadana para entender que la plaza con enchufe no es “un hueco más”.

Tracking Pixel Contents