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Educación

Las familias se niegan a confinar a sus hijos ante una dana en Alicante si los centros no son seguros

La confederación Gonzalo Anaya recuerda que hay colegios e institutos en zonas inundables y advierte de la ausencia de kits de supervivencia en las aulas

Barracones del colegio La Cañada de Alicante, en zona inundable

Barracones del colegio La Cañada de Alicante, en zona inundable / Héctor Fuentes

A. Fajardo

Familias se niegan a confinar a sus hijos en los colegios e institutos, como contempla la Conselleria de Educación ante una dana imprevista, si los centros no son seguros. Y es que en la Comunidad Valenciana y en la provincia de Alicante hay decenas de centros educativos construidos en zonas inundables e incluso que se están levantando a día de hoy en ramblas o próximos a cauces del río. Hay ejemplos en Alicante, Elche u Orihuela.

Las medidas que ha aprobado el departamento de José Antonio Rovira, para actuar en caso de una alerta roja por fenómenos meteorológicos adversos, ha desatado preocupación entre los padres no por el hecho de que los alumnos tengan que permanecer en las aulas hasta que pase el peligro, sino por la falta de preparación de los centros para afrontar situaciones de emergencia que requieran confinar a los escolares.

Y es que este protocolo de emergencias, con sanciones para directores y profesores que se lo salten, se aplicará desde este curso en los colegios e institutos de la Comunidad Valenciana cuando, de manera contradictoria, hay centros expuestos a que les entre una tromba de agua, por su ubicación en zonas inundables. Es la primera advertencia que lanza la Confederación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de la Comunidad Valenciana Gonzalo Anaya, que representa a más de 1.100 ampas entre las tres provincias. La segunda pega que pone esta agrupación, a la que pertenece la federación de Alicante Enric Valor, es que a día de hoy los centros educativos carecen de kits de supervivencia para que los niños puedan permanecer sin salir durante horas o días.

"Para que un protocolo de confinamiento en un centro educativo fuera válido, la Conselleria de Educación tendría que asegurar primero la idoneidad de las infraestructuras", asegura Rubén Pacheco, presidente del colectivo de familias, quien tilda de "vergüenza" la nueva normativa autonómica porque considera que la Administración autonómica elude sus responsabilidades y las delega en los centros educativos.

El portavoz de los padres advierte de que una de las principales carencias a la que se exponen los colegios e institutos es la falta de informes por parte de la Conselleria de Educación sobre la seguridad de los centros ante un nuevo episodio de inundaciones. "No se han realizado informes sobre el estado de las infraestructuras tras eventos pasados y algunos barracones colocados tras la riada de Valencia vuelven a estar en zonas inundables", lamenta.

Para que un protocolo de confinamiento fuera válido, Educación tendría que asegurar primero la idoneidad de las infraestructuras

Rubén Pacheco

— Presidente de la Confederación de ampas Gonzalo Anaya

Además de la infraestructura, la confederación de padres de alumnos Gonzalo Anaya subraya la necesidad de protocolos que informen a la población educativa sobre cómo reaccionar en caso de emergencia. Para este curso el Consell ha anunciado que se formará para actuar ante inundaciones a los alumnos y docentes, pero el colectivo apunta a la necesidad de extender la prevención ante otros fenómenos adversos como los terremotos, dado el riesgo existente en el Mediterráneo. "La conciencia sobre los riesgos no solo tiene que surgir después de un evento, sino que tiene que haber una preparación de antemano", sostiene Pacheco.

Mantas, alimentación y medicamentos

En caso de que los centros estuvieran preparados para un confinamiento, la confederación de padres apunta a la necesidad de contar con kits de supervivencia que incluyan mantas, comida para la subsistencia, medicación y soluciones para problemas de salud física y mental, con tal de poder atender durante el tiempo que fuera necesario al alumnado y al profesorado. "De lo contrario, confinar a cientos de personas sin los recursos y el personal adecuado sería una irresponsabilidad", agrega.

Con todo ello, el colectivo de las familias pone el foco en que la Administración pública tiene que asumir la responsabilidad de asegurar que las infraestructuras educativas estén en condiciones óptimas para afrontar una emergencia, en lugar de los directores, como ha aprobado el departamento de Rovira. "No es posible que exijan a los centros estas responsabilidades cuando las peticiones de mejora y mantenimiento de los centros no son atendidas por la Administración", critica Pacheco.

Cualquier plan de confinamiento tiene que asegurar la máxima calidad de atención y seguridad, si no es un brindis al sol

Rubén Pacheco

— Presidente de la Confederación de ampas Gonzalo Anaya

Finalmente, la confederación Gonzalo Anaya apela a que cualquier plan de confinamiento sea completo y asegure la máxima calidad de atención y seguridad para las víctimas, ya que, de lo contrario, sería un "brindis al sol". También destaca la importancia de que los ayuntamientos y la conselleria informen a su personal sobre las situaciones de emergencia y las medidas a tomar, en lugar de dejar esta responsabilidad únicamente en manos de los directores de los centros.

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