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El Negrín apuesta por la tecnología 3D para mejorar los resultados de las intervenciones

El centro trabaja con una herramienta que permite crear modelos impresos y virtuales a partir de las imágenes de los TAC y resonancias magnéticas. Hasta ahora, se han beneficiado 80 pacientes

Tecnología 3D para mejorar los resultados de las intervenciones en el Negrín

Andrés Cruz

Las Palmas de Gran Canaria

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha decidido apostar por la tecnología 3D con el propósito de mejorar los resultados de las intervenciones. Para ello, desde la Unidad de Ingeniería Biomédica, Planificación Quirúrgica y Diseño 3D se elaboran modelos impresos y virtuales a partir de las imágenes que se obtienen en los TAC y resonancias magnéticas. Gracias a esta iniciativa, no solo es posible reducir los tiempos quirúrgicos, también optimizar la precisión de las técnicas y disminuir el riesgo de sufrir complicaciones, lo que aporta grandes ventajas a los pacientes.

«A través de un software de imagen médica, que cuenta con unos algoritmos internos, se transforman las imágenes 2D en modelos 3D, algo que facilita su interpretación y la elaboración de modelos impresos. Ahora bien, en ocasiones, los profesionales solo requieren imágenes virtuales en 3D para analizar situaciones clínicas», explica Borja Bouzón, ingeniero responsable de esta unidad, que depende de la Dirección de Ingenierías.

Además, la herramienta permite agregar colores a las diferentes estructuras anatómicas para apreciar mejor los cuadros que manifiestan los pacientes. «En realidad, se trata de aportar un recurso extra para que los médicos puedan visualizar de una forma más clara la anatomía de interés y planificar mejor las cirugías», aclara el profesional.

Cardiología

Este proyecto comenzó a dar los primeros pasos en el hospital grancanario el pasado año para abordar, sobre todo, casos complejos, entre los que figuran procesos oncológicos. Debutó en el servicio de Cardiología y, más tarde, se extrapoló a las áreas de Cirugía Cardíaca, Traumatología, Cirugía Maxilofacial, Neurocirugía y Urología. Con base en los registros que maneja el complejo, hasta el momento, se han beneficiado de la actividad 80 personas.

«Nuestra intención es que se convierta en un servicio transversal para todo el hospital y que todas las áreas médicas puedan disfrutar de él», anota Bouzón, que adelanta que otro de los propósitos es que la iniciativa pueda aplicarse también en las prácticas que realizan los médicos residentes.

Hay que señalar que la incorporación de esta tecnología mejora la aplicación de las guías quirúrgicas mediante puntos de corte y angulaciones específicas. Para ello, se imprime una cuña diseñada a medida, elaborada con un material biocompatible, que garantiza una gran precisión durante las operaciones, lo que se traduce en resultados excelentes.

«Los procedimientos alcanzan una precisión de entre el 95% y el 100% respecto a la planificación inicial. Además, la herramienta disminuye de forma significativa el margen de error y reduce los tiempos de radiología y de la propia intervención», afirma el doctor Yeray Ascanio, especialista del servicio de Traumatología, uno de los que más emplea este recurso.

Otra de las características que enfatiza el facultativo es que los modelos impresos permiten a los médicos palpar las estructuras, algo que en ocasiones resulta complicado en quirófano. «Es frecuente que no podamos apreciar con claridad los huesos o la extensión de los tumores mientras practicamos las intervenciones. De este modo, podemos perfeccionar la memoria táctil y ofrecerles a nuestros pacientes más garantías», comenta el doctor.

Estos modelos impresos también se han convertido en un recurso clave para la comunicación con los pacientes, pues les ofrecen la posibilidad de ver una réplica exacta de la zona que se encuentra afectada. Así, los aquejados pueden comprender con mayor claridad su situación clínica, ya que la tridimensionalidad de estas piezas les permite visualizar con todo lujo de detalles la anatomía y la complejidad de la intervención a la que deben someterse, algo que resulta difícil de explicar solo con palabras o imágenes en 2D.

Con el fin de perfeccionar la técnica, Borja Bouzón y Yeray Ascanio visitaron en noviembre del pasado año las instalaciones de Mayo Clinic en el estado de Minessota –Estados Unidos–, uno de los grandes referentes a nivel mundial en esta práctica. «Conseguí el contacto de una de las mejores ingenieras biomédicas que trabaja allí y decidimos ir a visitar el centro para que los profesionales nos dieran consejos y conocer más de cerca el trabajo que hacen. En la actualidad seguimos en contacto y, cuando surgen dudas sobre determinados casos, se las consultamos y nos ayudan», detalla el ingeniero.

Ante el incremento de la demanda de estos modelos, el Hospital Doctor Negrín ha realizado obras para habilitar un espacio más amplio en el centro. Los trabajos finalizaron a principios de este año, y el área dispone ahora de dos impresoras 3D y otras dos máquinas complementarias. Según Bouzón, hasta entonces, la actividad se llevaba a cabo en el taller de Electromedicina.

Más seguridad

La tecnología 3D permite diferenciar las estructuras anatómicas a través del uso de colores, lo que facilita su interpretación tanto en modelos virtuales como impresos. «Esto se realiza al gusto de cada cirujano», explica el ingeniero Borja Bouzón. La visualización previa de los ángulos y zonas de corte mejora la precisión y la seguridad durante las intervenciones. Tal y como informa el experto, el software que se utiliza para elaborar estos modelos ha sido desarrollado por una empresa extranjera, y cuenta con el certificado pertinente.

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