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Inmigración

Víctima de racismo: "Mi nueva médica me dijo que nada de baja y que a trabajar ya, que para eso venimos"

CEAR atiende a más de 130 personas que han sufrido racismo y xenofobia este año a través del proyecto 'Alza la Voz'

Presentación del informe anual de CEAR, en Valencia.

Presentación del informe anual de CEAR, en Valencia. / ARTURO IRANZO

Mónica Ros

València

Tal día como hoy, hace 33 años, grupo neonazi asesinó a Lucrecia Pérez, una mujer dominicana. Su asesinato fue el primero reconocido judicialmente como un crimen racista y en le marco de este aniversario la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha presentado los resultados del proyecto Alza la Voz contra el Racismo y la Xenofobia’, que arrancó este año en Valencia, Sevilla y Madrid.

En apenas 10 meses, el proyecto ha atendido a más de 130 personas que han sufrido situaciones de discriminación en varios ámbitos, especialmente en el acceso al padrón, a la vivienda, a la sanidad, al empleo o a servicios bancarios. Además, complementariamente, se ha informado y formado a más de 500 personas migrantes sobre el acceso a derechos y sobre igualdad de trato y no discriminación.

Los delitos de odio marcaron en 2023 el máximo desde que se iniciaron los registros en 2013. Así, en el año 2023 (el último con datos disponibles) se registraron un total de 251 casos (el 11,06 % del total nacional, cuya cifra ascendió a 2.268 casos).

CEAR destaca que, en muchos municipios, las personas migrantes siguen encontrando grandes obstáculos para empadronarse, lo que les impide acceder a derechos básicos, mientras que en algunas entidades financieras se niegan a abrir cuentas bancarias, a pesar de ser un derecho reconocido, en especial para aquellas personas en situación de vulnerabilidad.

También son numerosos los casos en los que la organización ha acompañado a personas que han sido excluidas del sistema sanitario por no disponer de empadronamiento o tener otra documentación distinta al DNI.

Estuve más de un año esperando el empadronamiento. Estaba trabajando, pero en la casa donde vivía alquilaba no me querían empadronar. Finalmente, gracias a la mediación que realizó CEAR en Valencia conseguí que el ayuntamiento me empadronara”, cuenta Jennifer Restrepo, una de las personas beneficiarias del proyecto Alza la Voz contra el Racismo y la Xenofobia.

Por su parte, Lorena Valdes, recuerda cómo sufrió discriminación cuando trató de ser atendida en su centro de salud. "Llevaba tres años con el mismo médico, pero al cambiar de centro de salud, la nueva doctora enseguida notó mi acento, y al darse cuenta de que soy latina, no quiso ver las pruebas ni revisar mi baja médica. Me dijo que tenía que irme a trabajar ya, que era para que lo que veníamos, no para quedarnos sentados. Fue duro porque esta médica me envió a trabajar con un estado de salud lamentable. Lo que hizo fue marginar todos los derechos que tengo como persona". Tras estos hechos, acudió a CEAR y le explicaron cómo poner una reclamación. También le dieron opción de hacer una reclamación ante el Defensor del Pueblo y se ofrecieron acompañarla en la siguiente cita a su centro de salud porque “tenía miedo de volver a revisión”.

Informar, acompañar y asesorar

Miedos que también tienen muchas personas migrantes cuando tratan de encontrar una vivienda, como es el caso de Claudina Suárez: “Yo estoy sola y tengo 2 hijas. Desde el día que llegamos a nuestra nueva vivienda, la gente a la que le alquilamos comenzó a pedirme que pagara de más. Luego ya no nos dejaban ni usar la lavadora y empezaron las amenazas y todos los insultos racistas. Y hasta los dirigían a mis hijas, diciéndonos que harían para deportarnos. La situación era terrible”. Fue entonces cuando acudió a CEAR y le informaron sobre sus derechos. "Me guiaron sobre cómo podía reclamar, mediando también con lo que estaba pasando”, señala.

El servicio que ofrece la organización permite informar, asesorar, acompañar y realizar seguimiento en el proceso de denuncia y/o de recuperación a las potenciales víctimas de discriminación, a través de una intervención integral, tanto individual como grupal, al tiempo que impulsa acciones formativas dirigidas a la población migrante en materia de prevención del racismo y/o delitos de odio.  

El avance de las políticas contrarias a derechos que fomentan discursos xenófobos y de odio y provocan actitudes racistas, cuestionando derechos fundamentales, hace que cada vez más existan incidentes discriminatorios por motivos raciales y/o étnicos; por ello CEAR a alzar la voz como paso fundamental para acabar con la impunidad.

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