Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Insular participa en un ensayo para revertir daños en la mácula

El estudio, en fase tres y pionero en Canarias, emplea terapia génica en pacientes que sufren una degeneración de esta parte de la retina como consecuencia de la edad

De izquierda a derecha, los doctores Eduardo Jerez, Francisco Cabrera, y Elena de las Heras, en el servicio de Oftalmología.

De izquierda a derecha, los doctores Eduardo Jerez, Francisco Cabrera, y Elena de las Heras, en el servicio de Oftalmología. / José Carlos Guerra

Las Palmas de Gran Canaria

El servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria participa en un ensayo clínico internacional centrado en demostrar la eficacia de la terapia génica para tratar la degeneración macular asociada a la edad, un trastorno ocular muy frecuente que afecta a la parte central de la retina –conocida como mácula–. El estudio, pionero en Canarias, comenzó a desarrollarse en agosto y, hasta el momento, los profesionales están muy satisfechos con los resultados.

«En las patologías de retina, la terapia génica consiste en inyectar, debajo de esta capa de tejido nervioso, un vector –un virus modificado genéticamente– capaz de introducir en las células de la retina la codificación genética necesaria para producir la proteína que se requiere para corregir el defecto que presenta», detalla el doctor Francisco Cabrera, responsable del citado servicio. Para ello, es necesario realizar una sofisticada técnica quirúrgica de apenas unos 30 minutos de duración, que se puede llevar a cabo con anestesia local.

Tal y como informa el facultativo, ya hay centros que han empezado a hacer ensayos con esta innovación terapéutica para abordar distrofias hereditarias de retina como la retinosis pigmentaria, la enfermedad de Stargardt o la atrofia girata, entre otras alteraciones. ¿El propósito? Intentar corregir el defecto de producción de una proteína necesaria para el funcionamiento de la retina. Por ahora, los avances son prometedores.

Producción del fármaco

En la degeneración macular asociada a la edad, el objetivo es que las propias células de la retina produzcan el medicamento que estos pacientes necesitan inyectarse con una periodicidad mensual. Con el tiempo, el intervalo del tratamiento puede ampliarse en función de la respuesta, si bien, en general, debe administrarse cada ocho o doce semanas, de forma prácticamente ininterrumpida a lo largo de toda la vida. «A través de la terapia génica, conseguimos que los pacientes produzcan ese fármaco por sí mismos, sin necesidad de recibir las inyecciones intravítreas», apunta el especialista.

No obstante, se trata de un estudio preliminar, por lo que habrá que esperar para evaluar los resultados a largo plazo y comprobar si la producción del fármaco logra mantenerse de por vida, algo que solo ocurriría si el material genético que codifica la producción consigue permanecer en las células de la retina y no se pierde con el paso del tiempo. Ahora bien, para poder beneficiarse de este tratamiento es necesario que la enfermedad no se encuentre en fases muy avanzadas, pues si la retina deja de ser funcional, no se obtendría ningún tipo de respuesta.

El ensayo se encuentra en fase tres y cuenta con la participación de tres pacientes del complejo grancanario. A la hora de ser incluidos, se tuvo en cuenta que, además de padecer degeneración macular asociada a la edad, estuviesen en tratamiento, que tuvieran una agudeza visual mínima viable y que respondieran al fármaco que van a producir sus células.

Hay que señalar que esta enfermedad constituye la primera causa de ceguera legal en los países desarrollados. La incidencia se dispara a partir de los 50 años y, con el paso de cada década, se incrementa de una forma notable. «En ocasiones, la patología está condicionada por factores genéticos. Además, el consumo de tabaco aumenta entre cinco y diez veces el riesgo de desarrollarla», agrega el doctor Cabrera.

Previsiones

Será el próximo verano cuando se realizará el primer balance de los resultados del estudio. Solo en el hospital Insular se encuentran en tratamiento activo con inyecciones intravítreas unos 700 pacientes con degeneración macular asociada a la edad. La previsión es que si se logra implementar la técnica para revertir este problema oftalmológico podrían acceder a ella alrededor de 200.

«Hay que valorar la relación coste-efectividad. Lo ideal es que, además de cumplir con los criterios de agudeza visual, solo se aplique en aquellas personas que necesitan recibir muchas inyecciones del fármaco al año», comenta el experto.

El Hospital Insular ha sido escogido para llevar a cabo este ensayo clínico por su experiencia en este campo y por su excelencia tanto en recursos materiales como humanos. Hay que recordar que el servicio de Oftalmología del centro ha sido pionero en la puesta en marcha del programa de retinopatía diabética Retisalud, en el que ha participado más del 80% de la población diana desde 2007.

También ha impulsado la innovación e incorporación de nuevos tratamientos y tecnologías para el diagnóstico y abordaje de las enfermedades oftalmológicas como el uso del láser femtosegundo, la vitrectomía microincisional y la cirugía 3D asistida por tomografía óptica de coherencia intraoperatoria. Además, el área dispone de una unidad especializada en terapia intravítrea que ha sido certificada por la Sociedad Española de Retina y Vítreo por su protocolo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents