Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Eduardo Martínez: «Los profesionales de la unidad de Lesionados Medulares del Insular se desviven por los pacientes»

Eduardo Martínez, un hombre de 49 años que sufrió una lesión medular en 2012, agradece la atención recibida al equipo que trabaja en este espacio, que celebra su 25º aniversario

Habla Eduardo Martínez, un hombre de 49 años que sufrió una lesión medular

ACFI PRESS

Las Palmas de Gran Canaria

La vida de Eduardo Martínez cambió de forma radical en noviembre de 2012, cuando entrenaba con su bicicleta en el Pico de Las Nieves para presentarse a una prueba deportiva y, en el descenso, perdió el control en una curva. En aquel momento, era jefe de un almacén de distribución de medicamentos, acababa de casarse y tenía muchos proyectos, pero el accidente le provocó fracturas en varias vértebras y una lesión medular que le ha llevado a permanecer desde entonces en una silla de ruedas. Tal y como relata, ingresó en la unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria tras ser operado de urgencia, un servicio de referencia para todo el Archipiélago con el que se siente muy agradecido y que este mes conmemora su 25º aniversario.

«Quiero mostrar mi gratitud a todos los profesionales de la planta, porque se desviven para ofrecer la mejor atención y, para mí, se han convertido en una segunda familia. Aquí estuve ingresado tres meses y sigo vinculado a ellos», manifiesta el paciente, que ya ha cumplido 49 años.

Martínez conserva nítido en su memoria el momento en que le comunicaron que necesitaría hacer uso de una silla de ruedas para desenvolverse en su día a día. Fue el doctor José Luis Méndez, jefe de sección de la citada unidad y miembro del equipo desde sus inicios, quien le dio la noticia. «Tuvo mucha mano izquierda, pero al mismo tiempo fue muy sincero. Los primeros días fueron de shock, ira y confusión, pero gracias al personal pude adaptarme mucho más fácil a mi nueva vida», confiesa.

Paciente experto

Con el paso del tiempo, su compromiso con la recuperación tomó otra dimensión y acabó convirtiéndose en paciente experto. ¿El objetivo? Ayudar a las personas que ahora se enfrentan a una situación similar a la suya a superar mejor las adversidades. De hecho, hace 10 años decidió fundar, junto con un grupo de amigos, la asociación La vida sigue en positivo, destinada a ofrecer apoyo a los pacientes del hospital. Esa implicación convive con su pasión por el deporte, que se mantiene tan viva como antes de sufrir el accidente.

«Ofrecemos una gran variedad de actividades, desde tenis de mesa, talleres de pintura y senderismo adaptado, hasta travesías en kayak y tiro con arco», comenta Eduardo Martínez.

A pesar de los obstáculos a los que ha tenido que enfrentarse, el deportista continúa entrenando y participando en competiciones nacionales. «Lo que más me gusta es nadar en el mar y siempre saco tiempo para esto porque me hace muy feliz», afirma. En la actualidad, vive entre Gran Canaria y Tenerife. Allí trabaja su mujer, Silvia Santana, que ha sido un pilar fundamental a lo largo de todos estos años. «Sin ella, hubiese sido imposible sobrellevar lo que conlleva padecer una lesión medular», remarca.

Según informa el doctor Méndez, cada año llegan a la unidad de Lesionados Medulares entre 60 y 70 pacientes, si bien en el transcurso de estos 25 años, el equipo ha atendido a 1.102 personas. La estancia media de ingreso en el área ronda los 100 días.

Perfiles

«Los perfiles han ido cambiando con el paso del tiempo. En los primeros cinco años asistíamos, sobre todo, a pacientes jóvenes, menores de 40 años, que habían sufrido accidentes de tráfico o lesiones por zambullidas. En la última década, en cambio, la mayoría de los pacientes que llegan a la unidad tienen entre 55 y 60 años, y han sufrido caídas en la calle o en el hogar», detalla el facultativo.

Gracias a la creación de este espacio en el complejo capitalino, los pacientes de las Islas no tienen que trasladarse a la Península para recibir la atención que necesitan, como ocurría antes de su construcción. Ahora mismo, el área dispone de un equipo multidisciplinar compuesto por cuatro médicos –uno de ellos a tiempo parcial–, 22 enfermeras, 24 auxiliares, 12 celadores, cuatro fisioterapeutas, dos terapeutas ocupacionales y un psicólogo a tiempo completo. Asimismo, las instalaciones incluyen 25 camas de ingreso, un comedor, un gimnasio y una terraza en la que se desarrollan actividades y tratamientos de rehabilitación. Al listado se suma una consulta de enfermería, desde donde las profesionales se encargan de recordarles las tareas de autocuidado a las personas que han recibido el alta para evitar la manifestación de complicaciones.

Con el paso del tiempo, la unidad ha incorporado tecnología puntera para mejorar la oferta terapéutica. Entre las últimas novedades, figuran unas gafas de realidad virtual que muestran imágenes relajantes para disminuir el dolor. El recurso aterrizó en el complejo el pasado año. «Hay que tener en cuenta que casi el 70% de los lesionados medulares sufre dolor neuropático», resalta el especialista.

Además, desde hace dos años, el área cuenta con uno de los tres exoesqueletos de última generación que están operativos en centros sanitarios del país. Esta herramienta acelera la recuperación en aquellas personas que tienen la capacidad de volver a caminar con la ayuda de una muleta o un bastón en el futuro. «También sirve para disminuir la incidencia de la osteoporosis en este grupo de pacientes y mejorar la funcionalidad intestinal y urinaria», agrega el doctor Méndez.

Por otro lado, se ha avanzado en la atención a los problemas de fertilidad y en el uso de electrodos que actúan como estimuladores funcionales. Ahora bien, entre los principales retos, el experto destaca la necesidad de optimizar los recursos sociales, pues en el hospital hay cinco pacientes que sufren lesiones graves y, ante la ausencia de alternativas, no pueden abandonar el centro.

Hay que recordar que el pasado octubre, la unidad fue reconocida por los II Premios Canarias a las Ciencias de la Salud e Investigación con el galardón al Servicio con el mejor plan de cuidados, una distinción que enorgullece a todo el equipo.

Figura esencial

Los profesionales de Psicología de la unidad de Lesionados Medulares presentaron en 2017 su primer congreso centrado en la resiliencia, la capacidad de hacer frente a las adversidades. Según explica el psicólogo Héctor Montesdeoca, fue a partir de esa experiencia, y tras una recomendación que recibió José Luis Méndez de una psicóloga de Nueva York , cuando decidieron incorporar la figura del paciente experto. «La participación de Eduardo y las actividades que impulsa han supuesto un cambio increíble en la evolución de los pacientes», asegura.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents