El suicidio de la niña de Sevilla dispara los posibles casos de acoso escolar en Canarias
Se produce un aumento de las activaciones del protocolo tras el suceso del pasado mes de octubre y ya se investigan 122 solicitudes en el Archipiélago

Un detalle de la última manifestación contra el acoso escolar celebrada en Santa Cruz de Tenerife. / María Pisaca

La muerte de Sandra, la niña de 14 años que se suicidó el pasado mes de octubre tras sufrir acoso escolar en el colegio Irlandesas de Loreto, en Sevilla, sacudió España y ha tenido sus propias repercusiones también en Canarias. Las solicitudes de activación del protocolo de acoso escolar en las Islas han crecido notablemente desde que se diera a conocer esa noticia y pasaron de las 47 que existían un mes después del inicio del curso a las 122 que hay activas estos días. Aunque aún no se ha confirmado ningún caso de acoso en las aulas canarias en este curso 2025/2026, en apenas dos meses de clase se han producido 151 activaciones.
Frente a estos datos, en el curso 2024/2025 se produjeron 216 activaciones del protocolo y finalmente se confirmaron 39 casos de acoso escolar en Canarias. Sin embargo, en los últimos cursos, estos datos se habían reducido en una tercera parte. Mientras que hace años se registraban más de 300 activaciones a lo largo de todo un año académico, en los últimos cursos se había experimentado un descenso y estos protocolos no superaban los dos centenares. Pero cabe esperar que este curso vuelvan a aumentar las estadísticas.
Efecto llamada
El viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera, insiste no obstante en que estos datos no son negativos, a pesar del aumento de las activaciones. «Todo lo contrario». Indica que esta tendencia demuestra que, en las Islas, se actúa ante la más mínima señal de alerta y se atiende a las demandas de las familias. «Existe mucha confusión, desinformación y alarmismo alrededor de este tema», expresa Cabrera, quien añade no obstante que sucesos como el de Sevilla actúan como «un efecto llamada» y finalmente un alto porcentaje de activaciones del protocolo no son casos de acoso escolar, sino problemas puntuales de convivencia que se resuelven con mediación en los propios centros educativos. «Eso no quiere decir que no exista una situación de conflicto real que tenga que ser atendida o un problema puntual de convivencia, pero el acoso escolar es una situación que tiene unas características muy concretas y, en la mayoría de los casos, no se confirma como tal».
La mayoría de los sucesos se producen en la ESO, entre los 12 y los 15 años
El viceconsejero de Educación explica que tras la publicación de algún caso de acoso escolar mediático, «se incrementa la preocupación y por tanto se presentan nuevas activaciones». «Acabamos de vivir el triste caso de la niña de Sevilla y cuando sucede algo así las familias se preocupan y suele aumentar el número de activaciones ante cualquier tipo de conflicto», reflexiona el viceconsejero, quien añade que, en la mayoría de casos, no hay acoso como tal.
Sistema de protección
A pesar de que los protocolos se han ido mejorando y perfilando con el paso de los años para dar una mejor respuesta a las familias y a la comunidad educativa, José Manuel Cabrera sentencia de manera rotunda que «no tendría que existir ninguna activación y que tampoco debería ser necesario ningún protocolo». En cualquier caso, precisa el viceconsejero de Educación, estas activaciones son un mecanismo de protección en sí mismo puesto que sirven para poner por escrito que se ha detectado una conducta irregular que hay que investigar y, en último caso, actuar al respecto.
Prácticamente todas las comunidades autónomas cuentan con protocolos de acoso escolar similares. Sin embargo, en Canarias, además del protocolo interno de los centros, existe un servicio de prevención de acoso escolar que es activado por las familias de forma inmediata ante cualquier duda.
El coordinador de bienestar es la figura con la que se pueden tratar estos conflictos
La mayoría de los posibles casos de acoso escolar se producen en los diferentes niveles de la Educación Secundaria Obligatoria, entre los 12 y los 15 años. «En los últimos años también se ha experimentado algún incremento en los últimos cursos de Primaria y también hay otros casos, aunque en mucha menor proporción, en Bachillerato y Formación Profesional», relata el vicenconsejero, quien concluye que «el factor de la edad es muy importante».
Coordinación
Para hacer frente a estas situaciones de conflicto, los centros educativos no universitarios sostenidos con fondos públicos en Canarias cuentan con al menos un coordinador de bienestar y protección del alumnado, que son personas de referencia a los que se puede acercar el alumnado para hablar sobre posibles conflictos. Su trabajo busca concienciar y sensibilizar frente a acciones que muchos niños pueden entender como normales, sin serlo, y que pueden desembocar en casos de acoso. En esta línea, el próximo día 18, en Gran Canaria, y el 19, en Tenerife, se desarrollarán sendas jornadas formativas para estos coordinadores, y que se completarán con la actividad Hablemos de bienestar, el próximo mes de febrero, en colaboración con CajaCanarias.
Suscríbete para seguir leyendo
- Tejeda gana el concurso de Ferrero Rocher y será el pueblo más brillante de esta Navidad
- Nuevos aparcamientos en Las Palmas de Gran Canaria: Urbanismo expropia solares en los Riscos
- La Bonoloto toca en Canarias
- Ocho familias inician una nueva vida en Gran Canaria: el Gobierno de Canarias entrega las llaves de nuevas casas en Ingenio
- ¿Por qué se llama así el Salto del Negro?
- Robo en un complejo del sur: el antiguo dueño allana la propiedad para llevarse todo el mobiliario
- Nuevas víctimas denuncian al médico de Telde por violaciones hace 30 años y hace solo dos meses
- La UD Las Palmas llega corriendo al hotel de Ceuta y Viera responde a los fieles: 'Se juega esta noche