Sanidad
La ampliación en 12 hospitales valencianos y la construcción del nuevo Arnau aumentarán en un 17,9 % las camas públicas
El complejo sanitario de Campanar, en el terreno de la antigua Fe, será el primer hospital público que se construye en el Cap i Casal desde 2010
Los proyectos, en diferentes fases de ejecución, prevén un aumento de 222.500 metros cuadrados, lo mismo que 31 campos de futbol

El actual descampado en el complejo sanitario de Campanar, donde estaba la antigua Fe. / José Manuel López
El barrio de Campanar perdió hace 15 años el hospital de La Fe de València, el centro de referencia y el puntal de la sanidad pública valenciana, que se trasladó a su nueva ubicación en Malilla con cerca de un millar de camas y más de 160.000 metros cuadrados de instalaciones. En su antigua ubicación, todo el complejo de los años 60 se mantuvo en pie hasta octubre de 2024, cuando Sanidad comenzó la demolición de la mayoría del complejo -solo quedan en pie un par de edificio- para construir un nuevo complejo sanitario que, entre otras instalaciones, albergará el nuevo Arnau de Vilanova -con otro nombre- que, en principio, iba a construirse en Paterna, uno de los últimos proyectos estrella de Ximo Puig, anunciado a las puertas de las elecciones. Este nuevo hospital previsto para el 2032, el primero que se construirá en València ciudad desde 2010, contará con una capacidad para 500 camas y un total de 135.000 metros cuadrados.
Este proyecto es solo una de las 13 ampliaciones previstas; cada una de ellas se encuentra en diferentes fases: en redacción, proyecto, ejecución o ultimando las obras- en los diferentes hospitales de la Comunitat Valenciana. Una vez que se completen todas ellas, la sanidad pública contará con un total de 12.310 camas hospitalarias o de agudos. Esto supondría un aumento de 1.870 camas, según la información difundida por la Conselleria de Sanidad en sus diferentes comunicados, o dicho de otra forma: los hospitales valencianos tendrán un 17,9 % más de camas a disposición de los pacientes. Un impulso en un sistema al borde de la saturación en los picos de mayor presión asistencial. Y un refuerzo en un contexto de crecimiento de la población valenciana en 600.000 personas desde hace una década, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y con una ciudadanía cada vez más envejecida.
El mayor saldo de nuevas camas lo aportará el nuevo hospital General de Castelló, con 765 habitaciones, aunque la Generalitat está aún expropiando los terrenos donde se ubicará; seguido por el nuevo Arnau de Campanar con 500. En València, ganarán espacio el General (100) gracias a las nuevas consultas externas y el Clínico (180) por sus múltiples ampliaciones, mientras que en Ontinyent, se espera conseguir 56 adicionales. Otro de los núcleos que ganará recursos es el área de Alicante con 113 camas más en la Marina Baixa, 43 a punto de llegar; 114 con la ampliación de Elda y 42 en el departamento de la Vega Baixa.
De completarse lo previsto, la autonomía valenciana dispondrá de 222.500 metros cuadrados más de instalaciones sanitarias solo en hospitales, al margen quedan los centros de salud. La equivalencia en campos de futbol es de 31 unidades. No son únicamente nuevos hospitales -el de Campanar es el único realmente nuevo-, sino también edificios de consultas externas, como los del General o el Clínico de València; o de servicios de Urgencias en el Peset. Por su parte, las ampliaciones de calibre, como la de Ontinyent o la Vega Baja, se encuentran en su recta final con cierto retraso, eso sí; supondrán disponer prácticamente de casi medio hospital más. En el de Orihuela, pasará de tener una superficie de 36.000 metros cuadrados a otra de 50.000, un 40 % más grande. Y otras, como la reforma integral del Doctor Moliner, supondrán disponer de las instalaciones existentes, pero perfectamente adaptadas a los nuevos tiempos, necesidades y nuevos circuitos terapéuticos.
¿Cuándo se podrá alcanzar esa disponibilidad de camas? A nadie se le escapa que los plazos y trámites en la Administración son largos y no siempre se cumplen. La apertura del nuevo edificio de hospitalización del Clínico de València debería haber estado disponible a finales de 2025, pero lo hará finalmente este verano. Y, hablando del citado Moliner, hace pocas semanas, el conseller Marciano Gómez declinó hablar de fechas. Los últimos pacientes abandonaron la centenaria instalación en julio y, nueve meses después, las obras siguen sin comenzar.
València ciudad y provincia
El complejo de Campanar -incluirá hasta seis servicios diferentes, ya están en funcionamiento en centro de salud y las Urgencias- supondrá la construcción de un nódulo sanitario de fortaleza en la zona noroeste del Cap i Casal, opuesto geográficamente al de Malilla, con un presupuesto total previsto de 603 millones de euros; es el 6 % del presupuesto anual de la Conselleria de Sanidad para 2025. Será menos potente porque tendrá la mitad de camas, pero supondrá revitalizar un barrio que perdió lustre en 2010 al perder el gran hospital de referencia. Además, su apertura podría asumir la asistencia a pacientes que dependen ahora de otro centro; los vecinos de Benicalap, por ejemplo. El proyecto se debería estar redactando si se cumplen los plazos anunciados en junio.
Otros centros ya en plenas obras son el Clínico y el General. El primero ultima la construcción de su nuevo edificio de hospitalización, aunque va con retraso, y tiene pendiente demoler las antiguas consultas externas para construir un nuevo bloque quirúrgico. El segundo ha iniciado la construcción de un edificio adicional de especialidades, conectado con el principal, que permitirá ampliar sus recursos en un centenar de camas. Son dos de los hospitales más antiguos del Cap i Casal y dos de los que sufren mayores problemas de saturación en picos de presión asistencial. En la ciudad, siguen adelante las obras de renovación de las Urgencias del Peset y está pendiente la rehabilitación del centro de la Malva-rosa, cuyo proyecto está en barbecho. En la Fe de Malilla, también están en ejecución la construcción del Centro de Protonterapia para albergar la maquinaria de última generación donada por la Fundación Amancio Ortega, que completará su primera fase antes de verano. En la Vall d'Albaida, el nuevo centro de Ontinyent debería estar ya abierto -lo hará si va bien en mayo-, motivo por el que la ciudadanía salió a protestar esta misma semana.

