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Gripe aviar: ¿es seguro consumir carne y huevos ante el repunte de casos en Europa

¿Existe riesgo real de contagio a las personas a través de los alimentos?

Las granjas de huevo afectadas por gripe aviar afrontan hasta ocho meses de parón

Las granjas de huevo afectadas por gripe aviar afrontan hasta ocho meses de parón

Las Palmas de Gran Canaria

A raíz del incremento del riesgo por gripe aviar en Europa durante la última semana y la aplicación, desde el lunes 10 de noviembre, de medidas adicionales de refuerzo para prevenir su propagación en España, especialmente en zonas sensibles como el municipio de Pájara (Fuerteventura), surgen dudas recurrentes entre la población. Una de las más frecuentes es si el virus puede transmitirse a través del consumo de carne o huevos de aves infectadas.

Las autoridades sanitarias en Canarias han ordenado el confinamiento de aves y el refuerzo de protocolos de bioseguridad en granjas para evitar la expansión del virus. Estas restricciones llegan en un momento en el que Europa vive un repunte de casos, sobre todo en aves silvestres, impulsado por los ciclos migratorios y el descenso brusco de temperaturas, factores que tradicionalmente intensifican la circulación del virus.

Entre las preguntas más habituales sobre este virus y su comportamiento, destacan las relativas a su origen, su forma de transmisión y los riesgos reales para la salud humana. A continuación, se abordan estas cuestiones a partir de información verificada y estudios oficiales publicados por organismos internacionales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), cuyos informes pueden consultarse en sus páginas web oficiales.

¿Qué es la gripe aviar y cuándo surge?

La gripe aviar, también conocida como influenza aviar, es una enfermedad infecciosa causada por virus de influenza tipo A que circulan entre aves, tanto domésticas como salvajes. Se identificó por primera vez a principios del siglo XX, aunque algunas variantes, como la altamente patógena H5N1, cobraron relevancia mundial a partir de los años 90, cuando comenzaron a detectarse brotes significativos en aves de corral.

Imagen de pechugas de pollo.

Imagen de pechugas de pollo. / Pixabay

La gripe aviar pertenece a la familia de los virus influenza A, los mismos que provocan la gripe estacional en humanos, pero con distintos subtipos y características genéticas. Algunos, como H5N1 o H7N9, tienen capacidad de infectar a los humanos, aunque esta transmisión es extremadamente rara y suele estar asociada a contacto directo con aves enfermas.

Según la OMS, el virus no se transmite de manera sostenida entre seres humanos y su contagio requiere una exposición muy estrecha, generalmente en entornos donde existe manipulación directa de animales infectados.

¿Cómo se contagia?

La principal vía de transmisión de la gripe aviar es el contacto directo con aves infectadas, sus secreciones (saliva, mucosidad) o sus heces. Los contagios humanos registrados se han producido, sobre todo, en granjas, mercados de aves vivas o durante tareas de sacrificio o despiece.

El ECDC —cuya información puede consultarse en www.ecdc.europa.eu— afirma que no hay evidencia de que la influenza aviar se transmita entre personas de forma eficiente. Los casos humanos documentados suelen deberse a exposición prolongada y sin protección a aves enfermas.

¿Se contagia a través del consumo de carne o huevos?

Esta es, sin duda, una de las preguntas más repetidas. La respuesta de los organismos sanitarios internacionales es clara: no existe evidencia de transmisión de la gripe aviar por el consumo de carne o huevos correctamente cocinados.

La EFSA, en sus informes públicos, detalla que los virus de influenza aviar no resisten temperaturas superiores a 70°C, lo que significa que la cocción adecuada de los alimentos elimina el virus. De hecho, no se ha registrado ningún caso en el mundo de contagio humano derivado del consumo de productos avícolas preparados de manera higiénica y apropiada.

No obstante, la EFSA recomienda mantener las prácticas básicas de seguridad alimentaria, como:

  • Cocinar el pollo hasta que no queden partes rosadas.
  • Evitar el consumo de huevos crudos o poco cocidos.
  • Lavar utensilios y superficies tras manipular carne cruda.
Una granja de pollos.

Una granja de pollos. / EL PERIÓDICO

Medidas adoptadas en Canarias

La decisión de confinar aves y reforzar controles en Pájara responde a la aparición de casos en aves silvestres en Europa y al aumento del riesgo migratorio. Estas medidas se alinean con las recomendaciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que insta a las explotaciones agrícolas a extremar medidas como:

  • Control reforzado de accesos a granjas.
  • Uso obligatorio de equipos de protección.
  • Evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres.
  • Implementar sistemas de desinfección.

El objetivo no es proteger a la población a través del consumo de alimentos —que, como se ha señalado, es seguro— sino evitar que el virus penetre en instalaciones avícolas, donde podría afectar la economía y provocar sacrificios masivos preventivos.

Granja de gallinas, en una imagen de archivo.

Granja de gallinas, en una imagen de archivo. / Europa Press/Contacto/Md Rafayat

¿Qué variantes existen?

En Europa, el virus más vigilado es el H5N1, altamente patógeno en aves y ocasionalmente transmisible a humanos en condiciones muy específicas. Según los informes del ECDC, la variante actual muestra un alto impacto en aves, pero no ha adquirido la capacidad de transmisión sostenida entre humanos.

Otras variantes, como H7N9, han causado brotes en Asia, pero no circulan en territorio europeo.

¿Cuáles son los síntomas en aves y en humanos?

En aves, los síntomas pueden incluir:

  • Pérdida de apetito.
  • Muerte súbita.
  • Edemas en cabeza y cuello.
  • Plumas erizadas.
  • Disminución de puesta de huevos.
Recogida de aves muertas por la gripe aviar

Recogida de aves muertas por la gripe aviar / Agencias

En humanos, los casos reportados presentan fiebre alta, tos, dificultad respiratoria y, en algunos casos, neumonía grave. Pero estos casos son extremadamente raros.

¿Por qué aumenta el riesgo en noviembre?

El aumento del riesgo se debe a tres factores combinados:

  1. Movimientos migratorios de aves procedentes del norte de Europa y Eurasia.
  2. Descenso de temperaturas, que favorece la supervivencia del virus en el ambiente.
  3. Mayor concentración de aves en zonas donde encuentran refugio y alimento.

La vigilancia se intensifica entre octubre y marzo por ser el periodo de mayor circulación del virus en aves silvestres.

¿Qué recomiendan los expertos?

La OMS y la EFSA coinciden en que el riesgo para la población general es muy bajo, siempre que se mantengan prácticas de seguridad alimentaria y se evite el contacto directo con aves enfermas.

Una granja de pollos.

Una granja de pollos. / EP

Entre las recomendaciones principales destacan:

  • Evitar manipular aves muertas o enfermas.
  • Notificar hallazgos de aves silvestres con síntomas.
  • Mantener cocción adecuada de productos avícolas.
  • Seguir las indicaciones de las autoridades regionales.

¿Hay riesgo por consumir carne o huevos?

La respuesta es rotunda: no. Los expertos internacionales reiteran que el consumo de carne o huevos cocinados no transmite la gripe aviar. Los brotes en aves generan preocupación en el ámbito sanitario y económico, pero no comprometen el suministro alimentario ni su seguridad.

Las autoridades en Canarias y en Europa ponen el foco en las medidas de prevención en granjas y en la vigilancia de aves silvestres, no en limitar el consumo de alimentos avícolas. Mantener la calma y consultar fuentes oficiales es clave para evitar la desinformación.

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