Nuevo hospital de Ontinyent. / Perales Iborra / LEV
El nuevo hospital de Castellón arranca en 2027
En la provincia meridional, la construcción del nuevo hospital General de Castelló es la gran infraestructura sanitaria en marcha, cuyas obras se espera que comiencen en el primer trimestre de 2027, como ratificó el conseller Gómez en una visita en diciembre. Para eso, deben finalizar las expropiaciones del terreno, aunque Sanidad ya ha adjudicado la dirección de obra y la redacción del proyecto, a la vez que avanza en el proceso de licitación con el objetivo de acelerarlo todo. Su edificación, con un presupuesto estimado de 507 millones de euros, permitirá disponer de más de 700 camas. Mientras esta infraestructura avanza etapas, la Conselleria está ampliando el servicio de Urgencias, cuya apertura se espera para antes del verano, lo que supondrán ampliar en 3.200 metros cuadrados las actuales instalaciones.

Hospital General de Castelló en imagen de archivo. / GABRIEL UTIEL BLANCO
Los hospitales de la provincia tienen en marcha otras obras: la ampliación de consultas externas en Vinarós y la construcción de unas nuevas con 77 espacios y un hospital de día con un presupuesto de 25 millones de euros. Según la información oficial, se debería licitar este mismo año.
El nódulo de Alicante
La sanidad alicantina cogerá fuerza una vez se finalicen las obras de ampliación en los diferentes centros; principalmente en los departamentos de la Vega Baixa, la Marina Baixa y en Elda. En el primero, las obras de ejecución están al 80 %, pero su fecha de apertura se ha vuelto a retrasar hasta finales de año o principios de 2027; serían 18 meses después de lo previsto inicialmente, es decir, en agosto de 2025. Su presupuesto inicial, adjudicado por el Botànic en 2022, era de 62,5 millones de euros, una cantidad que se ha incrementado en 9,5 millones. El sobrecoste se ha destinado a reforzar las instalaciones frente a inundaciones y adaptarse a las nuevas normas de edificación.

Obras en el hospital de la Vega Baixa, que ya han completado sus obras en un 80 %. / TONY SEVILLA
En la Marina Baixa, en cambio, su ampliación se realizará en dos fases: una primera que incrementará el número de camas en 41 unidades y estará concluida a finales de este año; y una segunda, la gran actuación, que consistirá en levantar una planta más para poder meter 113 lechos más. En total, Sanidad gastará 102,6 millones en este departamento. Y, por último, en Elda, se ha anunciado la construcción de dos nuevos edificios; uno de ellos, con un presupuesto de 13 millones, prevé una edificación de seis plantas con espacio para 57 habitaciones dobles.
El auge de los hospitales privados
La ampliación del número de camas hasta las 11.875 en la sanidad pública supondrá un impulso equiparable al que está viviendo el sector privado en los últimos años, que ya dispone de 2.450 camas, el 10 % de los recursos sanitarios actuales de la Comunitat Valenciana, como ya publicó Levante-EMV el junio pasado. El fenómeno está tomando cierto cariz de 'boom' por la inauguración de varios hospitales privados en muy pocos años. En València ciudad, abrió IMED Colón en 2024, con 32 camas; Vithas València Túria, en mazo de 2025 con 64 lechos, ampliables a 96; el Ascires del Bulevard Sur está ultimando su construcción; y ya está en marcha un nuevo centro de Quirónsalud en el barrio de Malilla, justo al lado de La Fe de València. Enfrente de la antigua Fe, en Campanar, se está tramitando ya el cambio de planeamiento urbanístico para la ampliación del IVO, que añade una dotación más a este renovado distrito sanitario. En Alicante, se espera la construcción de un centro de IMED y otro de Ribera Salud.
La expansión de la privada está generando un nuevo modelo de colaboración entre ambos sectores, como defiende el el vicepresidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV), Pedro Ibor. "La decisión la está tomando la ciudadanía -, esgrimía-. Este modelo se basa en que la sanidad pública se encarga de los casos graves y los pacientes crónicos, mientras que la privada asume gran parte de los casos y asistencias menos urgentes".
La sanidad pública acumula varias problemáticas: listas quirúrgicas con más de 68.000 pacientes en espera según la última cifra de diciembre de 2025; demoras para consultas aún más largas, incluso de años; y dificultades para encontrar citas urgentes con el médico de Atención Primaria. En el terreno del personal, hay un déficit estructural de médicos, con casi 600 vacantes según el último dato de Sanidad; está pendiente -su tramitación se ha reactivado recientemente- el reto de implantar la jornada de 35 horas, con la necesidad de aumentar en casi 2.500 profesionales la plantilla con un coste estimado de 130 millones de euros; por no hablar de la fuga creciente de médicos a la privada.
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